Butterflies por CaedesCarpeNoctem
Summary:

El trio de oro y sus amigos estan desesperados. Quieren conquistar a los Slytherin, por eso han organizado un concurso de talentos.

¿Querran los Slytheryn aceptar a los leones de Gryffindor?


Categorías: HARRY POTTER Personajes: Ninguno
Generos: Romance, Songfic
Advertencias: Ninguno
Desafio:
Serie: Ninguno
Capítulos: 4 Finalizado: No Numero de palabras: 10259 Leido: 2621 Publicado: 17/07/2014 Actualizado: 17/07/2017

1. Concurso de locos por CaedesCarpeNoctem

2. Maldito Gryffindor sentimentalista por CaedesCarpeNoctem

3. Contigo es diferente. Maldito pelirrojo sexy por CaedesCarpeNoctem

4. Yo soy aquí el idiota inexperto por CaedesCarpeNoctem

Concurso de locos por CaedesCarpeNoctem
(En este fic, Harry es hijo de Tom y James. 
Draco de Lucius y Remus. 
Snape y Sirius están casados y tienen una niña pequeña. 
Lily y Narcisa están juntas y tienen un hijo. 
La guerra nunca ha sucedido. Los merodeadores siguen juntos)
 
Estaba nervioso. 
 
Había ensayado durante dos agotadoras semanas la canción con mis amigos y con la colaboración de Fred y George, quienes tocarían los instrumentos, en un intento de divertirse a su costa.
 
Su papa James, Remus, Sirius y Lily habían ayudado hacer la coreografía. Años atrás habían hecho lo mismo para declararse a los que ahora eran sus respectivos esposos. Y les funciono.
Porque hacia tanto embrollo, pues bien. 
 
Para que un hurón botador se fijase en él de una vez por todas, ya que lamentablemente era su último año. 
 
Con un poco de ayuda del director, propusieron un concurso de talentos. 
 
Él acepto contento.
 
Lo bueno es que casi todo Hogwarts parecía ilusionado.
 
Y no era el único quien quería conquistar a una serpiente, sus amigos andaban sus mismos pasos con los amigos de Draco.
 
Ron quería comerse a Blaize Zabini, pero el italiano parecía un poco receptivo a declararse.
 
Hermione estaba perdidamente enamorada de Pansy Parkinson pero la Slytherin la evitaba.
 
Neville era muy tímido y era él, el que huía de Theodore Nott.
 
Luna, quien no tiene experiencia en relaciones, piensa que Daphne Greengass, al ser la reina de hielo, no la querría en su vida.
 
Tuvo que convencerla para realizar el objetivo deseado.
 
Por lo menos si los rechazaban ahora, sabrían entender que en el futuro no tendrían ninguna posibilidad. 
 
Aunque les doliera el alma hasta desangrarse, los dejarían en paz.
 
- Harry, ¡date prisa!- Hermione llamó a la puerta de la habitación.- Hay que vestirnos para esta noche
 
- Tu puedes con esto.- El reflejo del espejo le sonrió con una confianza insegura.
 
Suspiro antes de que sus piernas se obligaran a moverse hasta la cerradura de la puerta...
 
- ¿Por qué tardabas tanto, hermano? 
 
Ron entro a la sala común con una caja en los brazos.
 
- ¿Que llevas ahí, Ron?- quiso saber, sin contestar a su pregunta.
 
Las manos de Harry abrieron el cartón, encontrándose con prendas de cuero y algo parecido al látex.
 
- Mi hermana dijo que esta es la mejor ropa para conquistar.- dijo Ron, no tan seguro como antes.- Entre ella, las hermanas Patil y Lavender han contribuido.
 
- Son bonitas.- Luna, quien estaba sentada en el sofá de Gryffindor leyendo el quisquilloso, se levanto de un salto. Desenvolvió un paquete y de allí saco un vestido negro corto y unos guantes sin dedos de encaje.
 
- Voy a matar a Ginny, me aseguro que iban a ser un poco más discretos.- gruño Hermione a sus espaldas seguida de un Neville inquieto.- Se me va a ver hasta el alma.
 
Al igual que Luna, alzó en el aire un corsé y una falda de cuero oscuro.
 
- ¡Vamos, Hermione! Estarás muy guapa.- le sonrió Neville, intentando darle ánimos. Estiro unos pantalones de látex, y un chaleco negro sin mangas.- Me gustan estos guantes de cuero.
 
- Pero si no hay camisas.- replico Harry con el ceño fruncido.
 
- No.- Ginny entro a la sala común con los chispeantes gemelos.- Con esas ropas no necesitareis camisas.
 
- ¡Te has vuelto loca no podemos andar por Hogwarts semidesnudos!- exclamo Ron indignado. 
Ginny lo ignoro.
 
- Estarán muy sexys sin camisa.- comenzó, sin dirigirse a nadie en particular.- Fred y George vuestras ropas también están en la caja.
 
- ¿Nosotros también?- preguntaron entretenidos ante las caras largas de los demás. En vez de eso, chocaron las manos.- ¡Hoy arrasaremos por Hogwarts!
 
- Que no se enteren vuestros novios.- bufo Ron. Los gemelos abrieron los ojos.- No lo saben.
 
- Por favor.- dijeron con indiferencia.- Podemos hacer lo que queramos, si vuestro querido plan funciona tendremos otro regalo que llevarles a casa.- continuo Fred. Ginny y Ron hicieron 
muecas de asco.- Además que nos puede pasar por usar estas ropas.
 
- Tengo unas especiales para vosotros.- rió con maldad, Ginny.
 
- Empecemos, por favor.- dijo con decisión Hermione cogiendo a Luna del brazo y guiándola a las habitaciones.
 
- Cambiaros chicos.- indico Ginny.-Tengo que maquillarlas luego seguiré con vosotros.- Harry y Ron miraron a Ginny, incrédulos.- No os asombréis tanto solo serán los ojos y un poco en los 
labios. El peinado lo hará Lavender.
 
- Estamos muertos.- murmuro Ron.
 
Media hora después, Harry Potter llevaba puesto un pantalón de cuero que parecía una segunda piel, botas negras y una chaqueta de cuero con pinchos afilados. Todo ajustado y a su  extrema medida, le quedaba bien pero lo único malo fue el maquillaje y el peinado. El cabello, gracias a las chicas, estaba en su lugar. Todo hacia arriba sin una pizca de gomina, y le habían rapado los lados. Después, con lápiz y brillo de labios retocaron su boca y sus ojos verdes. Para su dolor, le hicieron un agujero en la oreja izquierda, que ahora estaba decorada con un pendiente de cruz.
 
- ¡Dios, Harry! ¿Qué te han hecho?- Ron amplio los ojos azules ante la imagen de uno de sus mejores amigos. Harry lo miro asustado.- Estas fabuloso.
 
- Gracias Ron.- casi se sonroja.- Tu estas genial.
 
Ron lucia los mismos pantalones de cuero y botas sin chaqueta. En lugar del abrigo, había dejado su pecho desnudo con un collar de cuero alrededor del pálido cuello. El cabello pelirrojo 
estaba engominado hacia atrás haciendo que su cara se iluminara, y con ello la pintura negra y el gloss resaltaban sus ojos y labios. Varias pendientes colgaban a lo alto de su oreja.
 
Minutos más tarde llego Neville. Literalmente, se quedaron con la boca abierta. 
Estaba realmente sexy. 
 
Llevaba un pantalón de látex que se ajustaba muy bien a sus piernas torneadas, unas botas de cuerdas, y un chaleco negro con algunos encajes ajustados a su pecho complementándolo con unos guantes sin dedos que le llegaban a los codos. Un pendiente de serpiente de oro brillaba en su oreja derecha resaltando el peinado en punta. Harry pudo ver el color chocolate de sus ojos, delineados de negro y un poco de brillo en su boca. 
 
- Si no me gustara tanto Zabini me quedaría contigo Nev.- A las palabras no pensadas de Ron, el ambiente en la sala se tenso. 
 
¡Merlín, esto era una locura!
 
Harry sabía que ya no podía arrepentirse.
 
- Queridos amigos, os presento a las nuevas sex-simbols de Hogwarts.- Ginny entro seguidas de unas Luna y Hermione avergonzadas.
 
Estaban radiantemente oscuras.
 
Luna tenía una vestido de cuero negro y encaje muy ajustado por encima de la rodilla, guantes de cuero de color carmesí mostrando sus uñas pintadas de rojo oscuro y los tacones más altos que Harry haya visto jamás decoraban sus bonitos pies. El cabello rubio lo llevaba suelto y rizado haciéndola parecer una leona enjaulada. Los ojos tenían sombras, rímel negro y los 
labios brillaban con un rojo de fuego intenso.
 
Hermione, no era Hermione. 
 
Lucía un corsé negro que ajustaba su figura curvilínea y una falda un poco más baja del muslo. Camino unos pasos, y repiquetearon otros zapatos de tacón igual o más altos que los de Luna. Su cabello castaño indomable ahora era corto por el cuello y liso. Un collar de cruz adornaba su fino cuello, y Ginny la había maquillado perfectamente en torno a las sombras negras, rímel y pintalabios rojo carmín. Neville le extendió la mano para ayudarla, y ella acepto resplandeciendo su manicura oscura.
 
- ¿Que os parecen?- les cuestiono Ginny. Ellos no podían articular palabra alguna.- Con eso me doy por satisfecha. ¡Fred, George! ¡Entrad!
 
- ¡Estás loca, