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Segadores (Saga Primera) por Tsunami Akira

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Notas:

¡Como están lectores! 

Lamento la tardanza pero es que he estado un poco ocupado, pero aquí está ya la continuación de la historia y me enorgullece decirles que me faltan a lo mucho tres o cuatro capítulos más para conectar las dos partes de la historia, por lo que esperen con paciencia. 

Como de costumbre, espero sus honestas opiniones con respecto al capítulo o a la historia en general. Sé que de todas formas no las harán pero ya es costumbre que les pida comentarios. 

Así que hasta pronto y disfruten de la lectura. :) :) :)

Esa noche los sueños regresaron. Jessenia yacía acostaba sobre su cama, dormida y a la espera del nuevo día cuando de pronto y sin esperarlo, la joven se encontró repentinamente sobrevolando un lugar que ella no conocía. Estaba en una especie de ciudad antigua, muy, muy antigua; las casas y los edificios en general parecían haber sido construidos con tosquedad; las paredes de esas viviendas eran de una duro material que Jessenia no supo identificar; las ventanas eran huecos cuadrangulares en las paredes y las puertas eran simples tablas de madera. Aquellas construcciones eran todo, menos artísticas y agradables a la vista. Cuando la joven las vio pensó que las personas que las habitaban querían solamente un refugio donde pudieran resguardarse del calor, del sol, del frío y de la lluvia. Eso eran esas construcciones, refugios. No podían ser casas, ya que a Jessenia, esas viviendas, no le transmitían la característica sensación de una casa ordinaria.

 

            De todas formas la joven no les prestó mucha atención, ya que debajo de ella, en lo que parecía ser un enorme cuadrilátero de combate, se encontraban formados en una perfecta fila, docenas y docenas de hombres y mujeres, todos usaban muy poco ropa, dejando ver una serie de cuerpos musculosos y maravillosamente bien entrenados; la piel de todos esos individuos se encontraba bronceada, sin lugar a dudas, por pasar horas y horas bajo los inclementes rayos del sol usando poca ropa y, para terminar con la descripción de todos esos hombres y mujeres, Jessenia se fijó que esas personas mantenían una mirada afilada, orgullosa, casi salvaje y rebosante de una completa seguridad en ellos mismos. Aquellas personas eran fuertes y altos, bronceados y con una mirada ceñuda que no conocía la misericordia.

 

            Jessenia no podía entender el significado de aquellos sueños, ¿Quiénes eran esas personas?, ¿qué relación tenían con ella?, ¿por qué soñaba constantemente con esos individuos y con ese lugar que parecía ser muy antiguo?, ¿que era ese lugar y donde se encontraba? Tantas preguntas que ameritaban una respuesta y Jessenia no tenía ninguna.

 

            El sol de la tarde comenzó a ponerse en ese extraño lugar, provocando que las múltiples sombras de las personas que yacían paradas unas junto a las otras, se alargaran un par de metros por delante de ellos. Un anciano, uno que no se encontraba en la fila como todos los demás, empezó a tocar con fuerza un enorme tambor, al cabo de unos segundos un hombre alto, bronceado y musculoso, el último del extremo izquierdo, dio varios pasos al frente y, al igual que él, una mujer, igual de musculosa, bronceada y con expresión ceñuda, salió del extremo derecho. Ambos se encontraban ahora uno frente al otro, separados por varios metros de distancia y a la espera de que algo sucediera.

 

            Jessenia lo intuía sin la necesidad de que se lo explicaran, aquellas dos personas comenzarían a luchar una contra la otra y, seguramente, esperaban a que el anciano dejara de tocar para dar inició a la confrontación. La chica advirtió que, además de adultos, también había jóvenes veinteañeros, adolescentes que debían estar entre sus quinces y sus veintes y unos pocos niños que debían rondar los ocho a los doce años. Sin embargo, antes de que el anciano dejara de tocar el enorme tambor y antes de que la pelea se llevara a cabo, Jessenia escuchó una profunda y muy familiar voz proveniente de algún lugar dentro de ella.

 

            “No es necesario que veas la pelea. Ya has visto lo suficiente.”

 

            Y acto seguido, todo se volvió negro, silencioso y frío; momentos después, Jessenia despertó en su habitación. El día había comenzado.

 

           

 

            Jessenia se enderezó sobre la cama mientras se limpiaba las lagañas de los ojos, cuando terminó con ese simple rito mañanero, la chica se llevó la mano derecha a la cabeza, recordando y reflexionado sobre ese breve sueño que tuvo antes de despertar y sobre la misteriosa aparición de esa segunda voz que se escuchaba casi idéntica a la suya, salvo por la tonalidad mucho más profunda y fría. Por más que pensó, no llegó a ninguna conclusión. La joven no entendía el significado de esos sueños, salvo que comenzaron después de que el Segador la llevara a ciudad Central; más concretamente hablando, luego de que Jessenia saliera de la Montaña, ya que antes de ir a ese lugar, la chica nunca antes había tenido sueños como esos.

