Fanfic Es
Fanfics en español

Segadores (Saga Primera) por Tsunami Akira

[Comentarios - 138]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +
Notas:

¡Lamento mucho la tardanza fieles lectores, es que este lunes regrese a clases y estuve ocupado con varias cosas, pero no se preocupen, ya esta listo el siguiente capitulo de la historia que creo es el numero 52!

¿UNA PREGUNTA?

Hasta el momento entienden y comprenden todo lo que ocurre dentro de la historia, si tienen alguna duda sobre los recursos que utilizo, los poderes, las armas, habilidades y demas, no duden en preguntarmelo, les dejare la respuesta en un comentario o en las notas finales.

Bueno, sin más por el momento, espero les guste el capitulo. No olviden comentar.

:) :) :) :)

“Si una persona le preguntara a otra persona: ¿Cuál es el primer recuerdo que te viene a la mente?, la segunda probablemente mencionara algún acontecimiento que tuvo lugar muchos años atrás, durante su infancia, no obstante, si alguien me preguntara a mí: ¿Cuál es tu primer recuerdo?, el primero que te venga a la cabeza, yo probablemente me quede pensando por unos segundos, solo para que al final responda con algo sucedido hace tan solo cinco años atrás. Pues ese era mi límite, solo cinco años de memoria. El primer recuerdo que tengo fue despertar en una habitación con un olor muy extraño, con camas, sabanas y almohadas blancas, así como con mucho espacio, lo suficiente como para que veinte, quizás treinta persona estén reunidas en la habitación. Luego, una linda mujer madura, yo le calcule mentalmente en aquel entonces como unos cuarenta y tantos, vestía una larga bata blanca, no paraba de mirarme con una serie de emociones mescladas en su rostro: incredulidad, emoción, impresión y desconcierto.  Luego de mi despertar, la mujer se marchó a algún lado, no tardo en regresar acompañada de un hombre un poco mayor que ella, me encontró fuera de las instalaciones, en el patio trasero del orfanato. Yo veía muy impresionada y emocionada el increíble y vasto cielo azul. Aquella magnificencia había captado todo mi interés, tanto así que no le presente atención al resto de los niños más pequeños que me veían extrañados, así como no lograba escuchar las voces de aquella mujer y del hombre mayor. Si alguien me preguntara sobre mi primer y más viejo recuerdo, yo le respondería que es ese: despertar en un orfanato, deambular por los largos pasillos y finalmente salir al exterior y ver impresionada el increíble cielo azul que era surcado por un montón de largas y gruesas nubes blancas. En esos momentos yo sonreía y al mismo tiempo, por alguna razón desconocida, me encontraba llorando de tristeza. Aun ahora, tras cinco años de aquel suceso, sigo sin entender porque sonreía con felicidad, mientras que al mismo tiempo, lloraba por la tristeza. No me explicaba como dos sentimientos tan opuestos se podían mezclar en mi rostro.”

            “Tras despertar ese día, hice lo que mis doctores me pedían, practica diversos ejercicios para recuperar las memorias perdidas, pero por más que lo intente, por más que me esforcé, nunca pude recordar nada antes de esos cinco años. Se podría decir que para mí, la vida comenzó hace cinco años exactamente, ya que después de despertar en la enfermería del orfanato, antes de ese suceso, yo no podía recordar nada de nada. Con el pasar de los días, luego de las semanas y finalmente de los meses, me di por vencida con el asunto de mis recuerdos. Llegue a la conclusión de que no los necesitaba, mi razonamiento por aquel entonces era muy sencillo: Si no puedo recordarlo, es porque no ha de ser algo importante. Y con ese pensamiento arraigado fuertemente en mi cabeza, es que seguí adelante con mi vida.”

            “Después de despertar en ese orfanato, me di cuenta que no sabía casi nada. A penas si podía articular palabras entendibles, no sabía leer ni escribir, pero en contraste con esas habilidades de las cuales carecía, mis facultades físicas eran sobresalientes. Era fuerte, rápida y energética, no me cansaba con mucha facilidad. Luego de tres años de estar viviendo en el orfanato, es que finalmente aprendí a leer, escribir y a hablar con mayor elocuencia. A los dieciocho años, fue que decidí inscribirme en los Entrenamientos Básicos del Gremio de la ciudad. Los pase con relativa facilidad pero batallando al mismo tiempo, es decir, los ejercicios físicos no suponían mucho reto para mí, las prácticas de combate también se me hacían muy fáciles, eran los entrenamientos mentales y espirituales los que me suponían un desafío más grande, no obstante, al final logre superarlos. De eso dos años han pasado, ahora tengo veinte, mi cabello verde oscuro sigue siendo largo, sorpresivamente no me molesta a la hora de entrenar o pelear y si llegara a ser una molestia, solo debía sujetarlo en una cola o en dos coletas, no había problema con eso.”

            “Como tiempo atrás había decidido olvidarme del pasado, ya que por más que lo intentaba no lograba recordar nada por mí misma, es que no pensaba en ello. Mi vida ya estaba más o menos formada y la verdad, estoy muy a gusto con ella. Así era como pensaba y vivía mí día a día con ese simple pensamiento. Sin embargo, todo cambio después de haberla visto a ella.”

