Los secretos de un clan
Por: Marcela
-LAGRIMAS DE JADE –
Este fic está basado originalmente en: Estas junto a mí, pero no conmigo. Con ideas y sucesos de: El tigre y el Dragón, El Último Samurái, La casa de los cuchillos y Tenchu. Todo en épocas feudales, Naruto no me pertenece, démosle las gracias a Masashi Kishimoto.
En los clanes siempre surge la idea de liderar el uno al otro, todos tras el poder, pero ¿Qué pasa cuando cada clan tiene un secreto? En la época feudal del Japón, la línea entre la paz y guerra se ha comenzado a debilitar, los clanes más poderosos siempre luchan por el poder, asesinando y luchando con el único fin de ser mejores, las leyes recién comienzan y los libera listas hacen sus propias reglas, pero todos con un secreto que marca sus vidas. Acción, Intriga, Romance, Traición, Secretos y Muerte.
Con toques de: SasuHina/ NejiTen / SakuNaru /SasuAya /NejiHana /SasuKarin. Oficiales /ShikaTema /SasuSaku /NaruIno / NejiHina y otros
LAGRIMAS DE JADE
Konoha una ciudad escondida entre las montañas, gobernada por el gobierno recién integrado al país, grandes Residencias, Clanes poderosos de burócratas y nobles, una ciudad a la que poco tenia amenazas pero no por ello libre de cualquier ataque, ya que se dice que el Emperador es un Incompetente por lo cual Konoha no están segura y no es libre de invasiones, pero sus habitantes viven en paz y tranquilos…
En una residencia situada muy cerca de la residencias de poderosos clanes, residencia conocida como “La Residencia del General Katsumoto” En su construcción antigua y grandes terrenos, para solo tres habitantes y sirvientes. El General Katsumoto tiene dos hijas una joven de 20 años y la menor de escasos 15 años. Una de ellas, salía a escondidas de la residencia como era su costumbre, burlando la vigilancia y dirigiéndose a un solo lugar de las montañas, cerca a la cascada, todas las mañanas luego del almuerzo se dirigía a ese lugar con un solo objetivo, observar entrenar a un joven que le había cautivado, no conocía su nombre ni si pertenecía algún clan, nada, solo gustaba de observarlo, sus ojos brillaban de felicidad cuando lo veía, pero esos últimos días el no había asistido e iba con la alegría de que hoy apareciese en el lugar, sonrió al verlo, el joven entrenaba solo.
Pero algo había raro en el, ella lo presentía y se acerco más para saber, de rama a rama, pero en unos segundos solo escucho el sonido de una rama rota y se vio en dirección hacia el suelo, acción que hizo que el joven se diera cuenta. Ella se puso en marcha, ¿La habría descubierto? Esa era su pregunta mientras escapaba, pero si, podía sentirlo seguirla, se apresuro a brincar de rama a rama hasta que se sintió libre, el no venía más detrás suyo, pero al girarse casi se muere del susto la respiración se le fue, el, el joven estaba al frente suyo mirándola interrogante, ella intento escapar, pero él la detuvo sujetándola bien de los brazos y con su pie que oprimía al de ella, era unos ojos hermosos, negros como la noche, como el misterio mismo, sin embargo para el esos ojos eran nuevos, jamás había visto a alguien con ese color de ojos.
-¿Quién eres? ¿Por qué me espías? ¡Habla! _pedía el joven con voz seria
_Ella no dijo nada, estaba asustada, podía sentir su corazón latir rápidamente, mientras sus miradas aun estaban sobre el uno al otro
-¿Trabajas para alguien? Tus ropas te delatan _dijo él, mientras examinaba esa vestimenta de color verte y sombrero de palma –O… es que solo gustas de espiarme _dijo ya que sabía de ante mano que era una mujer
_La joven no dijo nada, reacciono tan rápido como pudo, el joven bajo la guardia al mirarla y ella aprovecho para soltarse y salir a toda prisa
-Rayos _dijo el al ver que ella iba con tanta velocidad –Ya vendrás… y el sorprendido no seré yo _se dijo a si mismo
La joven no paró hasta estar en terreno seguro su corazón seguía acelerado, no sabía si del susto o por la emoción, pero estaba feliz, entro sigilosa y se quito el sombrero de palma mostrando una cabellera rosada, aquella vestimenta servía para ocultarse entre los arboles verdosos, pero no para su hermana, que cuando cruzo la rendija no la vio parada ahí.
