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"NO DEBO AMARTE (RoyxGracia)" por kodoku edca

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Notas:

Roy Mustang se ha enamorado de la esposa de su mejor amigo... y en su desesparación se le ocurre la idea más tonta o la salida más brillante en esa situación...
 

Notas del capítulo:

Bueno Roy en ocasiones de ve envuelto en sentimientos que le impiden ver con claridad... ¿esta salida es la correcta?
 

Capítulo 1: "Salida fácil"

Comenzaba otro aburrido día normal, el Teniente Coronel Roy Mustang se encontraba trabajando en Central, la guerra en Ishbal había dejado varios asuntos inconclusos y sospechosos en el ejército, tras la “paz” todo debía ser organizado; su sueño era ser Fürher del Ejército para acabar con los malos manejos y ser así una mejor institución que realmente ayudara al pueblo y no así mismo, desde el primer momento Riza Hawkeye y Maes Huges fueron sus fieles seguidores y recién se habían incorporado a su grupo Jean Havoc, Fuery y Breda. Realmente resultaba muy “peculiar” dicho grupo todos con personalidades tan distintas pero con un mismo objetivo: hacer que Roy Mustang llegará a la cima. Esa mañana, tras mucho tiempo sin verse, llego Maes Huges a la oficina de su superior, realmente se veía feliz, con ese carisma que lo caracterizaba, Roy solo mostro una gotita de sudor que se desprendía de su frente

-¡Hola Roy! Cuanto tiempo
-Huges no te esperaba
-lo sé, lo veo en tu cara de preocupación ha ha ha
-creí que estabas en el sur
-sí, pero me transfirieron a Central ¡no es fantástico! Trabajaremos juntos
-claro (*¿Por qué a mí?)
-además te tengo una súper noticia
-¿en serio? Cual
-adivina
-¡te retiraste del ejército!
-no… eso es lo que tú quieres ¬_¬u
-^^
-sigue adivinando
-emmm no lo sé
-¡ME VOY A CASAR!
-¡¿Qué?!
-así es Roy, ¡me voy a casar con la mujer más hermosa, maravillosa y dulce del mundo!
-¿eh?
-¡Sí! -se acerca a Roy y lo abraza efusivamente- deberías hacer lo mismo
-¡no me molestes! Yo no nací para eso-dijo separándolo de sí
-“Hay tantas mujeres en el mundo que desean ser conquistadas por mi” me lo has dicho tantas veces
-entonces si lo sabes no digas estupideces
-y… ¿Riza? Tú amas a Riza
-yo no amo a Riza
-si la amas, solo que no te has dado cuenta
-¡que no! Solo la quiero como… como una hermana y ya
-dudaste
-y eso que
-si dudas, dudas de lo que sientes
-¬_¬ mira Huges no pienso discutir contigo sobre mis cosas, mejor dime que averiguaste en el Sur
-no mucho, todo está muy tranquilo, Ishbal acaparó toda la atención del país
-mmm
-bueno, me voy porque tengo una boda que organizar
-¬_¬u
-¡no olvides invitar a Riza!-menciono antes de salir
-¡¡¡Huges!!!

Huges, ese Huges a veces era un dolor de cabeza pero era su mejor amigo, era feliz con su boda y el tenia que aceptar que se casaría, no era raro en él después de todo era muy “enamoradizo”. Eran realmente muy contrarios como el agua y el aceite pero hacían un gran equipo, lo único que realmente le desesperaba era que lo quisiera casar y con Riza a quien solo veía como su hermana, y no podía verla de otra forma, la conoció desde niña y era su familia. Llegó el día tan esperado para el joven Maes, lirios blancos adornaban la iglesia, listones del mismo color la complementaban, el nervioso novio intentaba hacer el nudo de la corbata con dificultad ante la mirada burlona de Roy quien permanecía sentado en una silla

-deja de burlarte y ayúdame
-¿Quién te dijo que te casaras? No vengas conmigo a llorar porque no puedes hacer un simple nudo-dijo mientras se disponía a ayudarlo
-cuando te cases ni creas que te voy a ayudar si sigues riéndote
-nunca me voy a casar hay mucho Roy Mustang para desgastarlo con una sola mujer
-eso dices ahora, pero te veré caminando hacía el altar algún día
-mejor espera sentado porque ese día jamás llegara
-cuando te enamores, sino es que ya lo estas
-que no Huges y no empieces
-por cierto y ¿Riza?
-no soy su niñera
- ja ja ja si, ella es tu niñera
-¬_¬
-bueno, lo que más extrañare son los fines de semana cuando íbamos al bar
-suenas como si ya hubieran pasado años
-es que ahora tendré otras responsabilidades y es mejor pensar así
-si tu lo dices…
-gracias Roy
-porque
-por estar aquí en este momento
-eres mi mejor amigo, no podía perderme este día
-lo sé, mejores amigos por siempre
--_- creo que el matrimonio te pone cursi
- ja ja ja, bueno vámonos, no quiero llegar después de Gracia

