Hacia frió y era muy tarde, yo vivo cerca al metro, siempre me ha gustado el sonido ensordecedor que emite esa perdida momentánea de la razón, me agrada.
De pronto ese sonido me hizo mirar con curiosidad, es así cuando veo una figura saltar sobre sus rieles, y aquel ser inmenso sin siquiera mirar las sombra traga aquella vida y sigue su curso inexorable, mudo quede al ver el espectáculo, luego llego el silencio aunque de alguna extraña manera yo siempre temía.
Corrí raudo de mi casa, rumbo a sus rieles, solo encontré restos irreconocibles, de pronto el horror me invadió, intente correr y tropecé con algo, al fijar mi mirada pude distinguir un documento manchado y arrugado, sujeto ahora en una mano inerte, el cual recojo y me dirijo a dar parte las autoridades.
Iba caminando cuando mi mente empezó a vagar.
Que, estoy haciendo y si piensan que fui yo, tal vez deduzcan mal, y termine en la cárcel ¡no! que horror talvez debería dejar todo como estaba, y no hacerme hecho prisionero de esta, curiosidad que no seria la primera vez que me trae problemas.
Decidí entonces regresar a mi casa e irme a dormir, olvidar el problema, un nuevo día anunciaría aquella paz que tanto anhelaba.
El sonido de voces y ruidos de autos me despertó, Salí presuroso y pude ver a través de mi ventana como curiosos y autoridades se dirigían al subterráneo, al dirigirme allí vi como las gentes preguntaban e intentaban reconocer aquellos restos, ellos exclamaban ¿Quien habrá sido…? ¡Que horror! morir de forma tan cruel.
Nadie, absolutamente nadie pudo reconocer esos restos, solo ¡yo! solo yo lo sabia… pude… pude correr a decirlo, pero no lo hice, no se que me lo impedía y permanecí ahí parado sin nada que hacer.
¿Cuanto tiempo paso?, no lo se, solo se que debía hacer algo, ya todos habían marchado, solo el silencio reinaba.
Nuevamente, Salí presuroso rumbo ala a la dirección que anunciaba aquel pedazo de papel que ahora parecía quemar en mis manos y me hacia ir de un lado a otro, creyendo que alguien me seguía.
Llegué al fin, no se que aspecto tendría, pues como no es usual, todos me observaban y trataban de escudriñar en mi, algo que solo yo sabia… ¡fuera! ¡Fuera! ¡¡¡Basta!!! Gritaba dentro de mí, pero las personas supongo seguirían mirando curiosas.
Cuando me detuve, no había decidido que hacer, lleno de dudas había llegado al lugar indicado, cuando de pronto se abrió la puerta de entrada, y de allí salio un hombre, que supongo se dirigía al trabajo, pueden creer cual fue mi reacción cuando aquel sujeto me miro fijamente y sonriendo me pregunto: ¿Qué desea? ¿Busca a alguien?
Que iba contestar yo… si era él, él era a quien yo venia a informar, que estaba muerto, su rostro era igual al del documento, pero él estaba allí ¡vivo! mientras yo, trataba de reaccionar, si lo que vi, aquella noche fue una ilusión… ¡NO! ¡NO! fue así, la prueba era ese documento que recogí.
El extraño rompió mis pensamientos -se encuentra bien- aquel fantasma me hablaba, yo lo zarandee, lo toque con la manos, era real era solidó estaba vivo el hombre se sobresalto, trate de recuperar la compostura y le pedí disculpas, ya mas calmado me marche, aquel sujeto me miraba extrañado.
Al llegar a mi casa, el horror hacia estragos en mi, él estaba muerto la prueba era el documento que tenia, como era posible que sus restos hayan cobrado vida, y se encontraba parado en la puerta, trate de calmarme y arroje el documento al suelo, que demonios no es mi problema.
Seguí mi vida normal ya han pasado medio año pero aun no comprendo nada, las noticias ya no hablan nada y todos parecen olvidar aquel suceso, a aquel muerto que no pudo ser reconocido, a veces pienso en ir a las autoridades y darles el documento pero si solo es una broma, un juego y el sujeto esta en realidad muerto puede ser que sea su hermano un pariente quizás.
Estoy cansado pasara lo que pasara el 13 se los diría, me dirigí con aplomo a la comisaría decidido a decirles lo que había ocurrido y lo que hice y no hice después.
Ya esta, ¡todo a sido dicho! ahora espero impaciente sentado en esta silla, el policía me ve curioso presa de desconfianza, sigue haciendo unas llamadas, al rato, cuando cansado de esta incertidumbre había decidido escapar vi entrar aquel sujeto…el fantasma.
Me restregué los ojos creyendo ver visiones, pero él estaba allí, me sonrió y hablo, -ah es usted, porque no me lo explico aquel día que fue a mi casa- yo no entendía nada seguía allí pálido como una hoja, de pronto el sujeto dijo:-se lo explicaré todo-
Es así que ahora disfruto de una cena tranquila sin ningún temor que me sobresalte, es de noche y recuerdo con nostalgia lo que aquel hombre me narra.
–“Era de noche yo estaba tratando de arreglar unos papeles de pronto fui sorprendido por un hombre que me roba mi dinero, introduce las manos en mi bolsillo y sustrae lo que puede, luego huye despavorido, no intente perseguir al ladrón lo que se llevo no era de gran valor, así que lo deje ir, pero el ladrón corre apresurado sin detenerse y sin dejar de apartar la mirada en mí, es así cuando descuidadamente cruza los riele y fue arrollado por el metro teniendo sobre sus manos aquella identidad que era mía”-
Ahora ya no miro el paso del metro, y tampoco me detengo a ver su marcha, solo espero impaciente a que termine su sonido y me invada el silencio.
Fin
