Una mirada podría matar mi dolor, tu emoción; quiero amarte pero mejor no te toco; quiero abrazarte pero mis sentidos me dicen que pare; quiero besarte, lo quiero demasiado; quiero probarte, pero tus labios son veneno, eres veneno corriendo por mis venas; quiero hacerte daño, sólo para oír como gritas mi nombre.
“Tu piel, es veneno, no puedo tocarte aunque sea lo que más deseo; pero tu sangre, me vuelve poderoso, y con ella a mi lado, nada podrá derrotarme, ni siquiera tu veneno”
Luego de que muriera su padre, ella tuvo que hacerse cargo de la empresa familiar, si es que se le podía llamar así a lo que hacían, el único consuelo de eso, era que salvaban vidas de muchas personas.
Mientras que él, odiaba en lo que se había convertido, por el simple hecho que lo engañaron; pero a la vez le encantaba tener todo ese poder, ya llevaba algunos años así, y su nombre daba que hablar, era temido y respetado por todos los de su raza, y también, por aquellos que querían su cabeza.
Dos niños, que desde el momento en que se conocieron, no lograron olvidarse; a pesar de la distancia y el tiempo. Una mitad ángel y un vampiro, destinados a ser enemigos a muerte. Y un demonio, que hará todo lo posible por volver a los Cielos, y desde allí reinar tanto el Infierno, como el lugar de donde una vez cayó.
Se añadió Epílogo.