-¿Se puede saber de dónde vienes? Eh Saku-chan _pregunto una joven de cabellos entre rojizos y rosas, mayor a ella
-¡Tayu! _exclamo tocando se toco su corazón –Me has asustado
-Así traes la conciencia _le respondió su hermana menos seria –Aun no me respondes y te he dicho que no uses esas vestimentas, Otou-san puede darse cuenta
-Sabes que no lo hará _sonrió divertida como si de una niña se tratase
-Eres muy inocente sabes… ya no lo hagas un día alguien puede verte salir, si alguien reconoce esa vestimenta… _la joven se toco la cabeza –No lo vuelvas hacer
_La joven menor solo se agacho y pensó -**Onee-san tiene razón**
-Vas a responderme ¿Dónde andabas? _la mujer seguía insistiendo con una mirada interrogativa
_Pero la joven solo comenzó a caminar por el escondite de regreso a la residencia, seguida de su hermana mayor
-Tu silencio me intriga, vamos Saku acaso ya no me tienes confianza _ hablo con voz suave
_Las mejillas de la joven tomaron color al recordar al joven –Solo… yo… ah espiaba a un joven
-¿Cómo? _la mujer se sorprendió bastante su hermanita espiando -¿Espiar? Eso no está bien Sakura _esta vez Tayuya llamo por completo a la joven
-No me regañes Onee-san es solo que… estoy tan sola aquí, por favor no se lo digas a Otou-san _pedía la joven con mirada compasiva
-No voy a decírselo, pero sabes que eso está mal… si ese joven se da cuenta, no sabes ni quien es _se expreso preocupada
-No… pero él es… _recordó lo que había sucedido, sus ojos brillaron de felicidad y eso a Tayuya ya no le sorprendió
-Oh no _se dijo abrazando a Sakura, esa expresión la conocía bien, su hermanita no podía estar enamorada – Sakura no quiero que te ilusiones, no me gustaría verte sufrir… quizás el este comprometido, o este casado, no sabes de qué clan proviene o si tiene un clan, quien es
-El… _Sakura se detuvo –A veces en la espalda… lleva una figura de un abanico rojo y blanco
-¡¿Abanico?! **Es un Uchiha** Con mucha más razón olvídalo Sakura… es un Uchiha, uno de los hijos del gobernador ¡Olvídalo!
-¿Por qué? Solo porque es el hijo del gobernador _dijo Sakura un poco confundida
-No solo por eso, pertenece al clan más poderoso… son dueños de casi toda la ciudad… además seguro tiene una prometida _tomo de las manos a Sakura -¡Prométeme que lo olvidaras! ¡Promételo! _pedía Tayuya a su hermana quien en sus ojos ahora había tristeza
_Sakura cerró los ojos y unas lagrimas escaparon de ellos, saliendo corriendo y dejando a Tayuya sola
-Tus lagrimas me duelen, prometo cuidarte y que no dejaría que sufrieras… cuando fue que creció tanto _se dijo a sí misma, pues su hermanita ya no era una niña, quince años ya la hacía una mujer, miro al cielo suspirando –Lo prometí esa noche
Flash Back/ 15 años atrás
Era una noche lluviosa, mi madre daría a luz a su cuarto hijo, yo estaba junto a mis hermanos mayores de pronto escuche el llanto de un bebe, mi hermanito había nacido, la puerta se abrió y salió la partera, dijo algo que no comprendí, entre al cuarto y me sorprendí de ver a mi padre con una catana en manos hacia la cuna del bebe, mire a mi madre sin entender ¿Qué sucedía? Ella lloraba, de pronto escuche ruido afuera, eran gritos de personas y mis hermanos, mi padre salió rápido de ahí, entonces mi madre me llamo.
