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"Recuperando sentimientos" por Eliah-san

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Notas:

Los personajes son del genio Masashi Kishimoto.

Si os gusta mi fic, os gustarán también el resto de fic y one-shots que he creado. Leerlos si queréis.

Por favor, dejadme reviews.

 
 

Capítulo 1 - El tiempo pasa. Sentimientos intactos

  Hacía exactamente cuatro años que el azabache se había marchado de Konoha, en una noche tan fría como aquella.  Sentada sobre una banca en particular, se encontraba una joven pelirrosa de diecisiete años, y de melancólicos ojos jade.  No habían vuelto a tener noticias del Uchiha desde que supieron hacía un años que había asesinado a su hermano. Tanto ella como Naruto habían pensado que tras vengarse de Itachi, Sasuke regresaría a la villa, pero estaban equivocados.  Sus amigos intentaron convencerles de que Sasuke no iba a volver, y, al final, por poco convencen a la chica, pero Naruto rápidamente la hizo cambiar de parecer. Como le había dicho, Sasuke era su amigo, y debían buscarle para enseñarle a tomar el camino correcto.  Pero cada día que pasaba, la distancia le dolía más a la pelirrosa, que había intentado olvidarse de él, sin conseguirlo. Y se sintió más sola aún cuando Sai e Ino se hicieron novios, al igual que Neji con Tenten, Shikamaru con Temari, y Naruto con Hinata.  La pelirrosa sonrió. Todos hacían buenas parejas. Pero cada vez que los veía juntos, su corazón se encogía de dolor, recordando a cierto azabache.   Pero ya no era la misma niñata de antes. No sólo Tsunade había sido su mentora. La pelirrosa había estado durante unos meses con una vieja kunoichi realmente fuerte, que la había enseñado a controlar el elemento tierra a la perfección, además de a las plantas e incluso invocar a aves. También se había convertido en una ninja médico extraordinario, aprendiendo la técnica de resurrección de la anciana Chiyo (la cual Tsunade le había prohibido utilizar tras salvarle la vida a Naruto y casi morir ella en una batalla contra uno de los akatsukis). Y también había formado dentro de ella una energía muy poderosa a través de un sello que la chica tenía en la parte superior del brazo derecho, con forma de la flor de lis. Aquello era una indicación de que había sido la alumna de la kunoichi Izumi, una de las mejores del mundo, que había muerto unos meses atrás. Sakura era la única alumna que había salido con vida del duro entrenamiento que imponía la anciana, y eso la enorgullecía.   Pero aquella noche no estaba feliz por haber mejorado tanto. Aquella noche los recuerdos la estaban matando por dentro.  Tenía tantas ganas de verle de nuevo…, quería abrazarle y no dejarle escapar esa vez.  La chica había cambiado en los meses con la anciana. Su cabello había vuelto a crecer hasta media espalda, aunque lo llevaba para las misiones sujeto en una coleta alta. Ahora vestía con unos shorts rosas, y una falda negra que se abría por sus muslos. También llevaba un top rojo que dejaba ver su ombligo. Y lo cierto era que se había convertido en una mujer muy bella.  -Sakura-chan- la llamó una voz a su lado. La chica levantó la mirada, y se encontró con los ojos de su mejor amigo, y sonrió.  -Naruto…  -Cumpliré mi promesa- le juró, serio, sabiendo por qué ella estaba aquel día en ese lugar.  -Hoy hace cuatro años- le dijo Sakura con pesimismo.  -Y no pasará ni uno más- le aseguró, sonriendo con aquella sonrisa que lo caracterizaba. Sakura no pudo hacer menos que sonreír- por cierto, Tsunade nos llama.  -Hai- asintió la pelirrosa, levantándose y dirigiéndose al despacho de la Hokage junto a su amigo. %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%   -Os tengo preparada una misión- les dijo la rubia al chuunin y a la jounnin que estaban delante de ella- debéis ir hacia un templo en el país de los pájaros para investigar las inscripciones que hay allí. Debéis partir cuanto antes, pues un enemigo de Konoha también busca descifrarlos para destruir la villa.  -Hai- asintieron los dos, entendiendo la gravedad de la situación.  -Iréis solos, para llamar menos la atención- les dijo- y si os encontráis con el enemigo tened cuidado. Seguro que se ha hecho muy fuerte en estos años.  -Bien- dijo Naruto, sonriendo a su novia, que lo miraba preocupada desde una esquina del despacho, insegura- no te preocupes, Hinata, todo saldrá bien.  -Tranquila Hinata, entiendo que no te fíes de él, pero al menos fíate de mí- rió con burla Sakura.  -¡Sakura-chan!- exclamó dolido el chico, mientras Hinata al fin sonreía. %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%   Los dos compañeros llevaban casi dos días corriendo hacia el maldito templo. Ninguno de los dos había hablado, entre serios y preocupados por la misión.  Cuando los chicos llegaron al principio del bosque donde se encontraban el famoso templo, notaron la enorme energía que el lugar desprendía.  -Él ya está aquí- admitió el rubio- tenemos que impedirle hacerse con las escrituras.