            “Ese día regresaba al Gremio tras una misión con uno de mis amigos más cercanos, cuando entramos por la puerta principal, nos encontramos con un espectáculo que, en nuestros dos años de ser miembros del Gremio, no habíamos visto nunca. Valeria, una de las Cazadoras de la Segunda Rama, a la cual yo pertenecía, había retado a un Duelo a una chica extraña que no era miembro de Eternal Soul. Por supuesto, al igual que la mayoría de Cazadores y Agentes Públicos que yacían ahí y escucharon el reto, ninguno de nosotros pudo reprimir la curiosidad de ver aquella batalla y esperar por los resultados. Yo me emocione al instante, por lo que jale del brazo a mi amigo y me lo lleve conmigo a ver el Duelo, una vez en la Arena, muchos Cazadores y Agentes discutían sobre la identidad de la extraña chica de cabello castaño a unos centímetros sobre el nivel de los hombros, y debatiendo sobre el resultado de la pelea. Más de uno dio por seguro que Valeria la derrotaría, yo incluida, por lo que al momento de empezar la pelea, yo permanecí unos segundos, que rápidamente pasaron a ser minutos, observando a la extraña chica de cabellos castaños por encima de sus hombros. Sus movimientos eran ligeros y suaves, analizaba con cuidado los movimientos bruscos y fuertes de Valeria; evadía los ataques con gracia y sin poner mucho esfuerzo. Su lacio cabello se mecía con gentileza al compás de sus movimientos. Sin duda, aquella chica era muy habilidosa en el manejo de su Energía Espiritual, sin mencionar que tenía experiencia en combate cuerpo a cuerpo, pues ninguno de sus movimientos era inútil o excesivo. Mis compañeros Cazadores se impresionaron al instante en que la misteriosa chica libero su Arma Espiritual, pues ninguno de ellos podía concebir la posibilidad de alguien, no miembro de un Gremio, fuera capaz de usar una de esas. No obstante, lo que a mí me llamo más la atención no fue sus movimientos o habilidades, sino su apariencia, había algo en aquella joven que desbloqueo un recuerdo dentro de mi mente.”

            “Fue un recuerdo rápido y negro, pero lo vi con total claridad. El lugar en el que me encontraba era muy pequeño, hacía mucho frío, era duro, húmedo y más que nada, oscuro. En lo poco que duro ese recuerdo, el Duelo ya había terminado, la misteriosa chica de cabello castaño y que terminaba en puntas unos centímetros por encima de sus hombros, empezaba a retirarse con un grupo de fanáticos detrás de ella. En cuanto a mí, tan pronto regrese, mi cuerpo empezó a sudar considerablemente, me entro un repentino escalofrió que recorrió cada centímetro de mi cuerpo y por si no fuera poco, un fuerte dolor de cabeza me azoto con brutalidad en esos momentos. Me retiré a mi habitación, me di un baño y luego me fui a la cama. Me convencí a mí misma que se debía al cansancio del trabajo que había tomado. Cuando dormí, el mismo recuerdo apareció en uno de mis sueños, no duraba más que unos pocos minutos, para cuando despertaba, los minutos que tardaba el sueño se traducían en horas en la realidad.”

            “Desde ese momento, comencé a tener miedo de mi memoria, pues aquel sentimiento que me invadió tan pronto recordé ese lugar pequeño, frio y oscuro, se encontraba arraigado muy fuerte dentro de mí. Aun así, había algo dentro de mi ser que deseaba sacarlo a la luz. Aun recordaba ese momento hace cinco años, cuando sonreía con felicidad al mismo tiempo que lloraba de tristeza. Sin duda alguna, la respuesta a esa pregunta yacía dentro de mis memorias escondidas. Pero por más que me esforcé, no pude recordar nada más. Puse nuevamente en práctica los ejercicios que los doctores me enseñaron tiempo atrás para ayudarme a recuperar mi tiempo perdido, pero los resultados fueron nulos. Al final, lo único que ayudo a liberar ese recuerdo de mi memoria, fue el ver a esa chica pelear, pues fue en el preciso instante en que la vi, que recupere ese momento perdido.”

            “Lamentablemente, cuando me propuse ir a verla, me dijeron que había partido a su primer misión como Cazadora, por lo que no pude más que esperar a que regresara. Cuando volvió, me sorprendí el escuchar que unos Cazadoras de la Rama Principal se habían metido con ella y la cosa se desencadeno en otro Duelo. En esa ocasión, al momento de verla luchar, la impresión que me dejo fue totalmente diferente a la de la primera vez. Luchaba con mucha más confianza y ferocidad en sus ataques, la presencia que la chica emanaba era más violenta y agresiva que la de la primera vez que la vi pelear. Fue ese modo de combatir, esa presencia violenta que ella emanaba, lo que trajo un nuevo recuerdo, esta vez más largo y doloroso que el primero. En él, yo me encontraba en una pequeña celda de roca, mis muñecas estaban rodeadas por unos gruesos grilletes de acero, al igual que mi cuello, allí había un sólido collarín del mismo material que los grilletes de mis muñecas. Me sentí como un perro rabioso al que encadenan con una correa, esperando su ejecución. Luego un hombre llego, me llamo Número 710, luego entro y desato mis ataduras que me mantenía aprisionada contra la pared de roca detrás de mí.  Después de eso caminamos por varios corredores largos, fríos y oscuros, pasamos junto a varias celdas con puertas hechas de barrotes de acero, no recuerdo que había dentro de esos agujeros en la pared, pero al final del recorrido, una enorme puerta del mismo material que los grilletes y el collarín yacía frente a mí, una luz artificial resplandecía del otro lado, la puerta se abría lentamente hacia arriba, fue entonces que el brillo completo cegó por unos momentos mis ojos y en ese momento desperté.” 