-Mi pequeña Tayuya… toma a tu hermanita _ella me dejo algo en el obi de la yukata –No dejes que nadie le haga daño, cuida de ella, ella no tiene la culpa, que no sufra
-Te lo prometo mami _hice la promesa, le di un beso a mi madre, corrí por mi hermana y Salí de ahí corriendo como pude, tan lejos como fuera posible, esa noche se llevo todo
End Flash Back
Sakura seguía llorando, estaba recargada a un puente mirando el rio que pasaba por la casa, no era posible, no quería dejar de verlo, aunque hubiese sido descubierta, cuando salía de la residencia se sentía libre, lo que ansiaba tanto, libertad, a veces sentía que su padre la odiaba por algo, ¿Por qué tanta soledad?. En la cena como era costumbre solo cenaban ellos tres en el gran comedor, su padre el general siempre mantenía una mirada seria.
-Has estado llorando acaso ¿Sakura? _pregunto el general
_Sakura solo bajo la mirada asustada
-¿Te hice una pregunta? _levanto un poco la voz
-No Otou-san _respondió tímida
-No mientas… mentir no es el respeto hacia mi _dijo molesto ya que era evidente que Sakura había llorado
-Gomen nasai Otou-san **¿Por qué me odias tanto?** _pensaba Sakura sin siquiera mirar a su padre
-Otou-san… quizás se deba a que le llame la atención por algunos deberes en la casa _interrumpió Tayuya tratando de ayudar -**Nunca he comprendido porque Otou-san es así con Saku-chan**
-**Sakura… no puedo sacarme de la cabeza que de no a ver nacido… nada hubiese pasado** _pensó Katsumoto mientras miraba a su hija menor –Cenemos ya
Al día siguiente Tayuya se aseguro de tener a Sakura ocupada para que no pudiese salir de la residencia, como leer, estudiar, todo para entretenerla y no le recordó el tema del joven Uchiha.
El mencionado entrenaba en el mismo lugar, solo que esta vez, sin espía, tenia rato que había llegado y por una extraña razón el miraba de vez en cuando hacia esa dirección. Pero pudo darse cuenta de la llegada de alguien más, ese no era otro que Naruto, que luego de saludarse y hablar unas palabras comenzaron a entrenar juntos, rato después era de esperarse que el Uchiha venciera al otro.
-Tú pierdes, estás muerto _dijo el joven que alejaba la chokuto del cuello del rubio
-Vaya… _se puso de pie –Te desapareces unos días y progresas demasiado _pregunto dudoso -¿No habrás visitado al ninja de la aldea prohibida o sí?
-Eso no te importa _los dos comenzaron a caminar
-Olvidaba que eres un Uchiha… ¿Qué dices si vamos a Icharaku? Yo invito_ sugirió el otro chico
_El Uchiha miro de reojo al joven –No lo vas a pagar verdad
-No _dijo avergonzado, no era por dinero, era por costumbre
Los dos amigos se dirigieron a Icharaku, restaurante de la ciudad, el mejor, que de encontrarse la hija de los dueños, la comida saldría gratis, la joven tenía amistad con ambos, pero gustaba de uno, Naruto, aunque él no parecía corresponderle, pero ella se encontraba en la florería negocio principal del clan Yamanaka. Luego de charlar ambos se dirigieron a la casa de la Hoja, “Escuela Ninja” para saludar a su antiguo sensei dueño de esta, Kakashi Hatake, ninja de rango Jounin igual que ellos. El hombre que aun es muy joven les recibió con gusto dos de sus mejores estudiantes, graduados como ninjas de elite. Solo que ambos con deberes diferentes uno era de la Anbu y el otro Militar, capitán y soldado. Ya atardecía cuando salieron de ahí, tenían tanto tiempo de no verse que el uno al otro se sorprendían de sus progresos que habían tenido, como las ultimas noticias.
