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More Than No Good por Pink Angel Feathers

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Notas:

Bueno en realidad no tengo mucho que decir a excepción que disfruten del capítulo y que al terminar me digan lo que opinan ^.^

La campana había sonado, pero Tsuna a penas le puso algo de atención. Había estado en su asiento por más de quince minutos haciendo nada más que repasar las hojas que Hana le había dado. La última semana y media había sido nada más que estudiar sin parar, y mientras que una parte de Tsuna se alegraba de que los garabatos en la pizarra estaban comenzando a tener sentido, el resto de él estudiaba por temor a que Reborn cumpliera su amenaza. En el tercer día de la tutoría de Hana, Reborn había irrumpido en la habitación del gemelo mayor (otra vez) y había revisado las hojas. El hitman sadico había dicho luego de criticar el trabajo de Tsuna afirmando que traería vergüenza a la famiglia y luego amenazó con que si Tsuna no lograba un 75% del trabajo correctamente cuando Reborn viniera a revisarlo, entonces el hitman dispararía a Tsuna.

Por supuesto, Tsuna no le había creído al principio, pero una bala le rozó al pasar que dejó una quemadura en el costado de su cuello, rápidamente lo había hecho cambiar de parecer. Y así le había pedido a Hana que le diera las hojas antes de clases con la intención de hacerlas durante las clases y revisarlas después de clases con ella. Ella no quiso hacerlo, segura de que Tsuna aún podría aprender algo de sus lecciones, incluso si todavía estaban muy por encima de su nivel, pero Tsuna la había convencido con la promesa de encontrar al menos 4 comentarios del profesor por clase que se relacionaran con el material en las hojas. Si no lograba tener 4 comentarios, ella no revisaría el material con él, y así Tsuna no tendría el 75% del trabajo bien. Y luego Reborn le dispararía en una de las inspecciones al azar del hitman. Su mundo entero parecía girar en torno al estudio, y así lo hacía con una determinación inquebrantable para no morir. Ya tenía cinco quemaduras de bala, y la última había derramado sangre. Él no quería más.

El profesor suspiró, mucho después de regañar a Tsuna por su falta de atención. El niño había estado mejorando en sus estudios, por lo que sus maestros habían acordado dejar al niño trabajar en las hojas de trabajo que tenía durante clases. Poner atención nunca había hecho al niño bueno de todos modos. Sólo Nezo-sensei todavía le gritaba a Tsuna. Así que el profesor ignoró a Tsuna y consiguió la atención del resto de la clase para presentar al nuevo estudiante transferido. Tsuna no notó cuando el resto de sus compañeros se quejaron o chillaron de miedo, porque una pregunta particularmente difícil se reusaba a ser resuelta y había enviado a la cabeza del pequeño moreno en una espiral. Había pensado que tal vez la había encontrado, cuando su escritorio de repente quedo volcado.

"¡HIIE! ¡Mis hojas de trabajo!" Tsuna casi gritó cuando se apresuró a recoger los papeles dispersos. La habitación entera estalló en carcajadas ante el exhibición de Dame-Tsuna, y Tsuna se detuvo de repente dándose cuenta que todos los ojos estaban sobre él. Su rostro brillo en rojo, y se sentó apretando sus hojas de trabajo y tratando de no mirar a nadie.

"Che, ¿qué son?" dijo una voz desconocida. Tsuna levantó la mirada para ver un niño extranjero mirando algunas de las hojas de trabajo que Tsuna había dejado en el suelo.

"¡Gokudera, siéntate!" gritó el profesor.

"Patético," escupió el extranjero, lanzando de golpe los papeles en el escritorio de Tsuna. Tsuna tembló bajo la fuerza y la mirada que adolescente con aspecto de delincuente estaba dándole. "¡Un niño de escuela primaria podría resolver esos problemas! ¿Y esos son en los que estabas tan concentrado? ¿¡Qué eres, un idiota!?"

"¡Te dije que te sentaras! ¡Hazlo antes de que te envié con el director!" gritó el profesor. El delincuente dio una última mirada a Tsuna, haciendo que el tímido moreno se encogiera aún más en el escritorio.

"Oye, Dame-Tsuna, ¿conoces a ese chico?" preguntó Kentaro. Tsuna negó con su cabeza, indicando a su compañero de asiento que no tenía idea de quién era el nuevo estudiante. El profesor los interrumpió y regañó a los dos niños por hablar. Tsuna rápidamente regreso a sus hojas de trabajo, y Kentaro se apartó de Tsuna para garabatear notas a los otros niños sentados cercas. Mientras la clase avanzaba, Tsuna deseó poder retroceder a la nada y evitar la mirada que podía sentir fija en la parte trasera de su cabeza. ¿Qué había hecho para merecer esto?


ooo

"Bueno, Sawada, ¿lograste terminar todo?" preguntó Kurokawa. Tsuna negó con su cabeza con desesperación. No pudo concentrarse con esa mirada fija en él toda la clase.

"Y-yo n-no c-creo que vaya a terminar," dijo débilmente, contento de que el delincuente se había ido a algún lugar más para la hora del almuerzo. Tsuna metió la mano en su bolsa y sacó un bento envuelto cuidadosamente. "T-toma. M-muchas g-gracias por ayudarme."

"Dices la misma cosa cada día," dijo ella aceptando el bento. "Te dije que le dijeras a tu madre que no necesita hacerme un bento cada día como agradecimiento por ayudarte. El dinero que me das al final de la semana es suficiente."

"P-pero e-ella quiere también," dijo Tsuna con una sonrisa avergonzada. No había tenido el coraje para decirle que él había hecho el bento. Sonaba como una cosa tan femenina. Pero estaba agradecido por su ayuda, y su madre insistió que si querías agradecer a alguien entonces les hacías comida. Una vez más su respuesta para todo era comida, hacerla en cualquier caso. Pero si Tsuna era honesto consigo mismo, probablemente admitiría que hizo un bento extra porque lo hacía sentir como si tuviera un amigo, no sólo un tutor.

"Bien. Pero sólo voy a tomarlo porque la comida de tu madre es excelente," dijo Kurokawa, "así que asegúrate de decirle eso."

"M-muy bien," respondió Tsuna, su rostro calentándose de nuevo. En lugar de irse como solía hacer, Kurokawa se dejó caer en el escritorio vacío junto a él y abrió el bento. No estando seguro de lo que suponía debía hacer, Tsuna se congeló, pero cuando Kurokawa comenzó a comer la comida, él sacó su propio bento e hizo lo mismo.

"Entonces, de verdad no conoces a ese mono con mal temperamento," dijo Kurokawa, sorprendiendo a Tsuna en una conversación. Él casi se ahogó con el arroz que había estado comiendo.

"Y-yo... n-nunca lo he visto a-antes," dijo Tsuna después de desalojar la comida en su garganta.

"¿Nunca? Probablemente tiene un problema con tu hermano y te confundió con él."

"O-oh," murmuró Tsuna. Eso tenía sentido. De repente explosiones sacudieron el edificio, causando que Tsuna mirara por la ventana. Su hermano y el nuevo estudiante estaban peleando. O más precisamente, Tamaki estaba huyendo del nuevo estudiante mientras el delincuente estaba persiguiendo al Sawada más joven. Tsuna escaneó el área rápidamente, localizando a Reborn quien estaba observando a los dos con interés, antes de volver su atención de vuelta al salón. De alguna manera, Tsuna sabía que Reborn mantendría a su hermano a salvo. Él estaba más preocupado de que nadie más parecía tener algún interés en la pelea afuera de la ventana.

"¿Entonces qué crees que hizo tu hermano idiota para fastidiar al mono delincuente?"

"U-um, K-Kurokawa-san," dijo Tsuna tentativamente, "¿no estás preocupada por las explosiones en el patio?"

"Sawada," dijo ella con una voz de mucho sufrimiento, "esas explosiones no son en el patio. Son sólo fuegos artificiales en algún lugar en la ciudad porque una tienda está teniendo una venta."

"¿N-no s-son demasiado ruidosos para e-eso?"

"No, a penas puedes escucharlos. Deja de asustarte tanto por nada."

Tsuna parpadeó cuando las explosiones sonaron otra vez, preguntándose cómo alguien podría decir que apenas podían escucharlas. Tal vez él tenía una audición más sensible que la mayoría, pero—¡pero las explosiones todavía venían justo de afuera! ¡Cómo es que nadie más podía escucharlas!


ooo

Reborn apuntó su arma inclinada a sus objetivos escogidos al azar (pobres flores, ellas no hicieron nada para merecer tal destino) y les disparó al .05% de su poder. Explotaron exactamente en el mismo momento, calmando a Reborn de alguna manera. Trató de concentrarse en los siguientes objetivos escogidos (pobres jóvenes árboles desafortunados) y olvidar su actual frustración con su estudiante. Gokudera había venido exactamente como Reborn lo había planeado y desafió a su estudiante. Predeciblemente, el mocoso había tratado de huir de la situación, pero Gokudera había acorralado al mocoso. Efectivamente, Reborn había disparado a su estudiante con la bala de la última voluntad, y como era de esperarse, su estudiante había derrotado a Smoking Bomb Hayato y ganado el respeto del Mafioso adolescente. ¿Y qué hizo su estudiante entonces? El mocoso había rechazado al mafioso de cabello plateado inmediatamente.

Bajo las reglas dadas a él por Nono, Reborn no podía forzar a alguien a entrar en la famiglia del mocoso, si el mocoso rechazaba expresamente a la persona, sin importar cuán estúpida era la decisión. Un jefe tenía que escoger a sus propios subordinados. Por lo que cuando el mocoso había clamado que un jefe no podía esperar confiar en alguien que una vez intento matarlo, Reborn había sido forzado a aceptar la patética excusa. Pero Reborn podía ver a través del mocoso. Su estudiante simplemente estaba asustado de Gokudera y celoso de la popularidad del adolescente mafioso. En otras palabras, el mocoso había rechazado una excelente adición a la famiglia porque el mocoso no quería tratar con el adolescente más popular y aterrador. Bueno, pensó Reborn volando los diecisiete jóvenes árboles que las personas de Namimori habían plantado cuidadosamente, el mocoso no iba a arruinar los planes cuidadosamente trazados de Reborn. Sawada Tamaki iba a ser un gran jefe de la mafia le guste o no.

Pero antes de que Reborn pudiera corregir el error de su estudiante, él tendría que remover más humo. Este parque ya había sufrido suficiente daño. Las personas iban a hacer más que preguntar si Reborn seguía usándolo para practicar puntería. Tiempo de ir a revisar el progreso del enclenque. Con una sonrisa, Reborn dejó que Leon cambiara de vuelta en un camaleón y se dirigió a casa donde el hitman estaba seguro de que cierto moreno débil proveería varías horas de entretenimiento. De repente, una idea vino a su mente, y Reborn finalmente pudo ver una utilidad para el enclenque además de ser el calmante para el estrés personal del hitman.


ooo

Cuando su despertador sonó, Tsuna apenas logró arrastrarse fuera de la cama. Reborn había venido de visita la noche anterior. Tsuna se había creído a salvo cuando el bebé había declarado que el adolescente de alguna manera había logrado el 80% del material correcto, pero el moreno había sobreestimado el sadismo de bebé hitman. El demonio en ropas de bebé entonces había declarado que era desafortunado que el adolescente no hubiera logrado conseguir más del 95% correcto y escapar del castigo. Y así comenzaron las peores tres horas en la vida de Tsuna. Tsuna había esperado que esas horas fueran simplemente un mal sueño, pero los moretones en todo su cuerpo probaban lo contrario. ¿Qué era exactamente lo que Tamaki-san estaba haciendo para que su tutor tuviera tiempo de venir y torturar a Tsuna?

Eventualmente, Tsuna cayó por las escaleras y tropezó en la cocina completamente vestido. Su madre le dedico una de sus sonrisas más brillantes. Él sonrió de vuelta, contento de que ella fuera su madre. Ella nunca fallaba en hacerlo sentir mejor.

"Tsu-kun, finalmente estás despierto," dijo ella alegremente. "Escuché de Reborn que te levantarías tarde porque estabas estudiando muy duro la noche anterior. ¡Oh, Tsu-kun, no sabes cuán feliz esta Mamá de verte tan dedicado en tus estudios! Sé que te gusta hacerlos, pero hice tus bentos hoy como celebración. ¡Asegúrate de no involucrarte demasiado en tus estudios y descuidar a tus amigos!"

Con un suspiro, Tsuna tomó los bentos de su madre. El demonio ya había alimentado con sus mentiras a la madre de Tsuna, y Tsuna no tenía el corazón para desilusionarla. Él había estado estudiando antes de que Reborn viniera y casi lo matara. Agarrando una pieza de pan tostado y metiéndolo en su boca, Tsuna decidió que debería irse antes de que el demonio bajara las escaleras de despertar a Tamaki-san. Cuando abrió la puerta de en frente, la pieza de pan tostado fue todo lo que evitó que Tsuna chillara.

"Buenos días, décimo," dijo el estudiante de transferencia con una reverencia. Tsuna retrocedió, completamente confundido ante la repentina aparición del extranjero.

"U-um, buenos días," dijo Tsuna sacando el pan tostado de su boca, "p-pero qu-quién es D-Décimo?"

"¿Décimo? ¿Estás bien? ¿Te caíste y golpeaste tu cabeza esta mañana? ¿Los UMA te atacaron durante la noche y borraron tus recuerdos?"

"¿U-UMA? ¿C-cabeza? ¿Q-qué estás ha-hablando?"

"¡No se preocupe, décimo! ¡Lo curaré sin importar nada! ¡Puede confiar en su mano derecha!"

"¡¿M-mi q-qué?!" preguntó Tsuna casi con un grito.

"¡Cállate!" gritó una voz que hizo encogerse a Tsuna. Se agachó a tiempo para esquivar la pantufla que voló encima de su cabeza y golpeó al estudiante de transferencia en su lugar. "¡Es demasiado temprano para tus gritos, Dame-Tsuna!"

El estudiante de transferencia se estremeció ante el golpe, y Tsuna se compadeció del extraño adolescente. El moreno sabía cuán fuerte eran los golpes de Tamaki-san en la mañana. Incluso después de que la pantufla cayó del rostro sorprendido del adolescente, el estudiante de transferencia siguió parpadeando.

"No tú de nuevo," gruñó Tamaki, quien definitivamente no era una persona mañanera. "¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que te dije que no te quería en mi famiglia."

"Cállate, niño mimado," dijo otra voz demasiado familiar que causó que Tsuna se estremeciera de sólo escucharla. El adolescente se preguntó que había hecho mal que no pudo alejarse de él. Allí estaba el demonio en la cabeza Tamaki-san. "Él no está aquí por ti, ¿recuerdas?"

"Yo no sa—¡ack!"

"Te dije que yo le explicaría, mocoso, así que déjame," dijo Reborn después de patear la cabeza en la que estaba parado. De nuevo, Tsuna no pudo evitar estar contento de que el demonio no fuera su tutor, pero estaba deseando cada vez más que el demonio no fuera el tutor de su hermano tampoco. Tsuna no podía sentirse muy seguro con ese demonio en cualquier lugar cerca de cincuenta millas. "Te llamé esta mañana porque el niño mimado sintió que estaba siendo precipitado y decidió poner a prueba tu lealtad. Debes vigilar su hermano y asegurarte de que no sufra daño alguno. Si logras mantener al enclenque vivo, entonces el mocoso reconsiderara tu solicitud para entrar a la famiglia."

"Yo nunca dije—¡ow! Alt—¡ah!"

"¿Aceptaras su petición?" preguntó Reborn inocentemente, como si no fuera dejar salir a Tamaki-san solamente gimiendo del suelo.

"¡POR SUPUESTO!" gritó el estudiante de transferencia, haciendo a Tsuna querer cubrirse los oídos. El extraño adolescente era casi tan ruidoso como Sasagawa-sempai. "¡Cuidaré de su imitación barata! ¡Puede confiar en su futura mano derecha!"

"Bien, bien," murmuró Tamaki-san, "siempre y cuando eso los saque de mi espalda. ¡Déjame ir a desayunar ahora!"

"No puedes. Si no estás en la escuela en cinco minutos, serás mordido hasta la muerte." dijo Reborn con una sonrisa en su rostro de querubín. Tsuna miró con prisa el reloj, lo que confirmó lo que el demonio sádico acababa de decir. Instantáneamente, Tsuna se abrió paso entre el estudiante de transferencia y corrió por la calle. ¡No podía creer que se había despertado tan tarde! Desde que tenía seis años, había tenido la rutina de despertar temprano y comer el desayuno con su madre. Eventualmente comenzó a ayudarla a hacer los bentos en las mañanas también. Era el único momento en que podía tener a su madre completamente para sí mismo. Atesoraba sus mañanas, y ahora Reborn había hecho que Tsuna se levantara casi a la misma hora que Tamaki-san y extrañaba una mañana relajada. Y peor, Tsuna podría llegar tarde a la escuela también. Nunca había estado tan cerca de conocer al violento prefecto de la Secundaria Namimori en persona. Hibari asustaba a Tsuna mucho. Afortunadamente, años de huir de los matones habían hecho rápido a Tsuna, y llegó a su asiento unos segundos antes de que sonara la campana. Colapsó, completamente exhausto, y apenas reaccionó cuando su compañero de asiento, Kentaro, le ofreció un paquete de hojas. Sonriendo con cansancio, Tsuna las tomó y murmuró un "gracias" a Kentaro y Kurokawa. Los dos asintieron, y Tsuna cerró sus ojos y apagó las luces, perdiéndose completamente la entrada del estudiante de transferencia y la renovada mirada penetrante.