            “Si el primer recuerdo me hizo dudar sobre seguir escarbando en las profundidades de mi memoria, ese nueve descubrimiento me hizo ponerle un alto a todo ese asunto. No sabía si realmente quería recuperar ese tiempo perdido. ¿Valdría la pena arriesgar quien soy ahora por quien pude ser en el pasado? Era una pregunta cuya respuesta desconocía. Un amargo sentimiento emergió en mí tras despertar de ese sueño largo y dolorosos.”

            “Pese a las muchas dudas que tenía dentro de mi ser, es que de igual forma me decidí a viajar en compañía de esa chica que desencadeno mis memorias olvidadas. En primera, porque realmente deseaba saber la respuesta a la pregunta de hace cinco años atrás: ¿Por qué sonreía felizmente bajo ese hermoso cielo azul y al mismo tiempo lloraba por la tristeza? Recientemente una nueva pregunta se forjo en mí: ¿Por qué Jessenia era la única que desbloqueaba mis memorias olvidadas? No lo sabía y quería responder a esa pregunta. Finalmente, la tercera y lo más importante. Pese a que no recuerdo nada antes de los cinco años ya pasados, tengo la sensación de que hay algo de vital importancia que he olvidado. Como si una parte de mi existencia siguiera encerrada en ese calabozo negro y frío.”

 

            Había pasado una hora desde el enfrentamiento en la Sala de Audiencias del Rey. Jessenia se había desmayado debido al uso excesivo e incorrecto de su Energía Espiritual. En esos momentos, su compañera Summer yacía sentada en un banquillo al lado de la cama donde la Cazadora reposaba con tranquilidad, inmersa en profundas reflexiones. Ocasionalmente se volvía para confirmar que su compañera se encontrara bien y siguiera respirando. A decir verdad, a Summer le seguía sorprendiendo que ninguno de esos guardias haya muerto tras el violento arrebato que tuvo Jessenia. Si tuviera que decir en una sola palabra lo que esos hombres sufrieron, sería la siguiente: Suerte. Tuvieron mucha suerte que Jessenia no haya podido canalizar correctamente la Energía en un solo golpe, de haberlo hecho, la Sala de Audiencias del Rey se encontraría en esos momentos impregnada por la sangre de sus hombres y ellas dos se encontrarían en serios problemas con el Gremio.

            Summer se arrepentía profundamente por haber provocado todo aquel alboroto, si la chica hubiese podido mantener la boca cerrada nada de aquello hubiese ocurrido. Soltó un profundo suspiro de resignación y observo a continuación la elegante habitación que el Rey les había prestado para que la Cazadora descansara. Era grande y elegante, con alfombras finas y de colores brillantes y vivos, cortinas lujosas y muebles elegantes, sin mencionar que la cama donde la Cazadora dormía era sorpresivamente grande.

            La peliverde volvió a poner su atención en Jessenia y pensó para sí misma:

            “¿Que haré ahora? ¡Maldición, si no hubiese sido tan egoísta! Si el Gremio se entera de esto sin duda nos castigara. Jessenia dormirá por lo menos un par de días, tardara en reponer toda la energía que gasto inútilmente. Supongo que no tengo más remedio que realizar el trabajo yo sola, pero… No puedo dejarla aquí… ¡maldición, ¿qué voy hacer?!”

            A lo que volvió a soltar otro suspiro de cansancio y poso sus ojos color ámbar en el semblante tranquilo de Jessenia. 

            “No entiendo nada de lo que está pasando aquí. Cuando te vi pelear esas dos veces controlabas a la perfección tu Energía Espiritual, sabías pelear, te movías con gracias y sin hacer movimientos inútiles, pero en cambio, hace una hora…Bueno… pensar en esas cosas no resolverá nada, será mejor que vaya pensando en algún plan de acción, después de todo, vinimos a realizar un trabajo, no podemos regresar con el rabo entre las patas.”

            Mientras Summer se estrujaba los sesos tratando de pensar en alguna idea sobre las acciones que pondrían a continuación, es que Jessenia comienza a moverse en la cama y a soltar pequeños gruñidos de incomodidad y de dolor. Su compañera la observo sorprendida, no esperaba que despertara o diera señales de vida tan rápido, pero allí estaba, la Cazadora empezaba a moverse, señal de que estaba a punto de despertar.

            Fue entonces que la chica abrió sus profundos ojos azules, en ellos, el color vivo y brillante fue remplazado por un azul tan oscuro que parecía que la joven no tenía pupila y solo tuviera el intenso iris azul en la esclerótica blanca de ambos orbes. Se incorporó en la cama y se llevó la mano derecha a la cabeza.

            — ¡Despertaste!—exclamo sorprendida Summer a su lado, provocando que su exabrupto tirara hacía atrás el banquito de madera.

            Jessenia movió la cabeza con sus ojos fríos y mirada afilada hacía donde estaba la sonriente chica de largo cabello verde.

            — ¿Quién demonios eres tú?—pregunto la chica con tono altanero y hostil.

            Summer se sorprendió al ver esa mirada en el semblante de Jessenia así como ese diferente tono de voz. El tono de Jessenia era calmado, claro y un poco retraído, en cambio, la voz que emitía ahora era más agresiva, fuerte y altanera. No obstante, no solo la mirada, los ojos y el diferente tono de voz impresionaron a la Cazadora, debido a la sorpresa y a la alegría de que Jessenia daba señales de despertar, es que no lo había notado, pero la presencia que emanaba su cuerpo era totalmente diferente a la del pasado. Ahora, una energía más violenta y fuerte era desprendida del cuerpo de la chica. Summer recordó esa presencia, era igual a la que sintió cuando vio pelear a Jessenia en el segundo Duelo que tuvo contra esos Cazadores. Lo que ella no sabía y estaba a punto de enterarse, es que aquella joven ya no era Jessenia, sino alguien totalmente diferente.

