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Segadores (Saga Primera) por Tsunami Akira

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Notas:

Que tal Lectores, en esta ocasión no me tarde tanto en subir el capítulo siguiente y éste no es tan largo como otros, espero les guste y les aviso que como lo he estado haciendo hasta ahora, volveré a subir dos capítulos más del Arco de Central y cuando acabe esos dos capítulos, continuo con este Arco, por lo que les pido sean pacientes. Gracias por la lectura y aunque sé que es un pedido inútil y que muchos seguramente lo van a ignorar, aun así lo intento. Si les gustó o no el capítulo, no olviden dejar un comentario.

— ¿Que sucede?—preguntó la Bruja mientras se acercaba a paso lento—. ¿Es que el miedo finalmente te ha vuelto loca?


            Yura no respondió a las preguntas de la Bruja. La chica continuaba con los ojos cerrados, concentrada en la habilidad que estaba a punto de utilizar y necesitaba de toda su concentración si esperaba salir ilesa de ese bosque.


            — ¿Ya no hablas?—prosiguió el Ser oscuro— ¿A dónde se fue toda esa altanería y arrogancia de hace unos instantes? ¿Dónde quedo tu vanidad y soberbia sonrisa? ¿Ya saciaste esa hambre de perro rabioso que te carcomía y ahora aceptas con los brazos abiertos la muerte?—la Bruja utilizó los pocos vestigios de magia que le quedaban para invocar nuevamente su largo báculo y convertir una parte del mismo en una larga, curva y afilada cuchilla, misma que planeaba usar para decapitar a la Cazadora y entregarle lo que quedase a los curvos, a las lombrices, a los lobos y a cualquier otro animal que comiera carne. Kru-ul ya estaba a tan solo unos pasos de la humana pero, debido al cansancio de usar tanta magia, sus piernas cojeaban, su postura recta y perfecta de antaño era ahora encorvada y lenta; su espléndida piel blanca de mujer joven se había marchitado considerablemente; sus perfectos, redondos y suaves pechos eran ahora bolsas caídas de un amargo color gris y, su largo, brillante y lacio cabello era ahora una telaraña gris y alborotada. Al igual que su apariencia, su físico decaía a cada paso lento que daba. ¡Con razón usaban túnicas de cuerpo entero y modificaban su apariencia con magia! El verdadero aspecto de las Brujas era triste, lastimero y grotesco. Tan solo una anciana que había envejecido de la manera equivocada y, como tal, su visión se había entorpecido, veía las cosas borrosas y confusas, debido a esto, el Ser oscuro no pudo notar el símbolo rojo que brillaba en la frente de Yura. La Cazadora estaba activando su habilidad escondida, misma que le daría la victoria y, según los pensamientos de la humana, posiblemente también le esperaría la muerte de equivocarse en el procedimiento—. ¡Me diste muchos problemas, Cazadora, eso te lo reconozco! Me obligaste a usar casi todo el poder de la “Esfera Mágica”, mismo poder que llevaba años acumulando y, gracias a ti, ya solo me queda un lamentable vestigio de lo que era antes, sin mencionar que todo este bosque, mi casa, fue completamente devastado por tu hambre insaciable de pelea… Pero ya no importa, no importa nada. ¡Soy yo la que terminó alzándose vencedora y una vez que termine contigo, fabricare otra “Esfera Mágica” y todo regresara a como debió haber sido! ¡No! Será mejor, mucho, mucho, ¡mucho mejor que antes! Haré una nueva Esfera, más grande y poderosa, no importa el tiempo que me tome, no importa la cantidad de vidas que tenga que sacrificar: ya sean humanas, bestias, animales o inclusive las vidas de otros Seres Oscuros. ¡Volveré a tener el poder que, por tu culpa, termine desperdiciando y además…!


            — ¡Ya cállate!—le espetó Yura con impaciencia. La Cazadora continuaba atrapada por la mano de tierra que se negaba a soltarla y pese a esto, la joven humana seguía con mucha confianza y seguridad en su victoria—. ¡Como si no fuera suficiente escuchar una voz irritante en mi cabeza, ahora me obligas a oír todas tus estupideces! Si esa es tu manera de matarme, usando tu chillona y molesta voz de esperpento, debo confesar que hasta ahora es el mejor y más fuerte de los trucos que has utilizado, Bruja. Mis oídos me duelen de tanto escuchar tus mierdas, que estoy considerando la posibilidad de suplicar por vida, cualquier cosa con tal de que cierras tu sucia y nauseabundo boca con hedor a muerte.