 

            Dado que pensar en esos sueños no la conducía a ningún lugar, Jessenia optó por salir de la cama, se vistió con las prendas de ropa más cómodas y ligeras que tenía, ya que al no saber lo que le esperaría en el resto del día, la joven prefirió ir preparada. Bajó de la tercera planta de la Posada y, del otro lado de la barra, ya se encontraba Jaime, despierto y limpiando su local con esa característica compulsión suya por la limpieza. Nada más llegar al primer piso, Jessenia logró percibir un delicado y delicioso aroma proveniente de la cocina; el Posadero, previendo lo que viviría su ex empleada en lo que quedaba del día, se anticipó a sus pedidos y ya le estaba preparando su desayuno.

 

            —Las ventajas de no trabajar—dijo Jaime al momento de ver como Jessenia se aproximaba a la barra— es que puedes levantarte un par de horas más tarde de lo normal. ¡Vaya! Ya no recuerdo cuando fue la última vez que desperté tarde.

 

            Jessenia le respondió mientras tomaba asiento en el alto banquillo.

 

            —Estoy segura que la mayoría de las personas preferirían levantarse temprano en un trabajo ordinario, a levantarse tarde para realizar trabajos que pongan en peligro sus vidas.

 

            A lo que Jaime repuso:

 

            —Uno no es consciente de lo que tiene hasta después de perderlo.

 

            —Eso dicen. Lamentablemente, yo ya he perdido muchas cosas.

 

            —Aun te queda tú vida—dijo Jaime con seriedad— ¿estas segura que quieres hacer esto? No sé qué te vayan a decir en el Gremio cuando vayas, pero elijas lo que elijas, cuando salgas por esa puerta, tendrás que aceptar el peso de las responsabilidades que tú misma hayas decido cargar. Y déjame decirte que las responsabilidades de un empleo ordinario no se comparan con las responsabilidades que debe soportar un Cazador. Ya no habrá marcha atrás si decides hacer esto. El mundo real no es como te lo pintan los cuentos y las novelas, muchas veces no hay un salvador milagroso que aparece de la nada, derrota al mal y luego todo se soluciona como por arte de magia para concluir en un final feliz. A veces, lo que único que obtienes por  hacer lo correcto, es dolor, sufrimiento y soledad. No te reprochare si decides renunciar y quedarte aquí. ¡Demonios! Hasta te ayudare a conseguir otro empleo.

 

            Jessenia miró al posadero con una mezcla de seriedad y ternura, ella sabía que el hombre alto, calvo, moreno y musculoso, le decía todo eso por su bien y se lo agradecía, pero la decisión de la joven ya estaba tomada y no renunciaría a su palabra ni a todas las palabras arrogantes que dijo en el Duelo del día anterior. Haría lo que se había propuesto hacer. No huiría como una cobarde a la primera oportunidad que se le presentara.

 

            —Te lo agradezco mucho, Jaime, en verdad te lo agradezco. —Le respondió con igual seriedad—. En el pasado, si no hubiera presenciado la muerte de Megan, ni las últimas cosas que ocurrieron en los días anteriores, la idea de trabajar aquí continuaría pareciéndome atractiva y hasta interesante, lamentablemente las cosas no resultaron como yo las había planeado en un inicio. No puedo explicarlo, aunque de verdad lo intente, pero luego de lo ocurrido con esa bruja, yo ya no puedo tener una vida ordinaria como lo había soñado en el pasado, no sé a qué se deba el cambio, pero sí sé que dejar pasar esta oportunidad por cualquier causa y regresar a una vida tranquila y ordenada, a la larga, habría terminado por volverme loca. En el pasado yo solía ser muy asustadiza, insegura, pesimista y derrotista pero, por primera vez, realmente siento que soy capaz de hacer algo más. Algo mucho más grande, no solo por mí, sino también por las demás personas. Es por eso que quiero seguir adelante con todo esto. Además, no sabré si realmente soy buena Cazadora hasta que no lo intente, odiaría rechazar la oportunidad para luego cuestionarme una y otra vez que hubiera pasado de haber tomado una decisión diferente, por esa razón quiero hacer todo lo que quiera cuando quiera, sin ningún arrepentimiento.

 

            —“¿Sin ningún arrepentimiento, eh?” —Repitió Jaime, mirando con ojos preocupados a Jessenia. Soltó un profundo suspiro de cansancio y añadió lo siguiente—: Haz lo que quieras. —Respondió mientras se rascaba la cabeza calva—. Pero ten mucho cuidado con lo que haces y con lo que dices en el futuro. Si estas preparada para tomar responsabilidad de todas tus acciones y de todas tus palabras, entonces haz lo que quieras en el momento que quieras, nada más no olvides que cualquier acción que tomemos tiene una repercusión, ya sea sobre nosotros o sobre las vidas de otras personas. Hay una gran diferencia entre “querer” hacer, “deber” hacer y “poder” hacer. No lo olvides.

 

            Jaime le dio la espalda a Jessenia para internarse en la cocina del restaurante, llevarle a la chica su desayuno y mientras lo hacía, el posadero se quedó pensando, muy preocupado, sobre las palabras que Jessenia había empleado al final. Hacer lo que uno quiera cuando quiera sin ningún tipo de arrepentimiento podría ser tomado como bueno y como malo; en la experiencia de Jaime, las personas que vivían sus vidas bajo esos pensamientos e impulsados por esa clase de ideología de vida, eran gente de naturaleza insensible, egoísta y sumamente arrogante y orgullosa, pues los individuos que se regían por ese único dogma, no tenían en consideración los sentimientos y las necesidades de otras personas, ya que como Jessenia lo había puntualizado, ella deseaba hacer lo que quisiera, cuando quisiera, sin mostrar nunca arrepentimiento alguno. Si la chica resultaba ser alguien buena y decente o mala y egoísta, eso solo el tiempo lo dirá.