            Antes de que la Peliverde respondiera a la pregunta de esa nueva chica, ésta le robo las palabras.

            — ¡Ah! Ya me acorde, eres la idiota de cabello verde que propuso ese combate contra los guardias.

            A Summer no se le pasó desapercibida la palabra “idiota” que Yura había empleado de manera despectiva en su contra.

            —Gracias a ti, esa idiota termino por causarme un gran dolor físico.

            “¿Esa?”

            Pensó Summer confundida, ¿de quién estaba hablando?

            —Bueno, ya no importa, gracias a tu idiota decisión es que tengo la oportunidad de salir un rato a jugar. Permanecer todo el tiempo dentro de la cabeza de esa idiota es aburrido—Yura saco ambas piernas de la cama, lista para empezar a moverse—. Aunque, permanecer mucho rato fuera sin nada que hacer es igual de aburrido.

            ¡No había ninguna duda! Su tono de voz, la forma de hablar, la expresión de su mirada, esos profundos ojos azules, aquella chica no podía ser Jessenia. Summer pensaba en esta posibilidad mientras veía sin moverse a la chica que recién había despertado. La joven se inspeccionaba en un largo y grande espejo que se encontraba dentro de un marco de oro.

            — ¡Oye, como te llames!—se dirigió a Summer mientras terminaba de verse así misma reflejada—. Imagino que traje conmigo una mochila, una maleta o algo para salir, ¿Dónde está?

            Summer señalo un rincón de la habitación donde había dejado ambas mochilas con ropa y algunos alimentos. La peliverde aun trataba de asimilar toda la situación. Si Summer ya se consideraba así misma extraña, el repentino y brusco cambio de su compañera casi le ganaba.

            Yura tomo la mochila negra que ya antes había visto, la dejo caer sobre la cama que anteriormente había usado y luego comenzó a revolver el equipaje buscando algo, cuando encontró lo que buscaba, una pequeña sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro. Del interior de la maleta, la chica saco un par de prendas de ropa rasgadas con algún material filoso. Sin miramientos y sin turbarse, Yura comenzó a desnudarse, se retiró las largas ropas que vestía: su camiseta de manga larga, sus pantalones, la gabardina se la había quitado Summer para después recostarla sobre la cama.

            En tan solo unos segundos, Yura se quedó en ropa interior, tiro con indiferencia sus viejas prendas y luego paso a ponerse las ropas que ella misma se rasgó días atrás. Si, las mismas que uso cuando peleo contra el Nigromante. La única razón por la cual Jessenia las había llevado consigo y las había mantenido con ella, era porque previa que Yura volvería a despertar y de ser así, sería mejor guardar las prendas que ella sentía cómodas de usar, de esa forma, la chica no rasgaría las ropas que Jessenia usaba normalmente.

            Cuando termino de vestirse, Yura vestía ahora unos mini shorts que mostraban todo el largo y atractivo de sus piernas, una camiseta sin mangas, un poco escotada y que mostraba el abdomen. Los pechos de la Cazadora se podían apreciar ahora con mayor claridad y en todo su esplendor.

            Camino hacía la puerta de salida y sin volverse dijo lo siguiente:

            —Recoge la ropa antes de que salgas.

            Yura ya había abierto la puerta y antes de atravesarla, Summer la detiene.

            — ¡Espera un momento!—Yura lo hizo, pero no se volvió completamente para estar de cara con Summer, la veía a través del rabillo del ojo derecho—. ¿Quién eres tú?—la Cazadora no apartaba su afilada mirada de la peliverde—. Está claro que no eres Jessenia.

            Finalmente, Yura se da la vuelta para estar frente a frente con Summer. La veía con su afilada y fría mirada y no apartaba sus oscuros ojos azules de la peliverde mientras sonreía con satisfacción.

            — ¿De qué hablas?  ¿Por qué estás tan segura que yo no soy ella? ¿Es que acaso la conoces desde hace tiempo como para afirmar lo que me estás diciendo?

            —En realidad no. No la conozco desde hace tiempo, pero en lo poco que conviví con ella me hice una idea del tipo de persona que es. Para empezar, tu tono de voz, tu mirada, la profundidad de tus ojos, la actitud que tienes y, para finalizar, todo de ti emana una presencia mucho más fuerte y agresiva que la de Jessenia. Por fuera son iguales, sino que la misma, pero por dentro, son personas totalmente diferentes, así que, pregunto otra vez, ¿Quién eres tú?

            — ¡Vaya, vaya, vaya! Parece que te subestime, no eres tan idiota como lo imagine en un principio, dentro de esa cabeza hay un cerebro que funciona. Estas en lo cierto, yo no soy Jessenia, mi nombre es Yura y soy la verdadera dueña de este cuerpo que vez aquí. La chica con la que viajaste no es más que una falsificación, una mentira, una copia barata de la perfecta original que, por supuesto, soy yo.

            — ¿Qué fue lo que le hiciste a Jessenia?  ¿Dónde está?

            —No te alteres, yo no le hecho nada malo, ¡sería todo lo contrario!, desde que aparecí no he hecho más que salvarle el trasero. Sin mí, ella ya hubiese muerto mucho antes de entrar a esa ciudad acompañada por ese Segador. En cuanto a la segunda pregunta, Jessenia se encuentra durmiendo en este momento. Debido a que es una idiota que no sabe lo que hace, termino gastando la mitad que le corresponde de Energía Espiritual y termino inconsciente, por lo que yo desperté.

            Había tantas palabras que no se le pasaron desapercibidas a la Cazadora, pero ya habría momento de responderlas, por el momento había otras cosas que arreglar.

            —No has respondido a mi pregunta, ¿te pregunte dónde está?

            — ¡Ah! ¡Qué tipa tan molesta! ¡Jessenia está bien, solo duerme dentro mí! Se recuperara más rápido allí que aquí afuera. Cambiando de tema, ¿en qué lugar nos encontramos?

            — ¿No lo sabes?

            —Tengo una idea vaga, pero aun dentro de Jessenia no puedo verlo ni escucharlo todo.

            — ¿Eso qué significa?

            — ¡Ah, ya cállate! Significa lo que significa. Si no me quieres responder buscare a alguien que si lo haga.

            Antes de que cruzara la puerta, Summer le platicó a Yura sobre el trabajo que habían aceptado, que ambas eran un equipo y que se encontraban en el reino de Dragma para ser escoltas de una princesa.

            —En pocas palabras nuestro trabajo es proteger el trasero virgen de esa princesa, ¿cierto?—a lo que Summer asintió con la cabeza. No terminaba de acostumbrarse a esa chica llamada Yura, lo único de lo que estaba segura con respeto a ella era que, a diferencia de Jessenia, esa joven era mucho más directa y agresiva en su comportamiento—. ¿A qué clase de idiota se le ocurre aceptar una misión tan aburrida como esa? Al menos Jessenia acepto un buen trabajo cuando fuimos por el Nigromante.

            Summer no pudo evitar sentirse ofendida por la palabra “idiota” y “aburrida”, ya que fue ella la que vino con la idea inicial de ir juntas a esa clase de trabajo.

            Yura comenzó a caminar hacía la salida y antes de atravesar la puerta, Summer la detiene nuevamente.

            — ¡Espera! ¿Sabes quién soy yo?

            —No me interesa saber quién eres, seguramente eres alguien sin importancia.

            La actitud altanera de esa chica llamada Yura comenzaba a molestar a Summer. Ahora entendía más o menos algunas cosas que no comprendía de Jessenia, como por ejemplo, a la Cazadora se le hacía difícil imaginar que alguien con la personalidad tranquila de Jessenia, quien evitaba los conflictos, a no ser que estos fueran inevitables, provocara con su carácter aquel Duelo contra los Cazadores de la Rama principal y eso no es todo; Summer sabía ahora que la persona que lucho contra ellos no fue Jessenia sino esa chica llamada Yura y ahí no terminaba el asunto. Summer comenzó a mezclar, dentro de su cabeza, las dos presencias tan diferentes de ambas chicas. La actitud tranquila y calmaba de Jessenia, junto a la personalidad agresiva y fuerte de Yura, una vez mezcladas en una sola, se daba como resultado algo parecido a la presencia que Summer sintió en el primer Duelo, cuando Jessenia enfrento a Valeria.

            —Sin embargo, te diré una cosa antes de partir, no me interesa saber quién eres ni lo que hagas, tampoco me importa que en estos momentos seamos compañeras, por mí puedes hacer lo que tú quieras, siempre y cuando no me estorbes a la hora de pelear. Si te atreves a interponerte en mi camino te juro que haré que tu cabeza ruede por el suelo. Yo no soy tan débil como lo es Jessenia, te conviene no subestimarme.

            Tomando en cuenta la presencia hostil y agresiva que esa chica desprendía por cada rincón de su cuerpo, sabía que no bromeaba cuando decía que no se contemplaría a la hora de matar si tuviera que hacerlo. Summer no podía evitar sentirse intimidada y amedrentada por aquella presencia tan fuerte y controlada que emanaba Yura, era como estar frente a una bestia salvaje hambrienta de carne y sangre fuera de su jaula, pero que se contiene y evita matar innecesariamente. La peliverde sabía que en cuando aquella bestia le diera rienda suelta a sus instintos, sería mejor estar muy lejos de ella hasta que el peligroso animal se controle o desahogue todo lo que siente.

            —Una vez aclarado eso—continuo Yura—, se buena y carga mi equipaje.

            Summer únicamente recogió su propia mochila de viaje y salió caminando pasando junto a Yura.

            —No soy tu sirvienta, puedes cargar tu propio equipaje por ti misma—le dijo al instante de pasar a su lado.

            Al regresar a la Sala de Audiencias del Rey, las dos Cazadoras se encontraron con el viejo Rey de largo cabello y barba blanca sentado en su trono central, a su izquierda, el asiento que momentos antes fue ocupado por Summer para ver mejor la pelea, estaba siendo ahora utilizado por una bella joven de largo cabello café claro y rizado por la parte de abajo. Al momento de verlas entrar, el Rey se dirigió hacía Yura, creyendo que era Jessenia. 

            — ¡Oh! Veo que ya te recuperaste.

            — ¡Por supuesto! No hay forma de que yo caiga por una pelea tan simple como esa—dijo con orgullo. Luego de ver a su alrededor y comprobar que la Sala de Audiencias era más pequeña de lo que recordaba, es que se volvió hacía la atractiva hija del Rey que yacía sentada a su lado—. ¿Ella es la tipa a la que vamos a proteger?—cuestiono la Cazadora en tono despectivo.

            El Rey entorno los ojos al escuchar la falta de educación en las palabras y en el tono de voz de la chica.