-Así que te vas a casar _bromeo el rubio –Kuso me vas a ganar entonces _se quejo
-No es gracioso, todo es por el Clan y el poder… aunque la joven es bonita _dijo Sasuke recordando a la chica –Hyuga Hinata
-Vaya… así que tu matrimonio viene con muchas ventajas
-A mi no me interesa liderar un clan y lo sabes, mucho menos casarme… pero no puedo hacer nada
_Naruto comenzó a lanzar piedras a una residencia _Recuerdas lo hacíamos antes… _a él le parecía divertido
-Éramos niños _dijo el otro que hizo lo mismo
De pronto el grito de “intrusos” los sorprendió, Sasuke se dio cuenta que era una lateral de la residencia Hyuga, así que en cuanto escucho venir a los soldados y guardias, Naruto y Sasuke se soltaron a correr a gran velocidad, a Sasuke no lo podían ver, se metería en problemas, aunque Hinata lo ayudaría pero no era conveniente, podían sentir a los soldados seguirlos, cuando Naruto le dijo a Sasuke que brincaran a esa barda ahí estarían seguros, el Uchiha hizo caso omiso.
-No lo vuelvas hacer… _Sasuke se dio cuenta de que no estaban solos, se quedo estático, una joven sorprendida los miraba
-Konnichi wa Sakura-chan _saludo respetable él rubio a la joven
-Konnichi wa Naruto-kun _respondió ella en voz suave pero sin dejar de ver al Uchiha
-Tu _dijo muy bajo Sasuke, la observo bien esos ojos eran demasiado parecidos a los de la chica de ayer, la observo de pies a cabeza
-¿Se conocen? _pregunto Naruto un poco celoso, no era posible o si -¿Lo conoces Sakura-chan?
-Iie _lo negó alejando la vista de él, podría darse cuenta, aunque tenía cubierto el rostro, los ojos no
-Ya quita ese asombro baka _bromeo Naruto más tranquilo –Conozco a Sakura-chan desde algún tiempo, es largo de contar pero paso más o menos lo mismo cuando la conocí, somos buenos amigos… Sakura-chan te presento a Sasuke Uchiha
-**Sasuke Uchiha** _pensó la joven mirando a este y haciendo el saludo de cortesía – dozoyoroshiko _dijo ella
-Hajimemashite _dijo él en tono serio mirando la residencia, dándose cuenta de que… era la residencia del General, pero el solo le conocía a una hija, aunque eso no importaba, si no el parecimiento con la joven de ayer, además de que se había dado cuenta que su amigo estaba enamorado de aquella mujer –Si quieres quédate tengo cosas que hacer _hablo recordando que le había dicho a la Hyuga ir a visitarla
-Si hace días que no hablo con Sakura-chan _respondió Naruto viendo a Sakura
-Shitsurei _dijo Sasuke retirándose tal como entro, ante la vista de su amigo y la joven
-El así es… es demasiado baka _bromeo el rubio -¿Has estado llorando? Te he notado extraña
-No… es lo de siempre… Otou-san _dijo ella mirando el agua del lago y enseguida sonrió –Pero verte ha alegrado mi corazón
-Igual al mío… sabes… hablare con tu Otou-san y pediré tu mano _dijo el mirándola a los ojos, nunca la había tocado, pero esta vez roso su mejilla –Déjame ser yo quien te de todo y la libertad que buscas Sakura
_Ella no dijo nada, sin embargo esas palabras habían tocado su corazón, sacarla de ahí, a costa de… casarse con el… le tenía afecto pero no esa clase de afecto
Esa tarde cuando Katsumoto llego, se encontró con un presente aviso del Gobernador, así que lo tomo en sus manos y comenzó a leerlo ** El pago de tu salvación, te lo cobrare en solo tres días, sabes que no puedes negarte si lo haces yo mismo la matare** Katsumoto apretó el pergamino del escrito y miro hacia el jardín.
-A veces no se qué odio, si a mi difunta esposa o a verme encontrado a ese hombre esa noche _se dijo a si mismo mientras solo miraba del pergamino el remitente Uchiha Fugaku
Minutos después sus dos hijas estaban presentes ante su padre, Sakura presentía que no era nada bueno. El hombre les ordeno tomar asiento y su vista la fijo sobre la menor, que lucía más preocupada que la otra, quizás debería de cambiar la actitud que tenía sobre ella, pero ¿Cómo? Si siempre le recordaba la razón trágica de su vida. Alejo la vista de ella, y miro a las dos.
-Solo quiero enterarlas y darle a una de ustedes una orden… Sakura en tres días de unirás en matrimonio con el hijo mayor del Gobernador… Uchiha Itachi
-Demo _dijo Tayuya mirando a su padre y a Sakura que no podía creerlo, casarse, solo tenía quince años
-Demo Otou-san… Douzu Iie _Sakura quería llorar sus ojos se llenaron de lagrimas, eso no
-¡Guarda silencio Sakura! _ordeno en voz firme y fuerte –No estás en posición de objecionar
-Demo Otou-san, ella es muy menor Itachi-san es… muy mayor a ella _Tayuya tenía razón, su hermanita no podía casarse así como así
-¡Silencio! _miro a sus dos hijas, a el no le agradaba la idea, pero no podía hacer nada, solo por que fuese el Gobernador, si no que no podía –Sakura te busque un buen clan, es hora que hagas algo por tu padre… tu boda traerá buenas cosas al puesto de tu padre, tu deber es obedecer… cumplir ¿Entendido? _miro a su hija esperaba un sí, aunque fuese difícil
-Hai Otou-san _dijo entre lagrimas, poniéndose de pie y yéndose de ahí
Sakura no podía evitar no llorar, se aferraba a la almohada, como cuando era niña pequeña, ¿Por qué? Itachi-san era el hermano de Sasuke, ¿Por qué tenía que ser así? No, no podía casarse con Itachi, de pronto sintió unos brazos eran de Tayuya que le daban su apoyo y la abrazaba hacia ella como cuando era más pequeña siempre protegiéndola, pasara lo que pasara, no iba a unirse en matrimonio, tenía que armarse de valor, tenía que decidirse, era mujer sí, pero tenía una vida, pensando en la proposición de Naruto que dejo sin responder, quizás era la única solución, aunque eso significara perder el afecto o dejarlo por ahí guardado hacia Sasuke.
-Que diera porque no sufrieras… tu eres muy pequeña para afrontar un matrimonio… no llores agobias mi corazón _expresó en calma Tayuya
-¿Por qué Otou-san me odia? ¿Por qué con el hermano de él?
-No te odia… el solo quiere el porvenir de la familia… la seguridad de que te dejara en buenas manos… que diera porque la sacrificada fuera yo… pero es seguro que la familia Uchiha te eligió a ti… ya no llores, mañana nuestro padre tendrá visitas y no puedes tener los ojos hinchados… te doy mi palabra que no dejare que te cases con Itachi-san
-¿Lo prometes? _pregunto más tranquila, buscando esa tranquilidad en la mirada de su hermana mayor
-Te lo prometo _volvió abrazarla, había jurado que no dejaría que sufriera y aunque eso significara el fin de una familia noble, tenía que ayudar a su hermana menor
Y al otro días así fue, el general tubo la visita del Feudal, asuntos de trabajo y otros asuntos personales de ambos, con el había asistido la hija mayor, con la intención de hacer lazos amistosos con las hijas del general, la joven tenía 18 años, muy bonita de pelo negro azulado, ojos perlados y de fina educación, ella no gustaba de los altos nombramientos o rangos, pero ya consigo cargaba un Clan por ser la heredera, la hija mayor. Se alejo luego de que los dos hombres entraran para sus tratados, ella miraba la gran residencia no más grande que la suya, pero bien en los acabados de tatami, de pronto vio a una joven un poco más baja a ella, en un kimono rojos con flores blancas, su cabello rosado recogido entre unas agujas o eso parecían.
-Soy la invitada del General, he venido con Otou-san… me llamo Hyuga Hinata _se presento enseguida la joven saludando a Sakura
-Haruno Sakura Hajimemashite _le saludo de igual forma y le invito a pasar dentro de una habitación, era un cuarto de estudio –Escribiré tu nombre _abrió unos pergaminos y seguidamente escribió, la Hyuga solo le miraba
-Escritura… eres ágil _hablo un poco seria y en voz tímida la Hyuga mirando a la otra joven –Esa escritura se maneja igual a esgrima
-Puede ser… gustas _le ofreció asiento y te que estaba listo –Así que tu eres la hija del Feudal
-Así es _trataba de no sonar tímida, pues la joven Sakura no parecía intimidada – Me entere que vas a casarte, debes estar agobiada con tanto preparativo
-En realidad no… no hago nada, no quiero pensar en eso, Otou-san y Onee-san se encargan de eso, los Uchiha son un clan poderoso y mi matrimonio será bueno para la carrera de mi padre o por lo menos eso espera, le ayudara a reforzar su posición _esto si lo dijo con suma tristeza, no podía evitarlo
-Veo que no es de su agrado su matrimonio, pero tiene suerte de unirse a una familia de burócratas _dijo Hinata
-Todo es por deber… siento que no vivo mi propia vida… tengo solo quince años y me aferrare a una vida de matrimonio
-Todos los matrimonios son arreglados, yo pensaba lo mismo, pronto me casare también y creo que seremos familia _dijo menos tímida y más alegre –Podremos ser amigas, si eso quiero que seamos amigas, como hermanas amorosas
-Está bien _Sakura sonrió un poco, la joven Hyuga le había agradado de inmediato -¿Entonces? Te unirás a _de pronto recordó, serán familia ella va a casarse, acaso con… con
_Hinata se apeno un poco al recordar al Uchiha –Con el hijo menor de los Uchiha el hermano de su futuro esposo, Uchiha Sasuke
_Sakura no sabía que decir, había sentido algo en el pecho, no era posible, con él no. Ella Hinata seria la esposa del hombre del cual sentía amarlo, la vida era tan injusta y no podía odiar a Hinata
_Una joven en kimono sencillo color rosa pálido hizo presencia –Hinata-san… el Feudal la busca
-Enseguida iré _respondió ella poniéndose de pie y llevándose el pergamino que hizo Sakura –Gracias por su conversación
_Sakura solo asintió, en cuanto estuvo sola, comenzó a llorar nuevamente
Salió del salón de estudio y se dirigió al jardín, no quería pensar, Sasuke casado con otra, tenía una prometida, lo malo de todo era que esa joven, la Hyuga era sincera, amigable, no podía odiarla, además la ilusionada había sido ella sola, de todas maneras no iba a casarse con Itachi Uchiha, eso no. Podía sentir la brisa fría de la tarde en sus húmedas mejillas, no se casaría eso no, podía ser una señorita refinada con educación pero también era una mujer, de pronto vio como Naruto salto la barda y llego a ella, ella solo sonrió un poco, esperaba no tomar una decisión equivocada.
-Konnichi wa Sakura-chan _saludo nuevamente el rubio que consigo traía una flor de jazmín –Espero puedas aceptar este presente
-Arigatou Naruto-kun _tomo la flor – Lamento lo de… Naruto-kun _lo miro de frente
-Has llorado nuevamente… no me gusta ver tus ojos opacos con lagrimas… mi proposición es desde mi corazón… quizás mi clan no es el más grande, no tenemos más dinero que los demás… pero prometo que en mi compañía no soltaras ni una lagrima, porque viviré solo para hacerte feliz…
-Yo… yo… _comenzaba a ponerse nerviosa –No puedo casarme contigo _vio la tristeza del joven –No en Konoha… huyamos juntos
_El joven se sorprendió, huir juntos, esos no eran sus planes pero, era la misma cosa no -¿Huir? ¿De quienes? Yo podía hablar con tu Otou-san… el general y el Hokage (En este caso el Hokage es la mano derecha del Gobernador) son buenos amigos…
-No… no es eso… Naruto-kun… huyamos… sácame de aquí
-Está bien… nos iremos Sakura-chan _dijo el más animado sonriendo
"Los Secretos De Un Clan" por marce-chan
Notas:
Los clanes más poderosos no piensan perder poder, aun asi deban hacer lo que sea para no verse derrotados, encumbrimientos y traición, amor y traición, dolor y muerte
Notas del capítulo:
Hola, Soy nueva aqui y quiero compartir este fic con ustedes, esta basado en el japon feudal, ojala les guste
Lagrimas De Jade
Notas finales del capítulo :
Espero les haya gustado este cap, saludos, bye
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