 

            Al cabo de varios minutos, Jessenia se terminó todos los alimentos que Jaime le había preparado, ya estaba satisfecha y plenamente lista para comenzar con su nuevo día. La joven estaba a punto de pagarle al posadero nuevamente por la comida pero entonces su ex jefe la detuvo con una señal de su mano. Jaime le dijo a Jessenia que el dinero que le había dado ayer por la noche era suficiente para cubrir por varias semanas sus necesidades básicas: comida y alojamiento. La chica se guardó nuevamente la bolsita en uno de sus bolsillos y luego salió de la posada Aura rumbo al Gremio de Cazadores. No sabía que era lo que le esperaría en ese lugar, pero sea lo que sea, Jessenia se sentía con la confianza como para superarlo todo.

 

 

 

            Unos minutos después, Jessenia llegó ante las puertas de cristal del Gremio, levantó la mirada y miró por unos segundos el símbolo del edificio, penetró la entrada y a unos metros de ella, la alta e imponente figura del Entrenador Scar, yacía con los brazos cruzados y los ojos cerrados, esperándola. Se veía realmente alto e impresionante, su grueso uniforme negro del Gremio no lograba ocultar la ancha y férrea musculatura de su cuerpo. Al acercarse a él, la joven advirtió una vez más la gruesa cicatriz con forma de garra que empezaba en el extremo de su frente derecha y que descendía en forma diagonal hasta concluir en su barbilla.

 

            Al sentir su presencia, Scar abrió sus severos ojos y fulminó con la mirada a Jessenia. La chica se detuvo ante él y por la altura del Entrenador, la joven tuvo que levantar un par de centímetros la mirada para poder verlo a los ojos. Ambos se quedaron en silencio, viéndose y analizándose con profundidad.

 

            Los Cazadores que pasaban en esos momentos por la recepción se detuvieron al reconocer a Jessenia; sin lugar a dudas, los chismes y rumores de lo que había ocurrido ayer en el duelo contra Valeria ya se habían extendido como un fuego sin control y ahora, todos los miembros del Gremio, ya sean empleados normales, Cazadores o Agentes Públicos, conocían de sobra a la chica y, no hace falta decirlo, Jessenia, en esos momentos, no gozaba de una buena reputación, ya que cada vez que se contaba su historia, la gente le añadía uno o dos detallitos adicionales. Algunos la contaban tal como sucedió y otros, los más resentidos con la chica, añadían algunos elementos desagradables sobre ella.

 

            —Andando.

 

            El Entrenador se dio media vuelta y comenzó a caminar hacía la derecha, Jessenia lo siguió de cerca mientras soportaba las miradas acusadoras y reprobatorias de los que serían, probablemente, sus nuevos compañeros de trabajo. El hombre alto y musculoso la condujo a uno de los ascensores, apretó el botón y, al instante, las puertas metálicas se abrieron acompañadas con el sonido de las puertas al separase. Ambos entraron y las puertas se cerraron. Los dos se quedaron callados mientras la maquina subía piso por piso.

 

            Jessenia advirtió que ese ascensor era diferente al que había tomado el día anterior, éste era mucho más pequeño y un poco más elegante, mientras que el pasado era muy amplio, perfecto para treinta personas, mientras que en el que montaba con mucho esfuerzo entrarían diez personas juntas.

 

            —Este…—Jessenia quería preguntarle al Entrenador que sucedería a continuación pero, ¿como hacerlo con naturalidad?, sobre todo tras lo ocurrido el día anterior—. ¿Me dejaran hacer la prueba final para ser Cazadora?

 

            —Aun no. —La respuesta de Scar fue directa, concisa y determinante, como quien no duda antes de hablar—. Antes de hacer alguna de las pruebas primero debes saber un poco más sobre el Gremio, como funciona, tanto internamente como externamente, sus reglas y a lo que te comprometes si terminas convirtiéndote en Cazadora. En resumen, un montón de palabrería que habrías aprendido de haber tomado los Entrenamientos Básicos, entrenamientos que no son solamente físicos, sino que también te proporcionamos el conocimiento necesario para sobrevivir allá afuera. Muchos de los trabajos que aceptamos en el Gremio no son a la vuelta de la esquina, sino que los miembros deben salir de la ciudad, a menudo por varios días si tienen suerte y si tienen mala suerte pueden durar semanas, quizás meses en el peor de los casos, por lo que los entrenamientos que decidiste no hacer por considerarte demasiado buena, son en parte educación para enseñarte a sobrevivir en caso de que termines en un ambiente hostil y salvaje.

 

            Jessenia permaneció callada, no tenía respuesta para todo lo que el Entrenador le había dicho. El ascensor se abrió luego de detenerse, los dos bajaron y empezaron a caminar por una serie de pasillos elegantemente decorados. Después de dar varias vueltas y andar por varios metros, Scar se detuvo ante una puerta doble, era de madera, de color oscuro y por la forma que tenía, la chica dedujo que era de una madera especialmente dura.

