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Segadores (Saga Primera) por Tsunami Akira

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Notas:

¡Qué tal lectores!

 

¡Si, ya lo sé! Esta vez me tarde más que las otras veces en subir capítulos, pero saben, ¡tengo una vida fuera de esta página!

 

Universidad, tarea, quehaceres, lecturas que debo terminar, en fin, muchas cosas más. Sin embargo, ya que nadie me ha dejado un comentario dándome apoyo para que suba más rápidamente, no me queda más opción que ponerme a escribir cada vez que tenga un tiempito libre.

 

En fin, de una vez les dijo que no sé qué tanto me tarde en subir la continuación de este capítulo, al igual que ustedes, espero que no mucho. Okey, sin más por el momento, disfruten la lectura y, como siempre les recuerdo, no olviden dejarme un comentario con sus opiniones, criticas o sugerencias, en serio, me ayudaran y me dan ánimos para seguir adelante.

 

Hasta el siguiente capítulo.

Con ayuda de Rudolph, la Cazadora de larga cabellera verde oscuro, logro andar nuevamente. Debido a la intensidad de su pelea con el Troll llamado, Azag, sus energías aun no regresaban totalmente a su cuerpo, por lo que no era capaz de sostenerse por sí misma usando la fuerza de sus piernas. Mientras ambos caminaban, regresando sobre sus pasos para reencontrase con la compañera de Summer, Yura, la Cazadora reflexionaba en el combate que había sostenido contra el Familiar de la Bruja.

            Recordaba haber llegado, recordaba haber matado a uno de esos Troll con un cuchillo hecho de Energía Espiritual lanzado directamente a la cabeza de uno de esos monstruos, también recordaba haber sostenido una dura pelea con los Troll restantes, así mismo, también recordaba los múltiples golpes que el Troll, Azag, le había proporcionado, no solo en el torso, sino también en la cara. Después de eso, las cosas se tornaron borrosas, insensibles y finalmente, oscuras. Luego… Luego de eso…, nada. Oscuridad. Silencio. Frialdad y una desagradable sensación de frustración, desesperanza y miedo. Había algo, algo de vital importancia para su vida que la Cazadora no lograba recordar. ¿Pero qué? ¿Que era la cosa que no podía recordar? Había viajado precisamente con Jessenia a esa misión porque creyó que andar con ella, le ayudaría a desentrañar los misterios de su pasado y, aunque la verdad no estaba muy segura de querer saber sobre su pasado, ahora se encontraba mucho más intrigada y, al mismo tiempo, asustada de lo que pudiera descubrir.

            Mientras andaba junto con Rudolph, es que Summer se lleva una mano a la cara y con cuidado, comenzó a palpársela, tratando de encontrar la menor alteración, imperfección o daño que hubiera en ese lugar. Pero nada. Su piel estaba intacta. Su piel, como siempre, se sentía suave y cálida. Por más que se recorriera la cara con los dedos, no fue capaz de encontrase el menor imperfecto, cosa rara, ya que Summer podía jurar que ese horrible monstruo le había desfigurado el semblante tras todos los puñetazos que le dio justo en el rostro.

            — ¿Te duele algo?—le preguntó preocupado el caballero que iba a su lado y le ayudaba a caminar.

            —No es nada, no te preocupes—le respondió con amabilidad la joven de ojos ámbar.

            —Eso espero. ¿Crees que tu amiga se encuentre bien?

            —Yo no la llamaría “amiga”, es más bien una compañera—Summer era una chica increíblemente tolerante y paciente, sin mencionar alegre y despreocupada; pero la gente a la que ella consideraba “amigos” era muy contada. No le molestaba la actitud de Jessenia, hasta sentía que podría llevarse bien con ella, era Yura con la que tenía un conflicto. En sus pocos años como Cazadora de Eternal Soul, Summer se ha encontrado con toda clase de personas, con todo tipo de actitudes, personalidades y mentalidades. Se ha topado con hombres y mujeres de carácter hostil y violento, pero como eran personas que ella podía manejar, nunca se los tomaba en serio, sin mencionar que, en su experiencia en combates; las peleas que empezaban guiadas por la ira o la hostilidad, eran fácilmente predecibles y en general, sencillas. No obstante, Yura era una gran excepción a esa regla. Pesé a que la chica parecía estar todo el tiempo dominada por la ira, su cólera era controlada y bien canalizada, lo que la volvía doblemente peligrosa y amenazante. Sin mencionar que Yura era el tipo de persona que no escuchaba a nadie más que así misma—.  Ella es una chica muy complicada y difícil de tratar…

            Summer tuvo que interrumpir sus palabras debido a la impresionante presencia asesina que sentía a unos metros más adelante. Se había quedado repentinamente parada sin moverse, tragó saliva y tras unos segundos de inmovilidad, es que Rudolph la despierta de su ensimismamiento.

            — ¿Qué pasa? ¿Qué te ocurre?

            Al no ser un usuario de la Energía Espiritual, Rudolph no poseía la sensibilidad para percibir la gran cantidad de poder interno que se sentía a unos metros más adelante de donde se encontraban parados. Era toda una mezcolanza de sensaciones, Summer pudo sentir la sed de sangre, la insatisfacción, el deseo hostil de seguir adelante y, a medida que retomaban el paso y avanzaban, un horrible olor comenzaba a hacerse presente para los dos.

            Para cuando por fin llegaron, tanto Rudolph como Summer, debían de cubrirse la boca y la nariz con las manos para protegerse lo más que pudieran del terrible hedor que desprendía esa zona del bosque. ¡El lugar se había convertido en una verdadera carnicería! Había decenas y decenas de cadáveres mutilados desparramados por doquier; litros y litros de sangre cubrían el suelo, los arbustos y los árboles de los alrededores. Árboles partidos por la mitad, troncos dañados, algunas zonas del suelo se encontraban agrietadas, como si un pequeño terremoto hubiese azotado el lugar.

            Los cuerpos muertos de decenas de Ogros adornaban aquella sádica pintura; cadáveres sin cabezas, otros tantos con los torsos abiertos y los intestinos de fuera, cuerpos a los que les faltaran más de un miembro y algunos pocos intactos pero tirados sobre charcos de sangre tan roja que podría pasar por negra. El olor a muerte imperaba por encima de todas las demás cosas.

            Y, para concluir con la escena, Yura yacía de pie, en mitad de toda la carnicería con la mirada un poco inclinada hacia arriba, sujetando con firmeza una cabeza con la mano derecha y con su indumentaria impregnada de sangre fresca. La luz de la luna la bañaba tenuemente, resaltando el líquido carmesí que la envolvía. Desde donde se encontraban parados, a un par de metros por detrás de Yura; Summer y Rudolph no fueron capaces de ver la sonrisa rebosante de satisfacción y orgullo que la Cazadora mantenía en los labios. Tras unos segundos de silencio, la muchacha cubierta por sangre fresca se vuelve y entonces los ve. Al principio con algo de confusión, desconfianza y como si no los reconociera, pero tras unos breves segundos, su sonrisa orgullosa se pierde, se vuelve hacía el dúo que la contemplaba sin saber que pensar de lo que veían. La cantidad de enemigos que yacían muertos a su alrededor era el doble de lo que Summer tuvo que enfrentar. Allí tumbados, en diferentes posiciones, la Cazadora de ojos ámbar fue capaz de reconocer la fisiología de los Ogros: grandes, calvos, barrigones, con pieles gruesas y verdosas.

            Vencer a un grupo de Ogros no era una tarea fácil, pero tampoco era imposible. Eran fuertes y resistentes a las Armas Espirituales, pero lentos y torpes; era imposible que esas bestias con tan poca inteligencia pudieran organizarse debidamente y planear una estrategia de combate. Para un Cazador novato, vencer a un solo Ogro no era mucho problema, pero vencer a toda una horda, completamente sola y sin ayuda de un segundo y, sumándole también la magia de una Bruja, era una misión que solo un grupo de Cazadores avanzados podría lograr. Se requería plantación, un buen trabajo en equipo y plena confianza en tus compañeros. Ni Summer ni Rudolph sabían que la Cazadora había derrotado a sus oponentes valiéndose solamente de la fuerza bruta y sin una pizca de estrategia. Y en cuyo caso, si hubiese una estrategia de combate sería la siguiente: ¡ataca y sigue atacando, hasta que el último de tus enemigos haya caído muerto! Para Yura, esa estrategia le venía como anillo al dedo.

            Summer se encontraba sorprendida de que su compañera haya sido capaz de lograr semejante hazaña, con ese nivel de fuerza y habilidades, la Cazadora suponía que Yura no tendría problemas para alcanzar la categoría “S” de rango dentro de su Gremio. La categoría “S” es dada únicamente a los Cazadores con mayor fuerza, habilidad en combate o con cualquier habilidad que los vuelva invaluables para el Gremio, por supuesto, no ha cualquiera se le otorgaba, ya que esa categoría implicaba que trabajarías directamente para el Gremio, es decir, ya no podrías elegir con libertad los trabajos que desees hacer, sino que tus trabajos te serían asignados por el mismo Maestro del Gremio. Aunque muy difíciles y con una gran paga si se completa, tardaban en darte un trabajo.

            Rudolph, por el contrario, veía a Yura con una mezcla de asombro y terror puro. No podía creer que en el mundo hubiera seres capaz de provocar una imagen como aquella: una escena repleta de muerte y sangre y mucho menos, completamente solos. El caballero sabía de las guerras provocadas por el hombre y que entre dos reinos en conflicto, se podría sencillamente duplicar la cantidad de muertes que la Cazadora dejo en esa parte del bosque. No. Lo que lo impresiono y lo lleno al mismo tiempo de miedo, es que Yura era como un pequeño ejercito de una sola persona. Tenía el poder para acabar con un gran número de enemigos con relativa facilidad, éste hecho fue lo que asombro a Rudolph, al mismo tiempo que lo atemorizaba.

            —Aun no estoy satisfecha—les había dicho la Cazadora volviéndose hacía ellos y mostrándoles su oscura mirada. El lado derecho de la cara de Yura se encontraba impregnado de sangre fresca que aun goteaba. Sus largas piernas, sus brazos y parte del torso, se encontraban manchados de sangre de los enemigos y, aun sujetándola con firmeza, la Cazadora mantenía una pequeña cabeza en su mano derecha—. ¡Todavía quiero más! Estos fracasados no hicieron más que dejarme con ganas. Cuando empecé a emocionarme de verdad, me di cuanta que ya casi los había matado a todos—Yura advirtió como Summer y Rudolph se cubrían la boca y la nariz con las manos. El olor natural de los Ogros que, ya de por sí era horrible, combinándolo con la sangre y el hedor a muerte de los cadáveres, volvían el aire insoportable de respirar, aunque para Yura, todo aquello parecía serle indiferente, ya que la Cazadora no pareció molesta por el nauseabundo y penetrante olor—. ¿Qué les pasa? ¿Por qué se cubren la nariz y la boca?

            — ¿Por qué?—repitió Summer incrédula. No podía concebir la posibilidad de que hubiera una persona capaz de soportar semejante hedor sin tener ganas de vomitar y sin que los ojos se le llenasen de lágrimas.

            — ¡A cualquier persona con un poco de sentido común le daría asco respirar un ambiente lleno de muerte!—exclamo Rudolph.

            No obstante, pese a los comentarios de sus compañeros y a sus reacciones corporales, Yura los miro con fría indiferencia, se dio la vuelta nuevamente, alzo la cabeza e inhalo con fuerza el aire viciado, impregnado con la esencia de la muerte. Tras inhalar el aire, inmediatamente lo exhalo con una mueca de satisfacción en los labios. Aquella atmósfera le gustaba, le excitaba, la llenaba de una exquisita sensación que no podía explicar. Podía sentir como todo su cuerpo cosquillaba tan pronto inhalaba ese viciado aire muerto.

            — ¡No hay nada mejor que la fragancia de la muerte tras una divertida pelea!—exclamó la chica, ignorando los comentarios y las poses de sus compañeros.

            Pese a que la batalla ya había concluido, Summer ignoraba el momento exacto, la presencia que expulsaba el cuerpo de Yura seguía siendo amenazante, violenta, fuerte y amedrentadora. Era como un perro que reposaba antes de lanzarse hacía su siguiente víctima y que atacaría sin dudar al primer idiota que se le acerque demasiado. Summer tragó saliva antes de dirigirse a su compañera. No acostumbraba a ser la seria y correcta del grupo, pero ante una persona como Yura, la Cazadora no podía comportarse como siempre. Summer se sentía como la dueña de algún perro de pelea; un perro que si no se le sujetaba con fuerza y con una cadena de acero, se soltaría, correría y atacaría con una demencial furia asesina al primer desgraciado que tuviera cerca. La conducta, la personalidad y el carácter altivo, agresivo y hostil de Yura, obligaba a Summer a cambiar un poco su personalidad por una más sería de lo que en realidad era.

            — ¿Esa cabeza que estas sujetando?—señaló Summer. Yura sostenía la cabeza como si de un valioso trofeo se tratase. Pese a la distancia, la Cazadora de ojos color ámbar, podía ver los trozos de carne que le colgaban de la parte mutilado, lo cual le decía que no se la había cortado con un objeto filoso, sino que se la había arrancado por la fuerza. Allí, en la oscuridad del bosque, bajo la tenue luz de la luna llena y rodeada de muerte, sangre y un penetrante y nauseabundo olor, la Cazadora se imaginó a Yura tomando la cabeza de algún pobre desgraciado y estirándosela con gran fuerza, así hasta que la misma termino por desprenderse del cuerpo.

            Yura levanto la cabeza cercenada y se la llevo al nivel de los ojos, le hecho una indiferente y aburrida mirada de un par de segundos.

            —Ah, ¿ésta cosa? Es la cabeza de la Bruja que invocó a esos Ogros y a esas otras criaturas de dos cabezas. Debo reconocer que la batalla fue medianamente divertida, esta asquerosa y hedionda Bruja me obligo a usar el treinta por cierto de mi fuerza…, lamentablemente, cuando se estaba poniendo divertido, ya casi había terminado con la mayoría de mis oponentes. Al final, capture a ésta Bruja y la obligue a que me dijera donde estaba su escondite y cuantas Brujas había en el bosque. Al parecer, son cuatro de ellas y el plan de su líder era separarnos; es decir, ésta Bruja se encargaría de mi, luego una segunda de ti y finalmente una tercera se encargaría de llevarse a los otros inútiles a su guarida. Así que, arrancándole diente por diente y quebrándole dedo por dedo, es que me revelo donde se encontraba su guarida, una vez que dejo de serme útil, le arranque la cabeza. Planeaba ir al escondite de estas Brujas para pelear con la última que allí se escondía, luego llegaron ustedes. 

            “De modo que eran cuatro Brujas y su plan era separarnos. Una de ellas era acabar con la vida de Yura, la segunda vino por mí, mientras que la tercera se llevo a Rudolph y a los demás hombres.”

            Resumió mentalmente la Cazadora de largo cabello verde mientras veía como Yura jugaba con la cabeza cercenada de la Bruja.

             — ¡Basta de charla!—había dicho el caballero—. ¡Tenemos que salir de éste bosque antes de que las Brujas que restan, vengan por nosotros! ¡Tu también ven con nosotros!—le había dicho a Yura señalándola con la mano, luego apunto al paisaje sangriento y destruido que había provocado la lucha—. ¡Debes estar cansada tras la batalla, ¿no es verdad!—había dicho el hombre, pero como Yura no daba muestras de estar interesada en nada de lo que Rudolph decía, es que decidió cambiar de estrategia. Summer no decía nada, pues ella ya sabía que nada de lo que el hombre dijera surtiría efecto. Yura no abandonaría el Bosque Negro hasta no quedar plenamente satisfecha, como un cerdo que no deja el chiquero hasta que haber comido la última onza de comida, así mismo era la Cazadora—. ¡Tenemos una misión, un trabajo que cumplir! ¡Como Cazadoras de un Gremio, su deber, no, su responsabilidad es acatar las órdenes de quienes las contratan, ¿no es verdad?! ¡En estos momentos te ordeno que vengas con nosotros y cumplas con tu responsabilidad para con la princesa y el reino de Dragma, no olvides que viniste a esta misión, aceptaste el trabajo, su Gremio acepto el dinero que nuestro rey les mando y ahora, en estos momentos, debes obedecer mis instrucciones, pues ambas trabajan para mí! ¿Te quedo claro?

            Rudolph había terminado de imponer su mandato como líder de la compañía y al mismo tiempo como empleador. Nadie podía negar que todo lo que había dicho era la verdad. Los Cazadores de los diferentes Gremios que había en el mundo, aceptaban los trabajos por voluntad propia a cambio de un salario proporcional al riesgo o a la dificultad de la misión. En esos momentos, Rudolph era el empleador o jefe que había contratado los servicios de Yura y de Summer como guardaespaldas de la princesa Ariana, era, en otras palabras, el jefe de las dos chicas y como tal, exigía que ambas acataran el trabajo para el cual ellas mismas habían ido por voluntad propia al reino de Dragma. Summer estaba de acuerdo con todo lo que Rudolph había dicho, a fin de cuentas, los Cazadores también eran empleados que debían obedecer las ordenes de aquellos que los contratan para algún trabajo, sin embargo, la chica de largo cabello verde no podía hablar en nombre de su compañera. Summer pensó que, de tratarse de Jessenia, no hubiese habido ningún tipo de inconveniente. Jessenia hubiese derrotado a los monstruos que la atacaron y luego, en lugar de buscar una pelea por capricho, la chica la evitaría y trataría de concentrarse en el trabajo, el cual, al final, era el más importante.

            Yura, por el contrario, le daba la espalda a Rudolph, escuchó con paciencia todo lo que el hombre había dicho y en lugar de responderle con palabras, la Cazadora comenzó a reírse de toda la palabrería que el caballero había dicho. Su tenue risa fue convirtiéndose paulatinamente, en una estridente carcajada. Cuando al fin terminó de reír, la joven se vuelve y se dirige al hombre que la había reprendido.

            —Que te quede muy en claro, a mí no me importa nada esa mierda de los Gremios, las responsabilidades, el trabajo o las misiones, nada de eso significa algo para mí. Yo solamente vine a éste lugar por un único propósito, y ese es poder divertirme tanto como me sea posible. El trasero virgen de tu princesa, los inútiles de tus compañeros o tu miserable vida, nada de eso me importa. Por mí, todos ustedes, tu reino y el reino de Before; tu rey y tu princesa, ¡absolutamente todos, pueden pudrirse e irse al infierno! Yo solamente sigo a mi propia voluntad, no hay nada más que me interese en esta asquerosa vida. Harías bien en recordarlo.

            — ¡Mi rey le pago una gran suma de dinero al Gremio: Eternal Soul por dos Cazadoras, fuertes y que supieran seguir ordenes!—bramo el caballero al escuchar la forma en que Yura se refería a él, a sus compañeros y a su princesa—. ¡Su Gremio acepto el dinero, ahora ven con nosotros y has tu maldito trabajo!

            Yura le sonrió con sorna al hombre.

            — ¿Y si no lo hago, que?—se mofo de él—. ¿Piensas obligarme?

            Yura veía a Rudolph con una sonrisa arrogante en los labios, mientras que el hombre fulminaba a la Cazadora con un semblante repleto de ira. Summer, por el contrario, estaba completamente segura de que si en un inconsciente arranque de ira, Rudolph atacaba a Yura, ésta no dudaría en hincarle los colmillos alrededor del cuello. A fin de cuentas, Yura era como un perro rabioso, un perro que disfrutaba con el sabor y con el olor a sangre fresca. La Cazadora estaría más que fascinada con acabar con la vida del hombre y para ella, su muerte no significaría nada. Solo una muerte más del montón, nada serio.

            —Retirémonos—intervino Summer antes de que fuera demasiado tarde—. No hay forma de convencerla, dejemos que haga lo que quiera. Conmigo es más que suficiente para proteger a la princesa de cualquier enemigo, solo necesito unos minutos de descanso para que mi cuerpo se recupere totalmente. ¿Tu que vas a hacer?—le pregunto Summer mirando a Yura.

            —No mucho, voy a buscar a la Bruja que falta y luego matarla. Espero que ponga algo de resistencia, de lo contrario, acabar con su vida no sería divertido.  

            — ¿Cómo esta Jessenia? ¿Se encuentra bien? Este donde este.

            —Quien sabe. Ya te lo había dicho, lo que pase con esa gatita cobarde no es asunto mió. Si no regresa, pues que no regrese. Éste cuerpo es mío por derecho, no se lo dejare a una fracasa que no sabe siquiera como utilizarlo. Sería como darle un arma de destrucción masiva a un retrasado mental. Ahora váyanse, antes de que el trasero virgen de esa princesa deje de ser virgen.

            Rudolph carraspeó al escuchar ese ofensivo comentario. Ambos se dieron la vuelta y se prepararon para salir del Bosque Negro.

            —Dirígete al reino de Before cuando hayas terminado de “divertirte”, allí estaré esperando a que regreses con el cuerpo de Jessenia.

            —Tratare de no hacerlo pedazos…

            Y entonces Rudolph y Summer se fueron, dejando sola a Yura en mitad de ese sangriento y destruido campo de batalla. La chica miro en su dirección por unos minutos hasta que tuvo la seguridad de que ya se habían alejado lo suficiente. Fue entonces que arrojo la cabeza cercenada de la Bruja con indiferencia y emprendió la marcha con tranquilidad.  

            Yura caminó por varios minutos en la dirección que la Bruja le había dicho antes de que la Cazadora la matara lentamente. Tras romperle los veinte dedos del cuerpo y arrancarle varios dientes amarillos, es que la Bruja finalmente habló sobre su escondite, la cantidad de Brujas que había en el bosque y las demás cosas que se le escaparon. Cuando Yura se canso de torturar a la Bruja, es que de un rápido y limpio tajo, le corto la cabeza, pese a que le había prometido dejarla ir si hablaba.

            “¿Por qué nos les contaste a Summer y a Rudolph lo que la Bruja nos dijo?”

            Mientras seguía su camino, Yura escucho la voz de Jessenia en su cabeza, de la misma manera en que Yura le había hablado a Jessenia en el pasado. Las voces de ambas eran muy similares, salvo que la voz de la primera era más intensa y apagada, mientras que la voz de Jessenia era más expresiva y emocional. Al escuchar su voz, Yura no se sorprendió en lo más mínimo, le respondió mientras seguía adelante. 

            —Ya era hora de que te aparecieras, empezaba a preguntarme cuanto más tardarías en encontrar la forma de hablarme y ver lo que yo veo—le respondió con naturalidad en voz alta, como si Jessenia caminara a su lado y no escuchara su voz dentro de su cabeza—. ¿Puedes ver lo que yo veo?

            “Si. Todo lo que ven tus ojos, yo también puedo verlo. ¿Esperabas que pudiera hablar contigo de esta forma?”

            —Por supuesto—respondió Yura con naturalidad—. Yo también pude hablar contigo, escuchar todo lo que escuchabas y ver todo lo que veías desde dentro, ¿es que acaso ya no recuerdas la misión del Nigromante? En aquella ocasión hable contigo y también pude ver y oír lo mismo que tú. Solo era cuestión de tiempo hasta que aprendieras a hacer lo mismo. Pero no imagine que tardarías tanto. ¡En serio que eres una inútil buena para nada! Sin mí, ya estarías muerta desde hace tiempo, deberías agradecérmelo. No es fácil tener que cargar con un peso muerto como tú.   

            Jessenia ignoro la palabrería arrogante de Yura y se concentro en lo que importaba.

            “Te repetiré la pregunta: ¿Por qué no les dijiste a Rudolph y a Summer lo que había en el reino de Before?, y lo que los estaría esperando una vez que llegaran ahí.”

            —Así será más divertido—contesto despreocupadamente la Cazadora—. Si esa “idiota de cabello verde” es tan buena como dice que es, no tendrá muchos problemas al encargarse de la situación. Por ejemplo, yo en estos momentos no se lo que ocurrirá cuando me encuentre con la última Bruja, podría morir o salir con vida, sea lo que sea, será una agradable sorpresa cuando lo descubra.

            “¡No bromees de esa manera!” La reprendió Jessenia mentalmente. “Si tú mueres yo moriré contigo. Aunque seamos personalidades diferentes, seguimos compartiendo el mismo cuerpo, por lo que si éste muere, las dos morimos con él.”

            — ¡Ya cállate! Solo era una broma, ¡Por supuesto que no me dejare vencer por una patética e idiota Bruja! ¡No me compares contigo, a diferencia de ti, yo no soy débil, soy mucho más fuerte, más de lo que tú nunca llegares a ser! Una fracasa que no puede utilizar bien la Energía Espiritual de su propio cuerpo, no tiene derecho a sermonearme sobre mi vida. Ahora, pórtate bien, quédate callada y observa como una verdadera guerrera pelea. Quizás aprendas algo.

            Era frustrante, pero Jessenia no podía refutar nada de lo que Yura decía. Desde que pudo ver y escuchar lo mismo que Yura, la joven había presenciado la prodigiosa habilidad en combate de su alter ego. Su fuerza, su velocidad, su ferocidad, su rapidez de reacción ante los ataques enemigos y su manejo de la Energía Espiritual para fortalecer sus golpes, su velocidad y la resistencia física del cuerpo. Así como la veloz recuperación de sus heridas. En tan poco tiempo, Yura había demostrado un mejor dominio y control del cuerpo de lo que Jessenia había hecho en todos sus años de vida. Esta realidad la hizo frustrarse consigo mismo. Se sentía decepcionada e inútil. Se sentía innecesaria. Yura, por otro lado, sonreía al intuir los pensamientos negativos que Jessenia debía de tener de sí misma.

            El camino seguía y seguía. La Cazadora se internaba cada vez más profundo en el oscuro y muerto bosque. Pasaba junto a árboles y más árboles, todos delgados, de troncos negros y ramas puntiagudas. El suelo era oscuro, había grandes rocas enterradas y amenazaban con tirar a cualquier viajero que no caminara atento a los peligros de alrededor. Tras varios minutos, Yura había llegado exactamente a la misma cueva subterránea por la que habían pasado Rudolph y compañía, antes de que éste se librara del embrujo y asesinara al Ser Oscuro.

            Un cuervo negro, de brillantes ojos rojos, miraba desde la distancia, como la Cazadora entraba a la cueva. Una vez que penetro en el umbral, el animal chillo, batió sus negras alas y voló del lugar.

            Una vez dentro, Yura caminó con tranquilidad pero con un semblante impaciente. Desde que se había acercado a esa parte del bosque, la Cazadora pudo sentir una gran cantidad de Energía Oscura que se reunía en el interior de esa cueva. La presencia que se sentía era realmente grande, poderosa. Tal parece que esa Bruja no la había engañado y le dijo la verdad. La Bruja que se ocultaba en esa cueva, era la más fuerte de las cuatro. Yura podía sentir su poder, estaba allí, la estaba esperando al final de ese camino. La Cazadora saboreaba, a cada paso que daba, la emoción de una divertida y excitante pelea. Aun no estaba satisfecha, la batalla que sostuvo contra la Bruja anterior y contra su horda de Ogros y Ettin, no fue más que el tentempié. Por más fuertes que hayan sido los monstruos de dos cabezas con los que peleo, resultaban ser oponentes muy lentos, fácilmente los evadía. No fueron un verdadero reto, aunque si la entretuvieron por un rato.

            Al seguir caminando por el sinuoso sendero que no paraba de descender, Yura se percato que cada vez que avanzaba más y más, una antorcha se encendía en las paredes, iluminando y mostrándole el camino a seguir. Con cada paso daba, la sonrisa arrogante y orgullosa de Yura no hacía más que ensancharse, pues podía sentir la gran acumulación de energía oscura que se reunía más adelante en ese mismo sendero. La Bruja era poderosa, mucho más de lo que fue aquella Bruja en el reino de Fior, más fuerte que la Bruja que controlaba a los Metamórfos y posiblemente, más poderosa que el Hechicero al que se enfrento el Segador en la Montaña. Ante la expectativa de tener una divertida pelea, la Cazadora se moja los labios como si estuviera apunto de comer un banquete de olor exquisito y los brazos le temblaban de emoción. Si corría, llegaría más rápidamente al encuentro con la Bruja, pero también le gustaba caminar lentamente y disfrutar de la expectativa.

            La presencia oscura que emanaba la Bruja dentro de ese lugar cerrado, era tan grande que si un humano normal pusiera un pie en su interior, irremediablemente éste quedaría corrompido por la oscuridad del Ser Oscuro. Poco a poco perdería el dominio de sí mismo y terminaría por volverse una marioneta sin voluntad, sometido a los caprichos de la Bruja, o aun ataque inminente. Los Cazadores, para poder soportar esa clase de ambiente, necesitan rodear su cuerpo entero con una armadura hecha de Energía Espiritual, con esa armadura, los Cazadores pueden atravesar sin problemas una atmósfera tan corrompida como lo era aquella.

            Finalmente, tras una larga caminata, Yura llegó a una cámara muy amplia, y en el centro de la misma, la Bruja yacía de pie en el centro de un gran círculo mágico de color morado. La Cazadora podía ver claramente como la energía oscura estaba siendo absorbida por una esfera negra que la Bruja sostenía con la mano derecha. A diferencia de la anterior, ésta era mucho más alta, tan alta como lo era Yura y mucho más poderosa, pero el poder que se sentía no venia del interior de la Bruja, sino de la esfera que sostenía con la mano. Ese objeto circular estaba rebosante de energía.

            —Bienvenida, te estaba esperando—le dijo con un tono alegre en el femenino tono de voz.

            —Lamento la tardanza, por un segundo temí que huyeras con el rabo entre las patas, me alegra ver que tienes un poco de coraje.

            La distancia que separaba a la Cazadora de la Bruja era de varios metros de distancia, pero debido al eco que imperaba en la cámara, cada palabra que decían era perfectamente audible. Yura veía a su enemigo, alta, de tamaño y voz humana; mientras que el Ser Oscuro veía a la joven con su ropa rasgada y manchada con la sangre de Ogros y Ettin. Se analizaban y evaluaban mutuamente.

            —La verdad, pensé en huir en cuanto vi como tú y ese hombre humano, mataron a dos de mis subordinadas. Sin embargo, desde hace tiempo he querido poner en práctica el poder de esta “Esfera Mágica”, pero como no había nadie que valiera la pena, tristemente no he podido usarlo. Al menos, hasta hoy.

            — ¿”Esfera Mágica”? ¿Qué es eso?

            —Es un objeto mágico que cree, tiene la capacidad de retener una gran cantidad de energía y cuando lo asimile, toda la energía que contiene, será mía. He pasado años en éste bosque alimentando la fuerza de la “Esfera” pero sin tener la oportunidad de experimentar el gran poder que posee. ¿Qué me dices? El poder de la “Esfera” aun no esta a su máxima capacidad, si me das unos minutos, tanto tú como yo, disfrutaremos de una divertida pelea. ¿Qué me dices?

            Yura se le quedo mirando a la Bruja por unos segundos, luego miro la “Esfera Mágica” que sostenía delicadamente con la mano derecha y a continuación, el círculo mágico que yacía a los pies de la Bruja; sin lugar a dudas, ese círculo era una barrera defensiva para mantener alejada a la Cazadora los minutos que el Ser Oscuro necesitaba. No había nada que pensar, efectivamente, la gran concentración de energía oscura se reunía en esa “Esfera” que la Bruja sostenía, si se fusionaba con ella, existía la posibilidad de que los poderes del Ser Oscuro aumentaran exponencialmente.

            “No importa lo que yo diga, ¿verdad? Ya has tomado una decisión”

            Le dijo Jessenia mentalmente, a lo que Yura sonrío con orgullo.

            — ¡Muy bien, voy a esperarte!—había dicho la Cazadora de forma altiva—. Pero solo unos minutos, si tardas demasiado no dudare en atacarte. Más vale que la espera valga la pena.

            La Bruja sonrío bajo la túnica negra.

            —Oh, créeme, lo valdrá.

            Yura tomo asiento en una gran roca plana que había a su lado mientras esperaba a que la Bruja terminara de reunir la energía prometida.

            — ¡Ah, por cierto!—continuo la Bruja—. ¿No te importa si éste bosque muere? Una vez que reúna toda la energía oscura que hay en el bosque, no habrá posibilidad de que algo vivo vuelva a crecer en él. Independientemente de si me derrotas o no, el bosque permanecerá sin vida, nunca volverá a crecer algo verde en éste lugar. 

            —Que se vaya a la mierda el puto bosque. Sacrificare éste y otros mil si con eso puedo divertirme en una excitante pelea. Nada más me importa.

            Al escuchar la determinante respuesta de la Cazadora sin un atisbo de duda en cada palabra, la Bruja río quedadamente.

            — ¡Vaya, pero que humana tan interesante eres!—le dijo con alegría en el tono de voz—. Tú solamente velas por tus propios intereses, nada más te importa y no hay nada más que signifique algo para ti. Estas dispuesta a sacrificar la vida de compañeros, de amigos y de este bosque solo por la promesa de divertirte en una pelea. Eres un igual a un Demonio. Una criatura egoísta que solo piensa en sí misma. ¡Me agradas!

            Con los brazos y las piernas cruzadas, Yura escucha con fría indiferencia las palabras de la Bruja.

            —Me importa una mierda si te agrado o no, igual voy a matarte. Solo espero que lo hagas divertido para mí. No tiene ningún sentido matar monstruos si no me divierto en el proceso.

            — ¡Tan fría, tan cruel y tan egoísta! ¡Definitivamente me agradas, que lastima que seas humana, de ser una Bruja, probablemente hubiéramos sido buenas amigas y de ser un Demonio, probablemente me hubiera convertido en tu amante! ¡En verdad es una lastima!

            — ¡Basta de charlas! ¿Cuánto te falta para reunir la energía de este asqueroso bosque?

            —No seas impaciente—le dijo con tranquilidad la Bruja—, solo quería charlar para ayudar a pasar el tiempo más rápidamente—Fue entonces que ocurrió, la última onza de energía oscura fue absorbida por la “Esfera Mágica” que sostenía la Bruja, provocando que ésta brillara con un deslumbrante color negro y morado. Ante la repentina explosión de brillo, Yura tuvo que apartar los ojos y cubrírselos con el brazo para impedir daños en los mismos. Una vez que el resplandor desapareció, la Cazadora volvió a prestar atención a la Bruja y allí, dentro del círculo mágico de color morado, el Ser Oscuro rodeaba con ambas manos la “Esfera Mágica” que flotaba frente al cuerpo de su ama, el objeto mágico penetro en el pecho de la Bruja, provocando que su cuerpo se rodeara de una llamativa y visible aura negra—. Lamento mucho haberte hecho esperar, ya estoy lista.

            El círculo mágico que había a sus pies desapareció, pero al aura negra seguía envolviendo su anatomía. La Bruja tomo su túnica oscura y con fuerza se la quito, revelando un bellísimo y seductor cuerpo femenino. Tenía el cabello negro, lacio y largo, era tan alta como Yura, con piernas largas y bien torneadas, llevaba prendas reveladoras que enseñaban su abdomen plano y sus senos grandes. Poseía un bello rostro con los ojos delineados de negro.

            —Permíteme presentarme, mi nombre es Krul y éste lugar será tu tumba.

            La enorme presencia que el cuerpo de la Bruja emanaba, hizo que Yura comenzara a sudar levemente. La miró con seriedad mientras se levantaba de la roca plana, se mojo los labios con la lengua y entonces le enseñó a su adversario, una sonrisa arrogante.

            —Espero que seas capaz de satisfacerme, Bruja.

           

 

            Summer y Rudolph no tuvieron problemas para salir del bosque. Una vez fuera, ambos se percataron que sus cuerpos se sentían más ligeros y menos tensos. El aire se respiraba con mayor satisfacción  y alegría. Tras avanzar varios metros, los dos se tumbaron en el camino de piedra que debieron haber seguido la princesa Ariana y la compañía de nueve hombres rumbo al reino de Before. El caballero dedujo, mientras respiraba con calma y veía las estrellas del firmamento, que su equipo ya debería estar a medio camino del reino y a punto de cumplir con la misión del Rey William.

            — ¡Ahhh! ¡Qué bien se siente estar aquí afuera!—exclamó Summer estirando los brazos—. La atmósfera dentro de ese bosque es muy pesada y difícil de respirar. ¡Siento como si me hubieran quitado un gran peso de encima!

            —No te relajes demasiado rápido—le aconsejo Rudolph, quien yacía tumbado a su lado—. Reanudaremos la marcha después de haber descansado unos minutos. Si seguimos adelante sin más descansos y a buen ritmo, llegaremos al reino de Before para antes del amanecer.

            —Si, para la boda forzada de la princesa Ariana con un hombre que ni siquiera conoce—le recordó Summer.

            Era imposible que lo olvidara. ¿Pero que más podía hacer? Ella era una princesa, su destino era estar con un príncipe o con un noble que este en igual posición social; él era un caballero, un soldado, un guerrero, lo suyo eran los campos de batallas, la  protección de la realeza con espada en mano. Su vida era pelear y derramar sangre por su reino. Ella era una dulce y frágil princesa y él un soldado que ha quitado decenas de vidas. Sus manos, su cuerpo, todo su ser estaba impregnado de sangre y, aunque la princesa también lo amara, Rudolph no deseaba abrazar a la princesa con un cuerpo sucio y corrompido.

            Aunque le doliera aceptar la realidad, lo más cerca que él podía estar de Ariana era como su guardián, su protector y guardaespaldas. No había nada más para ellos.

            —Aunque la princesa se case con otro hombre, mientras yo pueda quedarme junto a ella, me asegurare que nada ni nadie le haga daño—había decidido el caballero—. ¡Sigamos adelante, ya descansamos lo suficiente! ¿Puedes levantarte?

            — ¡Por supuesto que puedo! No me subestimes—Summer intentó ponerse de pie, pero en cuanto dio un paso con su pierna izquierda, ésta le tembló y se precipitó hacía delante. Si Rudolph no la hubiera atrapado a tiempo, la Cazadora se hubiera golpeado la frente con una roca. Era sumamente extraño, la pierna y el brazo izquierdo de la joven se sentían adormilados, a penas los sentía. Su ojo izquierdo también estaba extraño, repentinamente veía borroso con ese ojo y luego con total claridad. Era como si el lado izquierdo de su cuerpo se debatiera entre funcionar correctamente o fallar estrepitosamente.

            — ¿Qué te sucede? ¿Te duele algo?

            —No lo sé—Summer toco su brazo izquierdo con la mano derecha y noto a que apenas sentía el roce de la misma—. A penas si puedo sentir el lado izquierdo de mi cuerpo.

            —No hay de otra, apóyate en mí, debemos seguir avanzando—Rudolph se puso del lado derecho de la Cazadora para que ésta le pasara el brazo alrededor del cuello y la ayudara a caminar.

            —Gracias, lamento ser una carga. Nunca antes me había pasado esto.

            —No te preocupes, si yo hubiese peleado contra esos monstruos como tú lo hiciste, probablemente tampoco podría moverme con libertad.

            Summer en verdad esperaba que las palabras de Rudolph sean ciertas y que la poca sensibilidad que sentía del lado izquierdo de su cuerpo se debiera al cansancio y no a otra cosa.

            Ambos siguieron caminando por el desolado sendero que en antaño había sido muy popular por viajeros y mercaderes; la luna y las innumerables estrellas de la noche, eran testigos del lento andar de la Cazadora y del caballero. Finalmente, tras largas horas de caminata que creyeron jamás se iban a terminar, es que a unos metros más adelante, vislumbran una gran puerta con dos torres a los lados. Una vez que se acercaron lo suficiente, los centinelas que custodiaban la entrada hicieron sonar un instrumento para dar la señal de que se abriera la puerta.

            Una vez que las dos grandes y pesadas puertas comenzaron a abrirse, la luz del sol empezó a golpear los rostros de Summer y de Rudolph, ya estaba amaneciendo. La misión se había completado. O eso fue lo que pensaron, porque tan pronto las puertas se abrieron, varios de los guardias del reino de Before, vistiendo armaduras de acero y con lanzas en manos, rodearon al hombre y la joven.

            — ¿Qué creen que están haciendo?—les grito Rudolph, ignorando las puntas de las lanzas que estaban peligrosamente cerca de ellos—. ¿Saben quien soy yo?

            —Eres Rudolph Strauss, encargado por el Rey William de escoltar a su hija, la princesa Ariana hasta las puertas de nuestro reino y tu…—el hombre que se había dirigido a Rudolph no vestía armadura ni tampoco estaba armado. Era de altura normal, delgado, pálido y con los ojos entreabiertos. Se detuvo al momento de notar la presencia de Summer y ver sus ropas rasgadas, revelando indecorosamente, más piel de la que debería—. Estas muy mal vestida.

            — ¿Qué esta sucediendo aquí? Si sabes quien soy yo y cual es mi misión, porque…

            El hombre levanto la mano y entonces uno de los guardias que los rodeaba le dio un golpe en la nuca a Rudolph, provocando que éste cayera hacía delante inconsciente junto con Summer, quien no podía levantarse debido a la poca sensibilidad del lado izquierdo de su cuerpo.

            —Llévenlos al calabozo junto con los demás y…—volvió a mirar el cuerpo expuesto de Summer—, consíganle a la mujer un poco de ropa para que se vista.

            Trajeron un par de caballos, amarraron los pies y manos de Summer y Rudolph con grilles de acero para evitar que se movieran más de lo necesario, los montaron en los alazanes y con la luz del sol sobre sus cabezas, los llevan al calabozo del reino de Before. Una vez dentro, las puertas se cierran detrás de ellos con un gran ruido sordo. 

Notas finales:

HASTA LA PROXIMA. :) :) :) :) 

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