Llegaron a la iglesia, Maes se frotaba las manos con desesperación y miraba de reojo a Roy quien seguía con esa sonrisa en el rostro, sonrisa que después cambio de persona cuando Riza llegó al recinto y se sentó a un lado del “teniente Coronel”, Roy solo suspiro; finalmente llegó la novia la música empezó a invadir el lugar, parecía un ángel con el precioso vestido blanco que reflejaba su pureza, el corto cabello castaño que caía en su espalda y sus ojos esmeralda que brillaban de ilusión a cada paso que daba, Huges la miró embobado, le tendió la mano para que ella se colocara a su lado y la ceremonia empezó, una hora después la feliz pareja salía del lugar, Mustang se sentía un tanto nostálgico porque le “robaban” a su amigo pero feliz porque él era feliz, la celebración no se dejo esperar y solo unos minutos después los invitados estaban en la “fiesta”, Huges se acerco a Roy quien estaba con Riza y coqueteando de lejos a cualquier mujer que veía

-Roy
-Huges
-¿no es hermosa? Mírala
- ah eh claro
--ya deja de exagerar Maes
-no es ninguna exageración solo mírate cariño
-je je je *tengo que salir de aquí*
--bueno, espero estén disfrutando la fiesta
-por supuesto, debo decir que realmente me sorprendiste con todo esto Huges
-todo para la mujer más hermosa
-emmm bueno… tengo que ir por allá… ¡nos vemos después!

Todo paso sin contratiempos excepto por el hecho que Maes presumía a todos a su ahora esposa. Transcurrió el tiempo llegó el fin de año, Huges decidió celebrarlo en su casa con su esposa, invito a Roy y a su staff para que estuvieran con ellos, hicieron una gran cena y dieron gracias por el año que pasaba junto con las cosas buenas que habían sucedido, Gracia resulto ser una gran cocinera dejo encantados a todos con su comida: pastel de carne, pierna al horno bañada con salsa de tomate, ensalada de manzana con pasas y nuez, coñac para brindar y otras cosas deliciosas, todo transcurrió entre risas, bromas e insinuaciones que Huges hacia discretamente a Roy sobre Riza, el se molestaba ante eso pero… era Huges, se despidieron, era algo tarde y el Teniente Coronel decidió acompañar a Riza a su casa… Riza era hermosa, peculiar y tenía un encanto “especial” ¿podría ser verdad lo que decía Huges? Tal vez veía algo que él había ignorado, justo cuando se estaban despidiendo Roy atrapo a Riza entre sus brazos, se fue acercando y la besó con delicadeza saboreando sus labios, fue en beso que se torno apasionado, Riza le correspondió, recorrió cada espacio de su boca y solo se separaron cuando sentían que el aire les faltaba, se miraron unos segundos y sin decir nada cada uno se fue por su camino. Roy se dirigió a su departamento, al menos había comprobado algo: no quería a Riza más allá que una hermana, y sabía que ella solo había correspondido al beso porque deseaba comprobar lo mismo que él. Llegó a su departamento y se sentó en un sillón cerca de la chimenea después de servirse un vaso de whisky.

“Creo que esto no funcionara” pensó Riza por su lado, “no puedo quererlo de otra forma” miró el fuego de la chimenea mientras el cansancio la vencía, se acurruco en el sillón y se quedo dormida.

Al siguiente día, como siempre ella llegó temprano, aunque para su sorpresa ahí estaba el Teniente Coronel
-Riza, tengo que hablar contigo… lo de anoche
-lo de anoche fue un error que no volverá a pasar, tu y yo queríamos confirmar algo y ya aclarado simplemente no hay más que decir
-me alegra que lo entiendas-Roy se acerco y besó la frente de Riza.