ooo

Tan pronto como la campana del almuerzo sonó, Hana se abrió camino hacia Sawada. El niño había llegado casi tarde esta mañana y luego procedió a permanecer inconsciente en la mayoría de las lecciones. De hecho, el niño sólo había despertado cuando Nezo-sensei le había lanzado tiza, dos veces. Sawada ni siquiera había reaccionado a las risas de la clase cuando respondió las dos preguntas incorrectamente (aunque sus conjeturas eran mucho más cercanas a las respuestas que antes) y simplemente había colapsado de vuelta en su escritorio. Hana no pudo evitar pensar que el comportamiento de Sawada tenía algo que ver con ese mono delincuente que había entrado a la clase a penas segundos después que el niño moreno y luego procedió a tratar de hacer un agujero en la cabeza de Sawada con sus miradas.

"Sawada, levántate," dijo ella, golpeando ligeramente al chico con una pila de sus antiguas hojas de trabajo. El niño inmediatamente espetó.

"¡P-por favor no me lastimes!" gritó Sawada en su voz más patética.

"No voy a lastimarte," dijo Hana, su agarre se apretó alrededor de la pila de hojas, "por lo que puedes hacer a un lado el drama."

"¿E-eh? ¿K-Kurokawa? ¡E-eep! ¡L-lo siento! Y-yo n-no—"

"¿¡Qué crees que estás haciendo, moza!?" gritó el mono delincuente, interponiéndose entre ella y Sawada. "¡Cómo te atreves a ponerle la mano encima a la copia del décimo!"

"¿La copia del décimo?" preguntó ella con incredulidad.

"¡Protegeré a la copia del décimo con mi vida!" dijo el mono delincuente, sacando lo que parecía ser dinamita. "¡Retrocede, mujer!"

"En primer lugar, no me importan las amenazas," dijo Hana. Uno tenía que ser firme y claro para atravesar a esa clase de monos estúpidos. "En segundo lugar, habló japonés, un lenguaje perfectamente humano, úsalo. En tercer lugar, tengo una buena idea de lo que estás hablando, y no te referirás a Sawada como un copia de él. En cuarto lugar, si se supone que lo protejas, ¿entonces por qué de repente apareció tarde esta mañana con moretones que no estaban allí ayer? Y en quinto lugar, si alguien debe alejarse de alguien, ese eres tú de Sawada. No tolerare que estúpidos monos se entrometan en mi trabajo."

"Por qué tú—" gruñó el mono, su rostro en un tono de rojo mucho menos entrañable que el de Sawada.

"K-Kurokawa, p-por favor no lo hagas enojar," dijo Sawada, moviéndose para alejarse de ella y el mono estúpido, pero el escritorio limitó su movilidad. "Y-y, u-um, m-mano derecha-san, p-por favor no enciendas e-eso aquí. D-destruirás el s-salón de clases y-y a nosotros también."

El mono idiota le dio a Sawada una mirada fulminante que hizo que el moreno temblara y se encogiera en sí mismo, pero el guardó lo que Hana ahora estaba segura eran dinamitas.

"Ahora muévete del camino," dijo ella, "Tengo que asegurarme de que Sawada sepa cuáles son los próximos problemas para trabajar." ante la mirada suplicante de Sawada, ella asintió, "Por favor."

Gruñendo otra vez, el mono le abrió el camino, volviendo su mirada fulminante en ambos. Hana simplemente le dio al mono su propia mirada y bloqueó la vista de Sawada del mono estúpido.

"¿Entonces qué es exactamente lo que hizo tu hermano idiota para pegar eso en ti?" preguntó ella, deslizándose en un cercano escritorio vacío junto a Tsuna. Esta parte del salón de clases estaba inusualmente vacío en el almuerzo, debido a que nadie quería acercarse a "Dame-Tsuna", pero ella estaba segura de que podía culpar al mono gruñendo detrás de ella por el espacio extra hoy.