            — ¡Vaya! La humana aún tiene la fuerza para responderme, pero no por mucho tiempo…—la Bruja honestamente se había sorprendido por haber escuchado la potente y fría voz de Yura, pero dado que la Cazadora seguía atrapada en su mano hecha de roca y cuya única parte del cuerpo que estaba visible era la cabeza, Kru-ul solo necesitaba un solo tajo directo en el cuello para que la cabeza de la chica caiga hacía atrás o hacía delante, quizás hacia alguno de los lados, no le importaba. Todo ya había terminado—. Me alegra que hayas dicho tus últimas palabras, Cazadora. ¡Hasta nunca!


            La Bruja tomo con ambas manos su báculo y con toda su fuerza, apunto la cuchilla curvada directo a la piel del cuello, esperando dar un giro completo por la fuerza empleada y, cuando regresara a la posición de inicio, encontrar la cabeza cercenada tirada en alguno de los cuatro lados pero, lamentablemente, lo único que encontró fue una sorpresa. Una sorpresa increíble y a la vez desagradable. Se había encontrado con una sentencia segura de muerte pues, la Cazadora, había cumplido al pie de la letra su plan de ataque, ese que consistía en batallar con la Bruja, destruir a todos sus Golems de piedra, destruir todas las ramas que le lanzase y, de ser necesario, destajar, destrozar y pulverizar, hasta el último de los árboles del Bosque Negro y, finalmente, una vez que agotara todas las energías de su enemiga y ésta terminara cayendo arrodilla al suelo, con el espíritu y la esperanza destruidas, solo entonces, Yura la mataría.


            Pues bien, la Bruja no había caído sobre sus rodillas, al menos no aun, pero si se encontraba con los ojos abiertos como platos. La cuchilla había chocado contra la piel del cuello de Yura y el arma se negaba a seguir avanzando. Kru-ul utilizó todas sus pobres energías para cortarle la cabeza a la Cazadora pero, por más fuerza que uso, la cuchilla no se movió ni un centímetro. El Ser oscuro miró bien a su enemiga y noto que en la frente tenía un extraño símbolo que nunca antes había visto, este brillaba con un llamativo color rojo sangre y el mismo descendía en líneas hasta toparse con los ojos luego, por debajo de los ojos, la línea roja que iniciaba en la frente, continuaba bajando. Debido a su pobre visión, la Bruja no pudo ver como las venas de la frente se le marcaban firmemente en la piel de la Cazadora, resultaba un milagro que la carne no se desgarrara para dejar expuestos esos vasos sanguíneos.


            Lo que ocurrió a continuación, solo Yura y Jessenia lo presenciaron, la Bruja no contaba puesto que una vez que la Cazadora se liberó de la mano hecha de roca, la muerte del Ser oscuro ya solo era cuestión de tiempo.


            Efectivamente, Yura se liberó con una ruidosa explosión por parte de la mano hecha de roca, su cuerpo entero se encontraba rodeado por una energía de color rojo, sus pupilas azules siguieron del mismo color pero, la parte blanca de ambos ojos se había teñido del color de la sangre, dándole a la Cazadora, una presencia doblemente amenazante de la que había mostrado en todo el combate.


            — ¿Qué demonios eres tú?—preguntó la Bruja, resignada a su suerte. Ya no le quedaba energía para escapar usando su magia ni para invocar a Familiares o alguna neblina mágica, si iba a morir, al menos se iría de ese mundo sin darle a la Cazadora el beneficio de verla asustada, aunque la realidad era esa. Kru-ul le temía a la muerte como cualquier otro ser viviente que se aferraba a la vida con uñas y dientes—. Estaba segura que te habías quedado sin energía.


            Al mismo tiempo que Yura caminaba hacía la Bruja para darle el golpe final, ésta retrocedía los mismos pasos. No lo demostraba en su fría mirada pero la Cazadora gozaba con el momento.


            — ¿Que qué soy yo?—repitió con una fría voz, luego le sonrió con una mueca gélida en los labios—. Soy una existencia muy superior a la tuya, eso es lo que soy y para que lo sepas, no eres la única que tenía un as bajo la manga.