            —Su nombre es Ariana. Como lo dice en la solicitud de trabajo, su misión consistirá en escoltar a mi hija al reino Before para concertar un matrimonio arreglado, una vez que los dos reinos estén unidos por los lazos matrimoniales, podremos dejar de una vez por todas las innumerables batalla que hemos tenido con ese reino. Junto con ustedes, una escolta con cincuenta de mis mejores hombres las escoltaran hacia su destino. ¡Pasen!

            La puerta de la Sala de Audiencias se abrió y a través de ella un grupo de hombres que vestían ligeras armaduras que únicamente protegían las partes más importantes del cuerpo, como el pecho, un yelmo para la cabeza y protección para brazos y piernas, entraron. Al llegar al número cincuenta, es que se quedan de pie en formación de diez hombres por cada lado, con sus lanzas derechas apuntando hacia arriba y con escudos a los lados.

            — ¿Tenemos que ir junto con todos ellos?—pregunto Yura con cansancio. En su semblante la falta de motivación era notoria.

            — ¡Por supuesto!

            —Que aburrido…

            — ¡No se preocupe su majestad, nosotras nos encargaremos que su linda hija llegue sana y salva hacía su destino!—le mostro el pulgar arriba Summer al Rey.

            Sin nada más que protestar o discutir, Ariana, una atractiva joven mayor de veinte años, largo cabello color café claro, lacio hasta la mitad de la espalda y el final rizado, con unos tiernos ojos color esmeralda, se despide de su padre y se pone en marcha junto con los soldados y las Cazadoras.

            La escolta consistía en cincuenta hombres bien entrenados para pelear, la misma cantidad de caballos para viajar, salvo por las Cazadoras que irían a pie y un carruaje lo bastante grande como para diez personas, lugar donde viajaría Ariana, la única hija del Rey. El carro donde la princesa iría era elegante, pintado de un puro color blanco y jalado por cuatro caballos grandes y negros, dentro del mismo, una cama individual, un sillón, alfombras, un par de ventanas con elegantes cortinas que bloqueaban el paso de la luz solar y una bandeja con diferentes tipos de frutas para comer. Claramente ella era la hija de un Rey y como parte de la realeza, debía viajar con clase y estilo.

            Yura miraba con aburrimiento y cansancio toda la preparación que esos hombres debían hacer antes de salir, cosa que le aburrió de sobremanera. Sin mencionar que había muchas posibilidades de que el viaje tardara algunos días antes de llegar a las partes emocionantes que la Cazadora tanto deseaba experimentar. Al contrario de ella, Summer veía fascinada y con una traviesa sonrisa en los labios toda la preparación de los guardias, y en más de una ocasión los interrumpía con preguntas y más preguntas.

            Al final, todo estuvo preparado como en una hora más o menos. La formación estaba lista, ahora solo faltaba salir del reino y emprender el viaje. La posición de los guardias sería la siguiente, veinticinco hombres al frente, junto con una Cazadora que, en este caso sería Yura; los otros veinticinco irían en la retaguardia junto con Summer, mientras que la princesa, en su elegante carruaje blanco, permanecería justo en el medio de ambas formaciones. De esta forma, los guardias podían proteger la vanguardia junto con la retaguardia.

            Una vez que ya todo estuvo listo y preparado, los guardias, la princesa y las Cazadoras, parten del reino de Dragma.

           

            Hubo momentos en lo que Yura tuvo la idea de dejar salir a Jessenia, recuperada o no, consciente o inconsciente, nada de eso le importaba, solo no quería tener que soportar un viaje tan aburrido y sin emociones. Seguramente, pensaba la Cazadora, los guardias y ellas caminarían por horas y horas y hasta días completos, haciendo descansos cada tanto para los caballos y para que los hombres comieran. Eso de andar por allí caminando, sin nada más para distraerse que ver el paisaje, sonaba bien para alguien como Jessenia, pero a Yura todo eso le daba lo mismo. Ella deseaba pelear y pelear, después de todo, los Exterminadores eran un Clan, una Raza, un selecto grupo de personas que eran considerados las Armas Vivientes, los Guerreros sin Humanidad y muchos otros apodos que la gente y el tiempo les han puesto con el pasar de las estaciones. ¿De que servía una herramienta si no le se utiliza? ¿Qué propósito tiene un arma que no dispara? ¿Tiene alguna utilidad una espada que no corta? De esa forma se sentía Yura. Tenía la fuerza y los poderes, así como los deseos de pelear, pelear y seguir peleando hasta que la muerte la reclame, pero allí, caminando como una idiota, sin nada más que hacer, se sentía como un arma rota, una espada sin filo que no posee ningún propósito.

            Aun para ella, la Cazadora hacía un increíble esfuerzo para no salir de allí corriendo e ir hacía donde la acción la llamara.

            En algunas ocasiones, cuando se hartaba del cielo azul, del lento y monótono pasar de las nubes blancas, de la molesta brisa que hacía mecer su cabello, del paisaje montañoso y rocoso que las rodeaba, es que se volvía hacía atrás. Cinco filas de cinco hombres montando sus grandes caballos musculosos y formidables, una fila junto a la otra, mientras que Yura caminaba entre un jinete y otro al frente de la formación. Más allá de esta imagen, el carruaje largo y grande de la princesa llamaba demasiado la atención y, más atrás, Yura podía ver con su excelente vista como la “idiota de cabello verde” no paraba de hablar y hablar con varios de esos guardias con una estúpida sonrisa en los labios que le provocaban fuertes deseos de darle un buen puñetazo en medio del rostro.

            “Al menos alguien se divierte.” Pensó Yura con aburrimiento. “De saber que todo esto sería tan aburrido se lo hubiese dejado a Jessenia. Es por momentos como este que no me molesta que esa idiota se quede con el cuerpo.”