"¡No hables del décimo así! ¡Di eso de nuevo, y te volaré la boca!" gritó el mono. Incluso sin darse vuelta, ella podía adivinar que él tenía sus dinamitas afuera otra vez. Hana estaba medio curiosa por ver si el mono en realidad usaría las cosas o si eran sólo para mostrar. Idiotas como ese habitualmente eran todo fanfarronería y no progresaban. Tsuna medio se levantó de su escritorio y se estiró detrás de ella.

"¡E-espera, u-um... m-mano derecha-s-san! ¡S-si tú la v-vuelas e-entonces me v-volarás a mí y-y entonces Tamaki-san—!"

Hana escuchó el inconfundible click de la lengua, por lo que el mono había retrocedido. Ella tenía razón. El mono idiota era todo un fanfarrón y nada de acción.

"U-um, no fue T-Tama—" comenzó Sawada antes de detenerse abruptamente y cambiar de parecer. "D-digo, m-mano derecha-san está mostrando a m-mi h-hermano que p-puede ser un b-buen g-guardaespaldas, eso es t-todo."

"¿Así que él está usándote para impresionar a tu hermano?" Sawada asintió, y su molestia con el mono aumentó. "Como si tu hermano idiota fuera digno de algo."

"¡Te dije que no hablaras así del décimo, mujer!"

"¡M-mano derecha-san, a-alto!"

"Podría si dejas de alentarlo," dijo Hana. "¿Qué hay con ese ridículo 'mano derecha-san'? ¿Estás llamándolo así porque no sabes cuál es su nombre?"

La manera en que cayó el rostro de Sawada le dio toda la respuesta que Hana necesitaba.

"Deberías al menos prestar atención cuando el maestro presenta a los nuevos estudiantes," dijo Hana. "Su nombre es Gokudera Hayato. Puedes llamarlo 'mono estúpido'. Es mucho más apropiado."

"¡Mujer, si no fuera por—!"

"¡G-Gokudera-san, suficiente!" dijo Sawada en un tono firme que Hana nunca había escuchado del tímido moreno antes. "¡Y-y tú también, Kurokawa-san! G-Gokudera-san no quiso decir nada m-malo, c-creo..."

"Bien," dijo Hana, encontrando extrañamente difícil discutir con el niño cuando usaba ese tono, "Olvidaré el asunto si el mono promete dejar de llamarte la copia de ese idiota."

"¡Lo llamaré como yo quiera, mujer estúpida!"

"P-por favor, G-Gokudera-san," dijo Sawada con una sonrisa temblorosa. "L-llámame, Tsuna. Y-ya sé que soy sólo la copia de T-Tamaki-san, a-así que está bien que me ll-llames sólo Tsuna."

Algo en las palabras hicieron que Hana quisiera hacer algo fuera de su carácter, como golpear al mono sin cerebro. Ella se dio vuelta, ignorando la petición de Sawada y diciéndole al mono lo que pensaba, pero el mono estúpido murmuró un claro "lo que sea" y se sentó en un escritorio cercano.

"A-aquí tienes," dijo Sawada en un evidente intento de distraerla. "H-hoy el bento debería s-ser muy bueno. G-gracias—"

"Si ese mono te llama Tsuna, entonces yo también lo haré," dijo ella interrumpiendo al moreno cuando tomó el bento. "Y eso significa que tienes que llamarme 'Hana'. ¿Entiendes eso?"

"¿E-eh? P-pero..."

"Después de todo, el mono es sólo uno de los gorilas de tu hermano y yo soy tu amiga, así que él no debería ser capaz de llamarte por tu primer nombre si tu amiga no lo hace."

"¿M-mi a-a-amiga?" preguntó Sa-Tsuna, sus ojos imposiblemente abiertos. Hana no estaba exactamente segura de cuándo había decidido ser la supuestamente "dame" amiga de Tsuna, pero ella no iba a retroceder a su palabra ahora.

"Sí," dijo ella, "tu amiga."

 

Notas finales:

N/T: Probablemente algunos estén molestos por la actitud de Gokudera hacia Tsuna. Esta historia no sigue los mismos eventos que el manga, si así fuera sería bastante aburrido y yo no estaría traduciendo esta magnífica historia.

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