            La Bruja tropezó con una roca y cayó de sentón contra el horrible suelo agrietado y destruido. ¡Así era como la quería! Pequeña, cobarde, indefensa y con las esperanzas y el espíritu roto en miles de pedazos pequeñitos. Yura había cumplido con todo lo que se había propuesto, era hora de ponerle fin a todo. Alzó la mano derecha y con la palma abierta le apuntó al Ser oscuro el cual, continuaba sentado en el suelo esperando por el desenlace de la larga batalla. Una llamativa esfera de energía roja se generó en la palma de la Cazadora, era su energía siendo expulsada de su cuerpo.


            —Fue entretenido pero, como dice el dicho, todo lo bueno tiene un final.


            Y con estas últimas palabras, Yura disparó la energía roja que había acumulado en la palma de su mano, borrando completamente el cuerpo de la Bruja y provocando un cráter mucho más profundo en el suelo. Cuando el ataque concluyó, Kru-ul había desparecido.


            El brazo derecho de la Cazadora, durante ese último ataque, se había llenado de venas que se marcaban fuertemente contra su piel, así como la línea roja que iniciaba con el símbolo en la frente y descendía hasta rodear el brazo de la humana como si se tratase del brillante cuerpo de una víbora. Yura cayó hacía atrás, muerta del cansancio y satisfecha como quien practica el sexo por horas y como recompensa, su cuerpo se había llenado de múltiples orgasmos. Las venas del brazo dejaron de marcársele con fuerza y las brillantes líneas rojas comenzaban a desaparecer, así como el símbolo de la frente, Yura lo sentía venir, era hora de pagar el precio por usar esa habilidad.


            Tan pronto las marcas desaparecieron, el cuerpo de Yura se llenó de un terrible dolor muscular. Todos sus músculos se encontraban súper tensos, se sentía mortalmente cansada y cada miembro del cuerpo le parecía terriblemente pesado. No podía levantarse aunque lo intentara, ese era el precio más barato por usar esa habilidad: una parálisis total de su cuerpo.


            “¿Ese era… tu as bajo la manga…?” Preguntó Jessenia. Gracias a que estaba dentro de la mente de Yura, la chica era capaz de ver y oír lo mismo que su alter ego, pero no sentir lo que ella sentía. “Exactamente, ¿qué fue lo que hiciste?”


            Yura continuó respirando con dificultad, incluso eso le costaba trabajo. Ahora que había completado su objetivo la Cazadora lo único que deseaba era dormir, nada más.


            —Oye, Jessenia—le habló trabajosamente—. Ya me divertí, ¿quieres el cuerpo?


            Jessenia no pudo evitar sentirse ofendida por ese insensible y grosero comentario pues, como la chica lo veía, Yura había utilizado el cuerpo de “ambas” como un mero instrumento de diversión y de placer y, cuando el alter ego sacio sus necesidades, ahora se lo devolvía muy sencillamente a su dueña original.


            “¡Ya basta de esto!” Le espetó, furiosa. “Deja de utilizar mi cuerpo cuando te convenga, es mío, yo nací con él, yo me desarrolle en ese cuerpo, no tú, así que deja de tratarlo como si fuese un juguete que puedes tomar prestado cuando sea tu voluntad.”


            —Nada de eso tiene importancia—le respondió la Cazadora, trabajosamente y muerta del cansancio—. Da igual que tu hayas nacido con éste cuerpo antes que yo, tampoco importa que te hayas desarrollado como persona en él, lo único que en verdad tiene importancia es que tú no sabes cómo usarlo. Haya atrás, en la Sala de Audiencias de ese rey, fuiste tú quien puso en peligro este cuerpo que, tristemente y amargamente, compartimos, no yo. No sabías ni lo que hacías, expulsaste la mitad de la energía que te corresponde a lo loco y de no haber caído inconsciente cuando lo hiciste, posiblemente ambas hubiésemos muerto. Al menos yo, durante todos mis combates, peleas que por cierto tú nunca hubieses ganado, sabía lo que hacía. Así que la verdadera pregunta esta: ¿Quién debe ser el dueño legítimo de este cuerpo? ¿La que nació con él y por ende paso el mayor tiempo posible habitándolo o, la que sabe y puede manejarlo mejor lo que, evidentemente, aprovechara mejor su potencial?