 

            El hombretón tocó la puerta con fuerza y tras unos segundos de silencio, una voz masculina se escuchó del otro lado.

 

            — ¡Adelante, está abierto!

 

            Scar se giró para ver a Jessenia antes de marcharse por donde había venido.

 

            —El Entrenador Maxwell te explicara algunas cosas antes de que tomes tu decisión final.

 

            Y dicho lo anterior, Scar se retiró sin dedicarle a Jessenia una última mirada. La chica abrió la puerta y del otro lado, una elegante y muy grande habitación la recibió. El piso estaba cubierto por una hermosa alfombra de color azul turquesa con símbolos extraños que la joven no supo identificar, había muebles de madera, una enorme chimenea de roca con algunos troncos apilados a un lado, un par de mullidos y amplios sillones y, sentado en uno de ellos, el Entrenador Maxwell esperaba a que Jessenia se acercara. Al hacerlo, la chica advirtió que ese hombre podía gozar de una vista panorámica desde sus aposentos, ya que su habitación estaba en una de las plantas más altas, Jessenia podía ver la ciudad desde las alturas.

 

            La joven pensó que esa habitación podía impresionar a más de una persona, sobre toda si ésta resultaba ser de cuna humilde, pero para Jessenia, quien en antaño fue una princesa, todos esos lujos no solo no la impresionaron, sino que la aburrieron y hasta la hicieron evocar malos recuerdos.

 

            —Hola, Jessenia, es una placer volver a verte. —El hombre llamado Maxwell se veía relajado, con un rostro amable y simpático, la joven le calculo unos cuarenta y tantos años de edad, tenía el cabello negro, cortó y peinado hacía atrás con un ligero mechón que le caía en la frente. Usaba dos lentes circulares y tenía una barba de varios días de crecimiento. En comparación con Scar, quien era enorme, musculoso y de aspecto severo, éste hombre se veía mucho más sociable, agradable a la vista y desprendía un aire juguetón y amigable—. Te vez más linda con el cabello corto. Cuando lo llevabas más largo te veías más madura, ahora parece que rejuveneciste un par de años, no pareces de dieciocho, sino una adolescente de dieciséis.

 

            Jessenia tomó asiento en el sofá para tres integrantes que estaba delante del Entrenador, ante los dos y separándolos por escasos metros, una amplia mesa de cristal con una forma extraña y sobre la misma una taza semi llena con un líquido caliente y marrón.

 

            — ¡Ah, disculpa! ¿Quisieras un poco de chocolate caliente?

 

            —No, pero gracias por la oferta, comí antes de venir.

 

            —Me alegro, dependiendo de tú respuesta es sí podrías necesitar la energía extra este día. La verdad no entiendo a la gente que bebe café en las mañanas, no sé cómo les puede gustar ese líquido amargo. ¡Yo bebo varias tazas de chocolate al día! Prefiero mil veces una bebida tibia y dulce a una caliente y amarga. ¿Tú no?

 

            — ¿Eh…? Pues…, para serle sincera, ambas bebidas me gustan, no lo suficiente como para beberlas todos los días, pero si para tomarlas de vez en cuando… —Jessenia se sorprendió ante la variedad de personas que había en el Gremio, hasta el momento los únicos Cazadores que había conocido era a los callados y fríos de Rachel y Joe; al severo y estricto Entrenador Scar y a la que parece obsesionada por las reglas de Valeria. Su impresión de los miembros del Gremio había sido, en un comienzo, que todos tenían personalidades distantes y estoicas, no tanto afables y amigables como las de Maxwell—. Si no le molesta, ¿Cómo me conoce? No me aparece haberlo conocido antes…

 

            Jessenia cerró la boca inmediatamente, olvidó que luego del espectáculo que había montado el día anterior, más raro sería que nadie en esa ciudad la conociera de alguna manera y, si no fuera suficiente por ese motivo, la chica recordó también que ya era conocida por el Gremio desde su llegada a ciudad Central, después de todo, ella llegó acompañada de un individuo misterioso que podría resultar ser un peligrosísimo personaje del pasado. Una vez más, Jessenia se lo reafirmó, más raro sería que nadie en esa ciudad la conociera o hayan escuchado hablar de ella.

 

            —Bueno—le respondió de igual manera— no eres exactamente una chica a la que le gusta pasar desapercibida. Llegaste misteriosamente a nuestra ciudad, sin pasar antes por los accesos de seguridad; peleaste dos veces en un parque, la primera de día y a la vista de todos, la segunda de noche; luego te involucraste con criaturas oscuras: Metamorfos y brujas; después apareces a la mañana siguiente cargando el cuerpo de tú amiga mientras yacías cubierta de su sangre y para rematar, apareces un día en la recepción y montas una escena para atraer la atención de un superior y así, facilitar tu acceso al Gremio, sin mencionar el duelo contra Valeria. —Maxwell le mostró a Jessenia seis dedos, enumerando cada uno de los puntos que había mencionado—. No eres exactamente una chica discreta, es más, me atrevería a pensar que te gusta ser el centro de atención.

 

            Sin proponérselo, Jessenia se levantó de golpe del sofá, se sentía indignada y molesta por todo lo que Maxwell le había dicho.

 

            — ¡Primero que nada, yo no pedí entrar de esa manera a la ciudad, yo estaba inconsciente en ese momento; segundo, yo no quería involucrarme en esas dos peleas callejeras, en ambas ocasiones me vi forzada a luchar por las circunstancias, de no haberlo hecho, mi amiga habría salido lastimada esas dos veces; tercero, nunca quise involucrarme de ninguna manera con Seres Oscuros, fue por esa bruja y sus ayudantes que mi mejor amiga termino muriendo; cuarto, me ofrecí a traer el cuerpo de Megan porque sentí que se lo debía, ya que no pude regresarla con vida, volvería con ella en mis brazos, que haya llegado de mañana y a la vista de muchos, solo fue una triste casualidad…! —Al llegar al punto cuarto, Jessenia ya había dicho cuando quería; así es, nada de eso había sido su culpa y tampoco se lo busco, fueron los giros inevitables del destino los que involucraron a la chica en todas esas batallas y fue precisamente por la misma causa que la vida pacífica y sencilla que la joven ambicionada, se haya venido abajo—. No puedo decir nada sobre los otros dos puntos, esos si los hice a conciencia.

 

            La joven volvió a tomar asiento en el sofá cruzándose de brazos.

 

            —Ya veo, lamento mi rudeza—dijo Maxwell—. Es verdad, no creo que te hayas involucrado voluntariamente en todos esos acontecimientos…

 

            El Entrenador se quedó callado, observando con profundidad a la chica ante a él. La analizaba meticulosamente, recorriendo el cuerpo de Jessenia con sus rápidos ojos azules.

 

            — ¿Qué ocurre? —Preguntó ella—. ¿Por qué me mira de esa forma?

 

            A lo que Maxwell dibujó una sencilla sonrisa en sus labios.

 

            —No es nada, es solo que no eres como me lo imaginaba ni tampoco como te describen las personas. Y lo que llama más mi atención, es que no posees el tipo de energía que Scar me menciono.

 

            Tras todo lo ocurrido desde su llegada a ciudad Central, Jessenia no se sorprendió que las personas comenzaran a hablar de ella, ya fueran cosas malas o buenas; simplemente dejo que la gente dijera lo que quisiera, no valía la pena molestarse por algo que no estaba bajo su control, mientras personas como Jaime, Chris, Rachel y tal vez, solo tal vez, Joe, supieran como es ella en realidad, lo que pensaran un montón de desconocidos no tenía porque importarle.

 

            — ¿A que se refiere con “el tipo de energía”? —Esa frase era la única que Jessenia no pudo comprender. Recién se daba cuenta que el mundo de los Cazadores tiene muchos enigmas que la chica no conocía y que de haber tomado los Entrenamientos Básicos, quizás las cosas le resultarían más fáciles de ahora en adelante, lamentablemente, luego de su llegada al Gremio y después de todas las cosas que dijo e hizo, Jessenia ya no podía echarse para atrás, debía seguir adelante costara lo que le costara. Quizás Joe tuviera un poco de razón sobre ella, la joven era un tanto orgullosa.

 

            —Es precisamente por eso que estas aquí, Jessenia. Veraz, ser miembro del Gremio y ser una Cazadora no significa solamente ser fuerte y poder luchar, ya sea contra humanos, contra bestias o contra seres de la oscuridad; es cierto que la fuerza y la habilidad en combate son factores vitales, más no es lo único que importa. Ahora, ¿por donde debería comenzar? —Maxwell tomó el chocolate tibio que yacía sobre la mesa de cristal, se llevó la taza a la boca y vació su contenido de un tragó, luego regresó la taza a su lugar original—. Las explicaciones nunca fueron mi punto fuerte, tratare de ser directo, breve y conciso; si hay algo que no entiendas a lo largo de mi explicación, hazme el favor de decírmelo, me esforzare por hacerlo lo más claro posible.

 

            “Pues bien, primero que todo, Jessenia, tú no eres una humana ordinaria, ni tú, ni yo, ni ningún Cazador o Entrenador de éste Gremio, somos, de cierta forma, diferentes, especiales. Nosotros poseemos un poder que llamados, Energía Espiritual. ¿Qué es ese poder? Es una energía que es generada por el alma humana; todos los seres humanos poseemos una sola alma y esa alma es la que genera la Energía Espiritual, sin embargo, no todas las personas nacen con las mismas capacidades. Hay quienes nacen con una limitada cantidad de Energía Espiritual, ellos son las personas ordinarias que tienen vidas ordinarias, mientras que la otra mitad, son gente que nace con una cantidad mayor de energía dentro de su cuerpo. La cantidad varía dependiendo de la persona. Hay quienes tienen más que otros.

 

            “¿Cómo controlamos o usamos esa energía? Muy sencillo, para poder manejar a voluntad la Energía Espiritual se requiere de semanas, quizás meses de entrenamiento mental y espiritual, esto es para tomar la energía que duerme dentro de nosotros y poder canalizarla fuera de nuestro cuerpo. Observa…

 

            Ante Jessenia, Maxwell alargó el brazo derecho y frente a su mano, la energía blanca comenzó a generarse y a tomar forma, cuando la figura se había desarrollado, la joven observo el arma de fuego que el Entrenador sujetaba. Se veía grande y pesada, poseía un cañón ancho y largo; el orificio por donde la bala saldría era igual de intimidante; la chica supuso que un arma como esa provocaría un agujero enorme en cualquier superficie dura.

 

            —A esto se le llama: Arma Espiritual—continuó con la explicación, mostrándole a Jessenia el arma—. Como su nombre lo indica, esta arma fue creada con mi energía interna, para canalizarla fuera de mi cuerpo necesite de concentración mental, imaginación para desarrollar el arma dentro de mi cabeza y así poder crearla fuera de mi cuerpo y, por supuesto, cierto control sobre mi energía, esto último para no crear un arma demasiado pesada o demasiado poderosa, ya que si el arma es creada con demasiado poder, el Cazador correrá el riesgo de no poder maniobrarla correctamente o, en el peor de los casos, que su misma creación termine siendo tan pesada que el mismo usuario no pueda utilizarla.

 

            “Por supuesto, como es un arma hecha de energía, no dispara balas normales y tampoco es necesario que se recargue, ya que dispara municiones comprimidas de mi energía interna. El poder destructivo de las balas depende de cuanta energía utilice al momento de disparar. Como la mía, hay muchos tipos de Armas Espirituales, los Entrenadores les aconsejamos a los Cazadores que utilicen armas con las que estén familiarizados  o con las que tengan mejor control, de esa manera será más sencillo para ellos a la hora de luchar.

 

            Maxwell hizo desaparecer el arma de fuego que sujetaba y al momento de esfumarse, la energía regresó al interior del Entrenador.

 

            —Como puedes ver, una vez que el arma desaparece, la energía con la que fue creada regresa al portador—explicó—, sin embargo, en el caso de mi Arma Espiritual, una vez que las balas detonan, ya sea contra un enemigo o contra un objeto inanimado, la energía ya no vuelve a mí, sino que se pierde en el medio ambiente. Ahora, lo que te estoy contando es lo que los Entrenadores les explicamos a los aspirantes a Cazadores pero, según me cuenta Scar y según lo que he escuchado por ahí, tú no tienes problemas a la hora de invocar un Arma Espiritual y usarla durante un combate. Ese es otro punto muy importante a tratar; convocar un Arma Espiritual ya es de por sí muy complicado para los novatos, pero mantenerla activa durante una batalla es algo completamente diferente y mucho más difícil. Veraz, para mantener el arma fuera de tú cuerpo, es necesario que te concentres en la misma y evites que el arma desaparezca y hacer eso, mientras te concentras al mismo tiempo en una batalla, no es nada fácil, por lo que el control mental y emocional de los Cazadores es de vital importancia durante las confrontaciones. Si durante un combate el Cazador se asusta, se enfurece, se descontrola o pierde la concentración, el arma desaparecerá y quedara a merced de la criatura con la que este luchando. Aunque esto es también muy subjetivo, es decir, cada Cazador hace uso de sus emociones para controlar mejor la Energía Espiritual y un buen control de la energía es un factor de vital importancia en un combate, por lo que los Entrenador les enseñamos a mantenerse calmados, tranquilos y serenos ante todas las posibles adversidades.

 

            “Esto nos lleva a otro punto. Las emociones y los sentimientos. Ya te he dicho que si los Cazadores no controlan correctamente sus emociones y sus sentimientos durante los combates, siempre corren el riesgo de perder la concentración y perder el Arma Espiritual, por lo que los Entrenadores les recomendamos que siempre se mantengan calmados y tranquilos, esto es en parte porque cuando un Cazador usa la Energía Espiritual, las emociones y sensaciones que el usuario este sintiendo en el momento, se pueden duplicar o hasta triplicar; por ejemplo, si durante una batalla te asustas o te enfureces, la Energía Espiritual que estés usando en el momento hará que esas emociones se vuelvan mucho más intensas y por ende, esto afectara directamente en tú control de la energía, lo que te puede conducir a utilizar más de la necesaria o menos; de una u otra forma, es peligroso. Ahora, como ya te he dicho, nosotros les recomendamos a los Cazadores que se mantengan siempre tranquilos ante cualquier situación que enfrenten, de esa manera, con ayuda de la Energía Espiritual, los Cazadores se mantendrán siempre centrados y listos para enfrentar cualquier adversidad; no obstante, es verdad que muchos de nuestros miembros usan, en el mayor de los casos, emociones negativas para volver más intensa y poderosa su control de la energía. Nosotros no les recomendamos que hagan eso, si bien es cierto que les puede dar un aumento de poder, es como utilizar una espada de doble filo. Es demasiado arriesgado, aun así, eso depende del Cazador.

 

            Al escuchar las palabras de Maxwell, Jessenia recordó la conversación que había mantenido con Joe en el parque el día anterior, ahora que escuchaba la explicación del Entrenador, la chica comprendió que aquella desagradable sensación que experimento frente al muchacho, era su energía que había aumentado debido a su odio interno. Era un odio asesino tan intenso que por unos instantes Jessenia creyó que el Cazador la mataría ahí mismo.

 

            —Eso me lleva a responder a la pregunta que me hiciste antes: “¿A qué se refiere con “el tipo de energía”?” —Repitió antes de continuar—. Como ya te dije, el manejo de las emociones es de vital importancia para el control de la Energía Espiritual; ayer, cuando peleaste contra Valeria, el Entrenador Scar pudo sentir dentro de ti una energía muy peculiar, una energía que parece haber cambiado drásticamente de la noche a la mañana, ya que de acuerdo a lo que él me ha dicho, me imagine que eras una chica de un carácter muy irreverente, despreocupado, egoísta y altanero pero, luego de estar aquí, charlando contigo, no me pareces que seas ese tipo de persona. No puedo sentir que tú energía me transmita esas emociones.

 

            — ¿No se deberá a que en estos momentos no me encuentro luchando y por eso no pueda sentir esa clase de emociones dentro de mí? Después de todo, usted me ha dicho que cuando los Cazadores usan la Energía Espiritual, esta aumenta las emociones del portador a niveles que otros son capaces de sentir.

 

            —Aun así me daría cuenta. Veras, los seres humanos poseemos solamente un alma, esa alma genera la Energía Espiritual y la Energía Espiritual está fuertemente influenciada por nuestras emociones y sentimientos, tanto así que un repentino desplante de emociones fuertes puede despertar el poder interno que todos los Cazadores tenemos. Sin embargo, debido a lo mismo, la Energía Espiritual que emana un Cazador o un humano ordinario, está fuertemente marcada por la vida que él o ella han vivido hasta el momento. Aunque suene sumamente extraño, es como si tú poseyeras dos clases distintas de energía, aunque eso, hasta donde todos sabemos, es imposible. Todos tenemos un solo tipo de energía. 

 

            La explicación del Entrenador no hizo más que confundir a Jessenia. ¿Tenía un solo tipo de energía o más? La joven se decepcionó un poco al pensar que incluso entre los Cazadores era una especie de bicho raro que nadie entendía, sin embargo se reconfortó al pensar que era mejor ser diferente a una copia de muchas otras personas.

 

            —Muy bien—continuó Maxwell— creo que ya te explique las cosas más básicas sobre los Cazadores: la Energía Espiritual, nuestras armas, el alma humana y la influencia negativa o positiva de nuestras emociones en el control de nuestro poder. Pasemos ahora a cuestiones sobre el Gremio, ¿te parece? Primero una advertencia, los Cazadores, cada vez que aceptan trabajos, deben cumplirlos sin importar que, ya que de sus éxitos depende la reputación de nuestro Gremio; mientras más triunfos tengamos, más trabajos tendremos y por ende, nuestra ciudad podrá crecer y expandirse. Por si no lo sabías, el Gremio de Cazadores es la fuente principal de ingresos en toda la ciudad, por lo que les exigimos a nuestros miembros que se esfuercen al máximo en el cumplimiento de los trabajos que ellos decidan aceptar. Lo que me lleva al segundo punto, los Cazadores tienen libertad de escoger que trabajos realizar, pueden ir solos o formar equipos e ir en una pequeña compañía no mayor de cinco integrantes. Las diferentes solicitudes de trabajo se colocan en dos pizarras en las salas comunes de cada rama. Cada trabajo esta evaluado en una determinada cantidad de dinero que se le paga al Gremio por adelantado, si el o los Cazadores lo realizan con éxito, una parte de las ganancias será para ellos, el otro porcentaje le pertenece al Gremio, esto lo hacemos así porque el Gremio apoya a los Cazadores con habitaciones donde pueden quedarse y con comida y bebidas gratis, así como con ropa y uniformes. Dicho de otra forma, los Cazadores tienen libertad de vivir en una de las habitaciones que el Gremio les proporciona de manera gratuita, gratuita mientras ellos cumplan con éxito los trabajos. La parte que les toca lo usan generalmente para satisfacer algún pequeño capricho que puedan tener.

 

            “Ahora, otro punto muy importante y que debes decidir antes de marcharte es sobre la rama en la que quieras estar. Déjame que te explique, actualmente el Gremio posee tres tipos de ramas, la primera es conformada por Cazadores que se especializan en cazar Seres Oscuros con capacidad de raciocinio y alto nivel intelectual, por poner un ejemplo estarían las brujas, los hechiceros, los nigromantes y demás seres capaces de pensar y fraguar planes de escape o ataque. La segunda rama la conforman Cazadores que se especializan en cazar bestias salvajes, criaturas monstruosas que se rigen por instintos o por necesidades básicas, un ejemplo de estos serían los necrófagos, los ogros, los trolls y otras criaturas de esa naturaleza. Podríamos decir que los Cazadores de la segunda rama necesitan más fuerza física y habilidad en combate que los de la rama principal, mientras que estos últimos requieren de un gran control emocional y una voluntad de acero, ya que a menudo los seres oscuros con los que se enfrentan los Cazadores de la rama principal usan técnicas de naturaleza psicológica, espiritual y mental, por lo que quienes los enfrentan deben tener un gran control de sus emociones y pensamientos.

 

            “Finalmente la tercera rama…, esta es mucho más tranquila y, arriesgo de sonar insensible, la más fácil y menos emocionante; los Agentes Públicos forman parte de ella y bueno…, creo que ya lo sabes, pero los Agentes, esos que visten de blanco, no salen de la ciudad, ellos son más bien vigilantes que se aseguran que las leyes y las reglas de la ciudad se lleven a cabo. Podríamos decir que son los más débiles del Gremio…

 

            Jessenia notó que dese hace un par de minutos, mientras el Entrenador hablaba, éste se movía de forma extraña mientras yacía sentado en su sofá, apretaba las manos y luego las soltaba, solo para volver a apretarlas. Comenzó a sudar, al principio lentamente pero ahora, se veían las gotas de sudor más claramente empapando su rostro. Su voz, al igual que sus gestos y movimientos, se escuchaban y veían tensos y ansiosos.

 

            —Disculpa, ¿te molesta si fumo? —Maxwell sacó del interior del bolsillo de su abrigo negro una pequeña cajetilla de cigarros, tomó uno y antes de escuchar la respuesta de Jessenia, el hombre se llevó uno a la boca, lo encendió e inhalo el humo con deleite. La joven notó que al hacer eso el Entrenador se relajó mucho más—. Un pequeño consejo de un anciano, nunca, pero nunca, fumes ni tomes ninguna clase de sustancia adictiva, créeme, llegara el día en que quieras dejarlo y no podrás hacerlo. Sé que debo parecerte muy hipócrita, aquí estoy yo, hablándote de sentimientos, fortaleza mental y voluntad de acero… ¡y no puedo dejar este mal hábito!

 

            —No se preocupe, no me molesta—le respondió con sencillez—. El reino de Fior, el lugar en el que vivía antes de venir aquí, tenía a muchos hombres que disfrutan fumar diversas sustancias, de cierta forma estoy acostumbrada a respirar ese tipo de aire, pero no, la verdad nunca me llamó la atención comenzar con ese hábito.

 

            —Haces lo correcto—corroboró el Entrenador—, la mejor forma de evitar una adicción es evitar las sustancias que las provocan…, lamentablemente para mí ya es demasiado tarde. He intentado dejar el vicio, supongo que al final mi voluntad no era tan fuerte como yo creía… ¡En fin!, regresando a lo que te hablaba, ¿qué me dices? Ya te he hablado de los puntos más importantes del Gremio, me temo que no puedo revelarte el resto hasta que no seas formalmente una Cazadora. Así que, ¿qué eliges? ¿La rama principal o la segunda rama?

 

            — ¿Por qué ambas ramas están separadas? —Preguntó la chica con curiosidad—. ¿No sería mucho más fácil que las dos fueran una misma?

 

            Pregunta que provocó un fuerte suspiro de cansancio en el Entrenador.

 

            — ¡Ah…! ¡Siempre hacen la misma pregunta! En un principio ambas ramas eran una sola, el problema vino cuando algunos Cazadores optaban por realizar determinadas tareas del Gremio, algunos tenían más facilidad para lidiar con bestias y monstruos salvajes, que con seres oscuros y, debido a eso, muchas veces los Cazadores terminaban peleándose entre ellos, discutiendo y molestándose con los demás por la naturaleza de los diversos trabajos que algunos elegían. Dicho de otra forma, era más sencillo dividir las ramas en esas dos categorías y que cada quien realizara los trabajos que más les apetecía. Los Cazadores de la segunda rama saben que en todos sus trabajos se involucran bestias, mientras que los de la primera saben que se enfrentaran a seres oscuros que usan habilidades mágicas. Por eso las dividimos, para que hubiese un poco más de paz y orden dentro del establecimiento.

 

            Maxwell respondió a la pregunta de Jessenia con rapidez y con un poco de mordacidad, como quien se harta de repetir siempre lo mismo.

 

            — ¿Entonces? —Preguntó el Entrenador—. ¿Ya sabes a cuál de las ramas quieres pertenecer? Dependiendo de cuál escojas es la prueba final que te pondremos para que te unas al Gremio.

 

            Jessenia se quedó callada y pensativa. La segunda rama se especializaba en cazar bestias y monstruos salvajes, mientras que la primera se especializa en seres que usan poderes mágicos y utilizan habilidades para jugar con la mente humana, tal y como las brujas. De cierta forma, la chica ya se había enfrentado a esas dos categorías de oponentes. Luchó contra las serpientes gigantes de esa bruja… Más bien logró contenerlas por un momento mientras ayudaba a Megan y, finalmente, aunque no fuera mucho, se mantuvo firme ante aquella bruja.

 

            Así que la pregunta es: ¿a cuál de las ramas se unirá?

 

            La joven giró la cabeza hacía la derecha para ver a través de los gruesos ventanales que poseía la elegante habitación de Maxwell, del otro lado, además de un brillante y cálido cielo azul, también se veían las nubes pasar con pereza y, de cuando en cuando, alguna que otra ave aparecía para luego perderse de vista nuevamente. Jessenia se volvió para mirar a Maxwell y mientras el cigarrillo se consumía lentamente, la chica le respondió sin vacilación.

Notas finales:

Gracias por su lectura y como de costumbre, no olviden dejar sus comentarios. 

Aunque ya sé que no lo harán, pero igual lo pido amablemente :) :) :) 

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