            Al final, sin tolerar ya el silencio, es que Yura decide hablar con el jinete que cabalgaba a su lado.

            —Oye, ¿en qué momento se pondrá divertido todo este viaje? Hemos caminado por horas y aun no nos hemos encontrado con nada. ¿Para esto querían a unos Cazadores de un Gremio? Para hacerlos caminar largas distancias sin siquiera utilizarlos. Si es así, todos ustedes son más mediocres de lo que imagine. Mediocres, débiles e inútiles.

            Summer tenía razón con respecto a Yura, aquella chica era tan diferente, si no es que todo lo contrario, a la personalidad de Jessenia. La segunda, debido a su pasado solitario, distante y callado, tenía dificultades para comunicarse con otros, sea quien sea. Generalmente, cuando Jessenia hablaba, lo hacía en tono calmado, suave y un poco bajo, pero serio y decidido cuando la situación lo ameritaba, trataba con respeto a las personas que no conocía y de ser posible, evitaba los conflictos, a no ser que estos fueran inevitables. Mientras que Yura, bueno…, ella hablaba directamente sin turbarse, con un tono frío y altanero, no levantaba la voz, no gritaba y sabía controlar el volumen de su voz, pero hablaba con tanto orgullo y confianza que sus palabras podían tomarse como arrogantes y groseras. Sin mencionar que a ella no parecía importarle crear conflictos solo para divertirse.

            El guardia fue paciente y decidió no responderle a la chica como le hubiera gustado, no deseaba caer en sus provocaciones infantiles.

            —“La parte divertida”, como tú la llamas, sin duda nos aguarda más adelante. Si fuera algo que nosotros fuéramos capaces de manejar, desde un principio no las necesitaríamos.

            — ¿Así…? ¿Y cuál es esa parte divertida que nos aguarda más adelante? Hasta el momento no nos hemos topado ni con una triste alma por todo este desolado lugar.

            —La solicitud de trabajo que mando el Rey William a su Gremio estipulaba que los peligros de esta misión consistían en toparse con ladrones, bandidos o asesinos callejeros, si solo fuera eso, nosotros nos bastaríamos para realizar el trabajo sin la ayuda de un Cazador. El verdadero reto nos espera más adelante, ya que después de unas horas más de viaje llegaremos a “ese” lugar.

            — ¿Ese? ¿De qué lugar hablas?

            El guardia entorno los ojos viendo hacía el frente desde la altura de su caballo negro y grande.

            —Nosotros lo llamamos El Bosque Negro. Se llama así debido a la oscuridad que lo rodea pese a que la luz solar lo golpea directamente. Tiene altos árboles de troncos oscuros, varios de ellos están muertos y marchitos, la tierra de ese lugar es árida y los pocos árboles que tienen hojas dan frutos podridos, sin mencionar que las hojas de esos árboles están teñidas de negro. Pero eso no es lo peor. En el interior de ese lugar se han reunido un número desconocido de Monstruos y Bestias salvajes. Muchos caballeros, soldados, guardias y hombres experimentados en la batalla se han adentrado a las profundidades de ese inmenso Bosque y solo algunos cuantos han regresado con vida. De los que han vuelto, ellos nos han dicho que los árboles de ese lugar eran verdaderamente altos, sus troncos negros, pese a estar muertos, eran anchos y muy fuertes, algunos eran delgados y escuálidos, otros, pese a estar marchitos, daban frutos, solo que estos estaban podridos. Sin embargo, nada de esto era lo peor—Yura escuchaba con detalle todo lo que aquel hombre le decía pero sin voltear a verlo. No era necesario verlo para escucharlo, sin mencionar que todo lo que le contaba se escuchaba muy divertido y emocionante—. Una vez que llegas al centro del Bosque, es que varios tipos de Bestias salvajes aparecen y atacan a cualquiera que se acerque demasiado a esa zona. Solo hay un camino a seguir, es ancho y muy largo, pero no hay problema de que uno se pierda; pero si es muy arriesgado que alguien se aventure solo a ese lugar. Es precisamente porque pasaremos por ese lugar que necesitamos la ayuda de los Cazadores, ya que sus poderes espirituales les dan una gran ventaja contra esa clase de oponentes. ¿O acaso me equivoco?

            El guardia, desde lo alto de su caballo grande y fuerte, le echa una mirada llena de desconfianza a Yura, ya que la chica, a diferencia del cuerpo grande, alto y musculoso del hombre, no se veía especialmente resistente ni mucho menos bien entrenado, sin mencionar que las prendas que la Cazadora usaba en ese momento dejaba mucho que desear. En palabras simples, ni el físico de esa mujer, ni sus ropas, le daban la confianza que el buscaba. El caballero comenzó a preguntarse si ese par de chicas realmente podía luchar.

            —No tienes nada de qué preocuparte—le dijo Yura con calma y esbozando una sonrisa arrogante con los labios sin dejar de mirar al frente—. Quizás mi cuerpo no sea el más grande ni el más musculoso, pero si lo deseara, yo sola me basto para matar a todo tu lamentable y enclenque grupo de soldados, si no lo hago es porque me daría mucha vergüenza pelear contra seres tan débiles como los humanos ordinarios—le respondió la Cazadora al guardia, casi como si hubiese sido capaz de leer los pensamientos del hombre montado a caballo a su lado—. ¿Eso estabas pensando, no es cierto? Que yo, y esa “idiota de cabello verde” no nos vemos muy fuertes y que por lo tanto no transmitimos mucha confianza.