Pasó el tiempo y como ya era costumbre Maes llegó ese día de pronto abriendo la puerta de la oficina de Mustang sin avisar, se acerco a él y lo abrazó fuertemente, Roy estaba más que acostumbrado a sus reacciones, lo separó de él y pregunto ”ahora que pasó”, recibió un: “Gracia está embarazada” como respuesta, Roy quedo estático ¿Maes papá? ¿Cómo sería? Miles de escenas de su amigo se acumularon en su mente: cambiando pañales, dando de comer, cambiando pañales, durmiendo al bebé, cambiando pañales, arrullando, cambiando pañales… no pudo evitar una carcajada “cambiando pañales” grito, Huges lo miró extrañado, no había pensado en eso dio un largo suspiro y con una sonrisa en el rostro dijo: “¡seré papá!”, ambos rieron pero por distinta causa: uno por burla y el otro por emoción.

Pasaron 4 meses desde ese día, todo ese tiempo el Teniente Coronel había tenido mucho trabajo al igual que todo el ejército, parecía que las “guerrillas” surgían por todo el país pero afortunadamente o desafortunadamente todo se fue calmando, Huges esa tarde lo invito a su casa, necesitaba aclarar una situación que incluía a ciertos hermanos, Roy llamó a la puerta con pereza pasaron unos segundos hasta que finalmente una mujer abrió, Gracia apareció con una pequeña pancita de embarazada, su vestidito rosa, los ojos brillantes y las mejillas rosadas complementaban el cuadro, entonces fue cuando la vio de esa manera: cabello castaño corto, lacio y sedoso; ojos esmeralda que emitían un brillo celestial, el blanco rostro contrastado por unas tenues mejillas rosadas y labios carmín, un cuerpo esbelto oculto por un vestido holgado en el que sobresalía una pequeña “barriguita” ¡era tan hermosa!, se quedo estático parado en la puerta mientras veía a Gracia, ella le sonrió “Roy ¿te sientes mal?” pregunto, él salió del trance sacudiendo un poco la cabeza y correspondió a la sonrisa “no… solo estaba distraído” “Maes te espera en la sala” finalmente dijo, Roy entró y se dirigió al lugar mencionado, saludo a su amigo y se sentó a su lado. Su cabeza pensaba y pensaba en Gracia… era una mujer preciosa ¿Cómo no se dio cuenta antes? Sorbió un poco de coñac, la voz de su amigo se escuchaba tan lejos… se levantó de pronto “no tengo ganas de hablar de eso” dijo mientras tomaba su abrigo y salió sin decir nada más.

El departamento se encontraba solo, su sombra era su única compañía, decenas de mujeres habían compartido su cama pero a ninguna quería, se dejó caer en el sillón… así que eso era sentirse sólo… sonrió, cerró los ojos y de nuevo esa imagen apareció en su mente… Gracia, Gracia, Gracia ¿Por qué de pronto se daba cuenta de su existencia? ¿Por qué no salía de su cabeza? ¿Por qué se aferraba a pensar en ella? Era una mujer casada, era la esposa de su mejor amigo, era prohibida… “¡en que tonterías piensas Roy!” se recrimino a sí mismo “no puedes pensar de esa forma… solo fue la impresión de verla embarazada, ESO ES TODO”… eso era lo que quería creer.

Los meses pasaron en un abrir y cerrar de ojos, Roy no quiso saber más sobre el asunto, su cabeza se negaba a aceptarlo pero su corazón insistía en que era verdad, se encontraba furioso consigo mismo, le estaba fallando a Huges, él se estaba fallando… imaginar que Maes la abrazaba, besaba y mimaba era una tortura, la ira salía a flote no debía tocarla, ni mirarla, ni sonreírle, NO ERA DIGNO, pero él… ¿si lo era?, cerraba los ojos fuertemente deseando que al abrirlos todo lo que sentía se fuera como apareció, pero no sucedía nada, entonces tiraba el vaso lleno de Whisky al fuego y se apretaba la cabeza con las manos… todo eso estaba acabando con él, la culpa lo invadía… pensar de ese modo era enfermo… ese día fue distinto, recibió una llamada “¡Roy! ¡YA SOY PAPÁ!” se dejo escuchar del otro lado de la línea, Mustang apretó las manos “felicidades” dijo a regañadientes luego colgó, se sentó en una silla, puso ambas manos en su cara mientras las lágrimas salían de sus ojos… la mujer que amaba había tenido un hijo de otro… de su mejor amigo.

Llegó tarde como siempre a la oficina, miró a Riza mientras lo regañaba por su tardanza, realmente se preocupaba por él, la tomo de los hombros y besó su frente, luego se sentó en su escritorio mientras ella lo veía extrañada pero no dijo nada, señalo los papeles que debía firmar y salió , tomo la correspondencia, la miró aburrido, sus ojos se detuvieron entonces en una carta que tenía el sello del ejército, la leyó mientras sus ojos brillaban, su salvación ahí estaba, la doblo nuevamente mientras una enorme sonrisa se reflejaba. Pasaron las semanas y extrañamente el Teniente Coronel cumplía con todo su trabajo, llegaba temprano y volvió a sonreír “quizá esta recapacitando” decía Riza felizmente. El fin de semana Mustang no fue a trabajar, se quedo en su casa a meditar un poco, no había visto a Gracia desde aquella ocasión… tenía deseos de verla… de despedirse… tomo su chaqueta y salió a caminar, sus pies lo llevaron hasta esa casa, toco el timbre y ella abrió, miró sorprendida a Roy, lo invito a pasar

-Roy que sorpresa, Maes no está pero no tarda en llegar
-en realidad… no quería verlo a él
-¿entonces?
-quería verte a ti
-Roy
-bueno… quería ver como estas… y ver como esta Elisya… para disculparme por no haber venido antes
-estamos muy bien no te preocupes, ¿quieres verla?
-me encantaría

Ambos caminaron hacía una de las habitaciones y en una cuna estaba la pequeña adormilada, Roy la observo… era muy hermosa al igual que su madre, sintió culpa… por él, por ella, por su amigo, por todos… no pudo dejar escapar un suspiro, miró a Gracia

-tengo que ir a la guerra-dijo con resignación ante la mirada de sorpresa de ella
-pe-pero ¿Maes lo sabe?
-no… sus vacaciones impidieron que se enterara
-desde cuando te enteraste
-desde hace unas semanas
-entonces ¿Por qué no le has dicho?
-porque no quería preocuparlo… estaba tan emocionado por ti y por Elisya
-Roy… no debes ir, no puedes ir-los ojos de Gracia empezaron a humedecerse-no los soportaría
-Gracia

Una lágrima escapo de sus ojos y recorrió su mejilla, Roy acaricio su rostro para limpiarla, la miró con ternura “Roy yo te…” el puso su dedo índice en sus labios “no lo digas… no quiero escucharlo” dijo con tristeza, la puerta se abrió de pronto, ella se volteo para esconder su rostro y secar sus lágrimas “¡Roy! Amigo mío jamás creí verte aquí… waaa veo que viniste a ver a mi hermosa hija Elisya, es ¡tan bonita! Dicen que se parece tanto a mi” grito eufórico mientras se acercaba a la cuna, Mustang sonrió… seguía siendo el mismo, luego miró a Gracia, ella bajo la mirada “Maes, gracias por todo” rompió el silencio Roy “de nada… ¿Por qué lo dices?” pregunto Huges “ya lo entenderás”; se despidió, camino con paso lento, el clima frío aún no terminaba… al día siguiente debería estar ya en la guerra, al menos pudo hacer que Ed no fuera a ese enfrentamiento… llegó a su departamento tomo el teléfono y llamo a Riza

-Teniente Coronel, ¿Por qué no llego a trabajar? Eso le costara un mes de trabajo extra
-bueno, Riza… no lo creo, al menos esta será la última vez que me regañes
-de que hablas Roy
-mañana parto a Lussereim
-es donde…
-sí, tengo que ir a la guerra
-¡¡¡ROY MUSTANG!!! ¡¿POR QUE ME LO OCULTASTE?!-dijo con voz entrecortada
-no quería preocuparte
-pero lo hiciste… te pueden matar… yo iré
-NI SE TE OCURRA, esa fue una de las condiciones que puse para que aceptara ir… que no te llamarán a ti
-pero yo juré
-eso quedo en el pasado Riza, ahora quiero ser yo quien te proteja y así tenga que poner a todo el ejército para evitar que vallas, lo haré
-ROY NO TIENES DERECHO
-si lo tengo, soy tu superior y estas a mi cargo
-pe-pero
-eres mi familia y no me perdonaría si te pasara algo

Colgó el teléfono, no quería escuchar más reclamos… no de ella, tomo una pequeña maleta y salió, sabía que Riza iría a su departamento para hablar con él… el tren no tardaba en salir, se apresuro a llegar a la estación, centenas de militares ya se encontraban ahí, vio con melancolía todo… le recordaba mucho a Ishbal, con resignación abordo uno de los vagones acomodo su maleta y se sentó del lado de la ventana para contemplar el paisaje.
 

Notas finales del capítulo :

Espero les guste, solo son 2 capitulos

espero Comentarios porfis!

Sayo!

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