  -Hai- asintió Sakura, mientras se internaba en el bosque junto a su compañero.

  Los dos corrieron por el bosque lo más rápido que podían, internándose en él.

  Sin embargo, Sakura tenía un extraño presentimiento. Miró hacia el cielo, y vio a las aves alejarse de su hogar, atemorizadas.

  También sentía una extraña presión sobre su brazo derecho, justo en el lugar de la marca. Aquello no podía ser bueno. Se temía que algo malo iba a pasar.

  Y, entonces, la chica lo sintió. Sintió aquel oscuro y siniestro chakra que había sentido en la guarida de Orochimaru cuatro años atrás, cuando fueron ella y Naruto a buscar a su amigo.

  Sin embargo, Orochimaru había muerto, y el único que podía desprender aquel oscuro chakra sólo podía ser una persona.

  No puede ser…, pensó la pelirrosa, adelantando el paso con decisión, sintiendo su corazón palpitar con más velocidad.

 

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

 

  Los chicos se adentraron entre los árboles, y llegaron a los pies del templo, en un pequeño valle, donde una especie de ciempiés gigante tenía retorcido entre su extremidad un cuerpo que desprendía un oscuro chakra que era absorbido por el ser.

  Los dos chicos reconocieron el cuerpo al instante.

  -¡Sasuke!- gritaron los dos, alarmados por la fuerza del insecto gigante y su deseo de hacer trizas el cuerpo del pelinegro, que se retorcía de dolor.

  Sakura, sin pensárselo dos veces, y ante la atenta mirada de cierto ojinegro, corrió hacia la cola del animal, que tenía sujeto a Sasuke, y tras cargar gran cantidad de chakra en él, golpeó el trozo de carne, atravesándolo con su fuerza descomunal, y dejando libre al azabache, que cayó de pie sobre el suelo, aunque tambaleándose un poco.

  -¡Sasuke!¡Sakura-chan!- les llamó alarmado un rubio, pues en animal había recuperado en unos segundos su cola, que le había vuelto a crecer, e iba directa a golpear al pelinegro y a la ojijade.

  El animal golpeó con ferocidad en suelo, y una nube de polvo impidió ver a los dos jóvenes que ocurría en el campo de batalla, pues Sakura, mediante una técnica terrestre, había creado un escudo de rodas a su alrededor, formado pos los minerales más duros del lugar, impidiendo el golpe del insecto.

  Sin embargo, cuando pudieron volver a ver observaron que Naruto se había descontrolado (preocupado por el ataque a sus amigos), y se había cubierto del chakra rojo del Kyubi, liberando cuatro colas, y abalanzándose sobre el animal.

  Sakura intentó correr hacia el rubio, pero Sasuke la retuvo de la muñeca y la miró serio.

  -Si te acercas, te matará- le dijo, para sorpresa de la joven, quien se esperaba que tras salvarlo, Sasuke se iría a hacer lo que deseara. Pero, en cambio, se había quedado y le había advertido a la joven de lo peligroso que era acercarse al rubio en ese momento.

  Cuando Sasuke la soltó la muñeca, la chica le sonrió con dulzura.

  -Tranquilo, sé defenderme- le dijo, y corrió unos metros hacia el rubio.

  Cuando la pelirrosa se encontraba a unos metros, hizo unos sellos y estampó sus manos en el suelo.

  -¡Técnica terrestre!¡Valle de Piedras!- del suelo empezaron a emerger grandes rocas rómbicas de color rosado, parecido a rubíes, y se colocaron alrededor de Naruto, encerrándolo.

  Entonces, Sakura hizo de nuevo unos sellos.

  - ¡Técnica secreta!¡Absorción de energía!- y las rocas empezaron a brillar, al igual que Naruto, que rugió feroz, porque las piedras habían comenzado a alimentarse de su energía, y poco a poco, volvió a ser el chico normal de siempre.

  Cuando las rocas se ocultaron bajo tierra de nuevo (el ciempiés había muerto a manos del Kyubi sin que lo vieran Sakura y Sasuke, pero lo suponían), Sakura corrió preocupada hacia Naruto, arrodillándose a su lado, y colocando sus manos en su pecho mientras le curaba las heridas de quemaduras producidas por el chakra del zorro.

  Mientras tanto, un azabache miraba a la joven, sorprendido.

  Cuanto has cambiado, pensó para sí, Sakura.
 

Notas finales del capítulo :

Gracias por leer mi fic y dejadme reviews, plis.

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