            El guardia entorno los ojos sin saber que decir, Yura continuo:

            —Bueno, ciertamente no conozco las habilidades de la “idiota de cabello verde”, pero te aseguro que mientras yo este viajando con ustedes y prometan no estorbarme durante las batallas, no hay razón para que este trabajo no salga bien. Todos ustedes lo único que tienen que hacer es quedarse detrás de mí, no hacer nada y problema resulto.

            “Esta chica tiene demasiada confianza en sí misma…, o es tan solo una arrogante.”

            Pensó el guardia al lado de Yura mientras seguían adelante por un camino rodeado por altos muros de roca.

            Mientras los guardias seguían y seguían adelante sobre sus caballos en la misma formación, Yura, quien iba al frente de la misma, al lado de un par de caballos con sus jinetes por la izquierda y la derecha, no deja de pensar en las palabras dichas por el hombre a su lado. Si aquella historia del Bosque Negro resulta ser cierta, entonces ella ya no esperaba poder llegar. El deseo de salir de allí corriendo e ir a ese lugar casi la invade de no ser por un pequeño problema que se les presento cuando ya estaban a punto de salir de ese recorrido rodeado por altos muros de roca.

            —Vaya, pero que oportuno—dijo con tranquilidad la Cazadora.

            Al frente de la compañía se había levantado un bloqueo que consistía en una alta pared de rocas, sobre las mismas, cinco hombres de aspectos salvajes y desaliñados, que portaban espadas, escudos, lanzas y que les apuntaban con flechas, les impedían avanzar, pero eso no era todo, desde lo alto de ambos muros de roca, había cerca de diez hombres que les apuntaban con flechas, listos para disparar en cuanto se les de la señal. En cuanto advirtieron sus presencias, los guardias de vanguardia se alistaron para atacar, mientras que los de retaguardia permanecieron cerca del carruaje con escudos y espadas, listos para proteger a la princesa Ariana que yacía dentro del carro.

            —Esta es una excelente oportunidad—dijo Yura con una ligera sonrisa de satisfacción en los labios—, les demostrare a todos el alcance de mi poder.

            La Cazadora dio unos pasos al frente quedando delante de toda la compañía.

            — ¡Oye, ¿qué estás haciendo?!—se alargó el guardia con el que Yura había hablado—. ¡No tienes armas, ni escudo, ni siquiera una armadura, ¿Cómo demonios piensas defenderte?!

            Al escuchar sus palabras, Yura no pudo hacer más que mofarse de las ridiculeces que ese humano le había dicho. Algunas veces había uno o dos comediantes entre toda esa gente y a la Cazadora no le molestaba reír cada cuando, después de todo, todo mundo aprecia siempre un buen chiste para alegrarte el día. La joven se volvió un poco hacía el hombre, lo miro con el rabillo del ojo derecho y le dijo lo siguiente:

            —Yo me haré cargo de esos estorbos, tú y tu grupo quédense aquí y procuren mantenerse vivos.

            Yura siguió adelante ella sola.

            — ¡Espera, ¿es que acaso quieres que te maten?!

            La Cazadora volvió a reír un poco al escuchar el chiste de ese hombre. Se detuvo solo para aclararle algo.

            —Te lo diré solo una vez, si tu o cualquier otro miembro de tu grupo se atreve a intervenir en mi pelea, te juro que haré que sus cabezas rueden por el suelo.

            No había mentiras ni duda en aquellas palabras tan serias, por lo que al ser pronunciadas con extrema frialdad, hizo que un estremecimiento helado le recorriera las espaldas de todo aquel que escucho su advertencia.

            Lo que había alterado a Summer unas horas atrás estaba sucediendo ahora mismo. La Bestia hambrienta de sangre que no llevaba collar ni correa, finalmente daría rienda suelta a sus instintos.

Notas finales:

DATOS SOBRE SEGADORES:

Seguramente muchos se preguntaran, ¿quien es Yura y de donde aparecio tan repentinamente? Bueno, para los que no esten familiarizados con el termino, Jessenia sufre de Doble Personalidad o Trastorno de Identidad Disociativo.

Bueno, en pocas palabras, Jessenia, durante toda su vida, vivio en tranquilidad sin nesesidad de pelear o entrar en combate, por lo que poco despues de los sucesos en el Arco de la Montaña, es que el poder de su sangre comenzo a despertar, como Jessenia ya era una chica joven de dieciocho años, el poder de su sangre desperto demasiado rapido y choco con la personalidad tranquila y calmada que Jessenia se forjo durante toda su vida, ese choque derivo en la creacion de una segunda personalidad que si deseaba pelear y que solo vivia para eso. Esa sería Yura.

Ambas emanan la misma presencia, solo que una es más tranquila y debil y la otra más agresiva y fuerte. Son, como lo titulo en un capitulo anterior, dos caras de una misma moneda. Por el momento, ninguna de las dos se toma del todo serio la intervencion de la otra, pero llegara un momento dentro de la historia, que Jessenia y Yura pelearan por el dominio del cuerpo, es decir, por quien se convertira en la personalidad dominante.

Bueno, eso es todo por este capitulo, respondi o aclare una duda con respecto a Jessenia y a Yura, si alguien no termino de entender la explicacion, dejeme un comentario y yo tratare de aclarar las cosas, así como responder a tantas preguntas que puedan tener.

HASTA EL SIGUIENTE CAPITULO. TRATARE DE NO TARDARME TANTO COMO CON ESTE.

NO OLVIDEN LEER EL CUENTO QUE ESCRIBI. SE LLAMA: EL ESPEJO, OJALA LES GUSTE.

Usted debe login (registrarse) para comentar.