            Las palabras de Yura, pese a sonar cansadas, estaban cargadas de duras verdades que Jessenia no podía pasar por alto. Todo era cierto. Desde su primer pelea con aquel borracho en ciudad Central, hasta el Nigromante de esa catacumba, todas sus paleas habían sido influencias por Yura, al principio, Jessenia era solo un títere que su alter ego manipulaba con gran destreza luego, la otra personalidad tomo el control como un ser independiente dentro de la misma chica. Era doloroso y frustrante de admitir pero sin Yura, Jessenia probablemente ya estaría muerta desde tiempo atrás. El poco orgullo y la poca satisfacción que la chica sentía para sí misma era solo una gran mentira. La Cazadora creía que ella era fuerte de nacimiento, que había nacido con la habilidad de pelear pero, debido a su monótona y tediosa vida en el reino de Fior, Jessenia nunca se percató de esa verdad, ahora todo era tan claro como el agua. Ella nunca hizo nada por cuenta propia, todo lo que tenía se lo debía a Yura.


            “Hablas de nuestro cuerpo como si fuera un vulgar objeto material. Algo que se puede prestar y quedar.”


            — ¿Y acaso no lo es? El cuerpo de los Cazadores, por el simple hecho de tener más Energía Espiritual que el resto de las personas del mundo, nos vuelve especiales, únicos, algunos más que otros, como yo por ejemplo pero, a fin de cuentas, Cazadores o Exterminadores, somos solamente armas vivientes. Nuestros cuerpos son nuestras armas y como armas, estas son peligrosas. Por lo que deben ser usadas y manejadas por expertos, así el daño que sufrimos nosotros mismos será siempre el menor. Es eso a lo que me refiero, ¿entiendes?


            “Eso creo…”


            —Eres una maldita ignorante—le dijo con desden—. Ahora cállate y regresa al cuerpo, me muero de ganas de dormir un poco. No te preocupes, no siento la presencia de ningún ser vivo en este bosque…


            Jessenia, ciertamente, deseaba regresar a su cuerpo, ¡era suyo después de todo, desde mucho antes de que Yura apareciera en su vida!, es solo que no le gustaba la idea de que su alter ego se lo devolviera de esa manera y bajo esas circunstancias, era como si el cuerpo fuera un juguete, Yura se lo quita a Jessenia y no se lo devuelve hasta que ésta se canse o se aburra del mismo, luego de devolvérselo, Jessenia lo usa, pero ya utilizado y sin saber en que momento, Yura volvería a quitárselo. Se sentía débil e impotente al lado de su alter ego y tenía razones para sentirse de esa forma, después de todo y aunque no le gustara aceptarlo, Yura tenía razón. Jessenia era incapaz de dominar el poder de ese cuerpo ¡y eso que solo uso la mitad de su verdadero poder!


            Como ambas personalidades usan el mismo cuerpo, la energía total del mismo se dividió en cincuenta para Jessenia y cincuenta para Yura. Como un padre que le da dinero a sus dos hijas y les dice que se lo repartan a la mitad para que ambas les toque partes iguales.


            Antes de cerrar los ojos, Yura mira por ultima vez el cielo oscuro que era surcado por algunas cuentas nubes, no se había fijado, ni una sola vez en el firmamento ni en nada de esas tonterías que a ella no le interesaba, a decir verdad, la Cazadora frecuentemente se preguntaba que le encontraban de bueno a algo tan aburrido como el cielo. ¡Si siempre era el mismo! ¡Todos los malditos días! De día era azul, durante la tarde naranja con algunos otros colores combinados y de noche, negro u oscuro. Así de sencillo. Así fue el día ayer, el día antes de ayer, así fue el día de hoy y así seguirá siendo el resto de los días en el futuro. Azul, anaranjado y finalmente negro.


            Al alejarse de su cuerpo, Yura había llegado a un espacio que parecía infinito, se encontraba desnuda flotando sobre la nada y delante de ella, una línea que la separaba del otro lado; del otro lado, Jessenia se encontraba igual que ella, desnuda, con el mismo cuerpo, con el mismo cabello solo que, con diferente mirada y con distinta presencia. Para ser físicamente iguales, eran completamente distintas por dentro.


            “Eso que hiciste con la Bruja, ¿era tu as bajo la manga?” Le preguntó a la chica delante de ella.


            “¿Acaso estas ciega? ¿No lo viste por ti misma?” Le respondió Yura con cinismo.


            “¿Qué era ese poder que liberaste?” Continuó indagando.


            “Quien sabe…”


            “¡Dímelo!” Le exigió Jessenia.


            “¿Para que quieres saberlo? No es como si tú pudieras hacer lo mismo que yo. ¡Ni siquiera puedes controlar bien tu Energía Espiritual!”


            “Es el cuerpo de ambas, creó que tengo derecho a saber que clase de truco usaste y cuales fueron los efectos secundarios. Habías dicho que si no lo hacías correctamente, corríamos el riesgo de morir, ahora responde.” Le demandó.


            “Primero que nada, a mi nadie me dice lo que tengo que hacer, yo hago lo que me plazca y no me esta gustando ese tono arrogante que tienes, Jessenia. Deberías aprender cual es tu lugar.”


            “¿Y según tú, cual es mi lugar?


            “Muy simple: eres una sombra, mi sombra para ser más exacta. Eres una carga que debo soportar sobre mi espalda. Si yo soy el lado fuerte, tú eres el lado débil. Yo soy el cuerpo, tú eres la sombra que me sigue fielmente por detrás. Ese es tu lugar, estar siempre detrás de mí y seguirme a donde sea que yo vaya. ¿Lo entendiste? ¡Ahora muévete, que me muero de sueño!”


            Pero Jessenia se mantuvo firme ante Yura, no porque creyera que pudiera hacer la misma técnica de su alter ego sino porque, al ser también su cuerpo, la chica creía que merecía saber que fue lo que Yura hizo y cuales pudieron ser los efectos secundarios de tan peligrosa habilidad; sin mencionar que Jessenia no se dejaría intimidar ni amedrentar ante Yura.


            Los brillantes ojos de la primera chocaban contra los oscuros y profundos de la segunda. Ninguna daba muestras de echarse para atrás. 


            “¡Vaya, que divertido! Miren quien se ha vuelto repentinamente valiente; la patética, debilucha y fracasada princesita del reino de Fior, cuando no te escondes en una biblioteca, vienes y te ocultas aquí dentro mientras yo manejo las cosas difíciles…


            “¡Yo no me oculto! ¡Ya no más! Ya no quiero ser la misma de antes…”


            “Para lo que me importa, ahora muévete. Tanto lloriqueabas de que querías el cuerpo, bueno, te lo estoy devolviendo, al menos por ahora y mientras no haya nada divertido que hacer…” Jessenia no daba señales de que fuera a moverse, por lo que la paciencia de Yura estaba llegando a su límite y ella, no era una chica a la que uno quiera hacerle perder la paciencia. “Puedo sacarte por la fuerza si te rehúsas a moverte por ti misma.”


            “¿Y que estas esperando?”


            Ambas contrapartes continuaron desafiándose con la mirada, tratando de vencer a la otra con el sencillo poder de los ojos. Yura estaba cansada, había usado la mayoría de sus energías en ese combate y para rematar, utilizó esa habilidad tan peligrosa que si bien le dio el triunfo en el combate, también le pudo asegurar una muerte prematura.


            “Se llama Sangre de la Bestia.” Comenzó a explicar Yura. “Es una habilidad que los Exterminadores poseen, cualquiera la tiene y creo que cualquiera puede activarla, pero no todos pueden sobrevivirla. La Sangre de la Bestia se llama así porque libera todo el potencial reprimido que los cuerpos humanos no pueden liberal es, en pocas palabras ¡y porque odio explicar cosas!, una habilidad que aumenta considerablemente la fuerza física de una persona, llevando el cuerpo humano a superar sus limites pero, debido a lo mismo, la mayoría no pueden soportar el drástico aumento de poder y la misma habilidad que debería fortalecerte, termina por matarte casi al instante. Son pocos los Exterminadores quienes han podido despertar la Sangre de la Bestia en sus tres fases: la primera aumenta tú fuerza física a niveles sobrehumanos; la segunda libera una mayor cantidad de Energía Espiritual, por lo que puedes realizar ataques de gran alcance con resultados devastadores y, finalmente, la tercera fase libera por completo el alma humana o, en este caso, el alma del Exterminador. Como la Energía Espiritual nace directamente del alma de los humanos y ésta se encuentra limitada por el cuerpo de la persona, la tercera y última fase, libera el alma de sus ataduras tanto físicas como espirituales y le otorga al usuario, el poder máximo y completo de su propia alma, lo malo es que al activar estas tres fases… El Exterminador muere, ya que consumió toda la energía que el alma puede producir, sin mencionar que al alcanzar la tercera fase de este poder, el cuerpo del Exterminador ya debería encontrarse considerablemente dañado debido al drástico aumento de fuerza y de Energía Espiritual. Los Exterminadores solo pueden sobrevivir hasta la segunda fase de la activación de la sangre. ¡Ahí tienes! ¿Contenta?


            Jessenia escuchó atenta a toda la explicación que Yura le dio y si, si le había entendido a todo lo que dijo, solo había una cosa que no terminaba de comprender.


            “¿Cómo sabes todas esas cosas?”


            “Cuando yo comencé a despertar como una personalidad independiente dentro de ti, tuve una visión o sueño o lo que sea, donde vi y aprendí sobre el antiguo clan de los Exterminadores, ellos tenían la capacidad de pasarse información a través de la herencia sanguínea, es decir, al llegar a algún punto, la sangre que corre por las venas de los Exterminadores revelan información sobre los mismos. Es por eso que yo sé todo esto.”


            Ahora que Yura lo mencionaba, a Jessenia le había ocurrido que frecuentemente había tenido sueños extraños donde se veía así misma en un lugar, entrenando avanzadas técnicas de combate con hombres, mujeres y chicos por igual, pero, después de lo ocurrido con Megan y aquella Bruja, Jessenia dejo de tener esos sueños fue, más o menos, por la época en que Yura comenzó a manifestarse dentro de ella, antes de volverse una personalidad independiente dentro de su mente… ¡Ya lo había entendido todo! Los sueños relacionados con los Exterminadores fueron vistos por Yura, cuando ella comenzó a ganar fuerza dentro de Jessenia, ella se llevó esas visiones, impidiendo que su otro yo las viera.


            “¿Eso es todo lo que vas a preguntar o también esperas que responda a porque el cielo es azul, las rocas duras, los árboles altos y sus hojas verdes?”


            Jessenia estaba satisfecha con las respuestas que Yura le había dado por lo que en recompensa pego ambas manos contra el muro que las separaba, su contraparte la imitó y fue entonces que ambas partes se intercambiaron de lugar. Una vez que la una estaba del lado de la otra, Yura sonrió con malicia.


            Un horrible dolor muscular como el que nunca antes había sentido fue lo que recibió Jessenia tan pronto regresó a su cuerpo. Los brazos, la cabeza, las piernas y hasta el pecho, todo lo resultaba tan pesado; sus músculos palpitan de dolor, cada centímetro de ella gritaba de agonía. La Cazadora debía hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no gritar de dolor.


            “¡Ah, olvide decirte, pero una vez regreses al cuerpo, te estará esperando un terrible dolor muscular y una  parálisis completa! Pero no te preocupes, deberás recuperar el movimiento tarde o temprano y el dolor tendrá que terminar en algún momento. ¡Hasta luego!”


            Se despidió la cínica y desalmada Cazadora, dejando a su suerte a una Jessenia indefensa a cualquier cosa, allí tumbada, sobre un suelo destruido y en un bosque devastado. La humana intentó moverse sin éxito. ¡Todo el cuerpo le dolía y le pesaba! A penas si era capaz de mover un poco la cabeza a los lados y aunque lo hiciera, no veía nada que valiera la pena ver, solo más devastación por doquier. Lo único bueno de esa situación es que la princesa Ariana y su comitiva, así como su compañera de viaje, Summer,  ya habían salido del bosque, por lo que seguramente ya se encontrarían sanos y salvos en el reino de Before.


            ¿Sanos y salvos? ¿Sanos y salvos? ¡Sanos y salvos!


            De repente, Jessenia lo había recordado. Debido a la batalla contra la última Bruja y a la información que Yura recién le acaba de dar, se olvido por completo de que la misión aun no había terminado, aun quedaba un peligro más que enfrentar. Un peligro quizás mucho más serio que la misma Kru-ul. Cuando Yura derrotó a la primer Bruja, a la que había invocado a los Ogros y a esos seres de dos cabezas, ésta le había revelado algunas cosas muy importantes, información que Yura decidió no revelar porque creyó que así sería más divertido para todos pero, la verdad es que en el reino de Before, aun quedaba un enemigo que derrotar y si los seres que vio en el pasado de Megan eran realmente así de malvados y perversos, entonces Jessenia no tenía tiempo para tomarse las cosas con calma. Debía intentar llegar a ese reino, costara lo que costara y esta vez, no dependería de la fuerza de Yura, en primera, por que su contraparte estaba exhausta y en segunda, porque deseaba demostrar que ella misma era capaz de arreglárselas sola. Pero, ¿como?


            Su cuerpo, tal y como lo dijo Yura, se encontraba paralizado por el daño recibido al activar esa habilidad especial. Más que una habilidad, pensó Jessenia, se trataba de una espada de doble filo. ¿Qué podía hacer, no se le ocurría nada? Hasta que recordó las palabras dichas por Yura con anterioridad: “expulsaste la mitad de la energía que te corresponde.”


            — ¡La mitad de mi energía, pero claro, era tan simple!


            Jessenia había recordado que gracias a que compartía cuerpo con Yura, la energía total de su cuerpo se había dividido en dos, su contraparte ya había peleado y utilizado casi toda la energía que tenia por lo que aun quedaba la Energía Espiritual de Jessenia, ya que ésta había tenido tiempo de sobra para descansar dentro de su mente mientras Yura peleaba.


            En su poca experiencia, Jessenia se concentró, esforzándose por expulsar su energía y que esta le ayudara a levantarse y andar. ¡Ahí estaba! Era tal y como lo había pensado, la parte que le corresponde de energía seguía intacta. La Cazadora concentró ese poder en todo su cuerpo con la esperanza que al hacer esto, su cuerpo empiece a sentirse más liviano y menos doloroso. Sin darse cuenta y sin ser tan llamativo como las dos auras de Yura: la blanca y la roja, un capa de energía blanca, delgada e invisible al ojo humano por la debilidad de la misma, comenzó a rodear el cuerpo de Jessenia. Era como tener una manta cálida y cómoda que te resguardaba del frío exterior y te mantenía calientito por dentro. Aunque fuera poco y lento, la Cazadora empezó a sentir como los dolores musculares estaban reduciéndose, así como recobraba, paulatinamente, la movilidad de todos sus miembros.


            Tras dos minutos de estar tumbada en el suelo agrietado, es que Jessenia puede apretar y soltar los puños, así como ponerse de pie, aun adolorida, con dificultad y con piernas temblorosas, pero podía. Algo era algo, ahora, lo único que faltaba: caminar hasta el reino de Before. Había caminado por diez lentos y tediosos minutos y apenas había logrado avanzar. ¡Debía moverse más rápido!


            Jessenia estaba tan concentrada en seguir andando que cometió un gravísimo error que hubiese podido costarle la vida. No estaba sola en esos momentos, detrás de ella, a varios metros de distancia y ocultando muy bien su presencia, alguien la observaba.


            Mientras tanto, en el reino de Before, la princesa Ariana continuaba leyendo el diario del príncipe Joshua, mejor amigo de su abuelo y lo que ahí escribía el antiguo soberano de ese reino, había dejado a la doncella impactada. Ahora estaba segura, ella y sus hombres se encontraban en grave peligro. No iba a ver boda real, todo eso no era más que un engallo, una vulgar mentira diseñada por un ser malévolo que gozaba con la agonía humana.


            Y, al mismo tiempo, mientras Yura combatía contra Kru-ul, Summer, la alegre Cazadora de largo cabello verde y ojos color ámbar, llegaba a las mismas conclusiones que la princesa Ariana. 

Notas finales:

QUE TAL LECTORES

 

Como ya dije anteriormente, ahora me dedicare a subir dos capítulos más del Arco de Central por lo que una vez termine con ellos, me devuelvo a este Arco, así que estén al pendiente.

 

Muchas gracias por seguir leyéndome y aunque sea algo inútil, igual lo pediré: Si les gustó el capítulo o tienen alguna crítica o duda sobre la misma, no duden en preguntarme o criticarme.

 

Hasta la próxima. :):):)

 

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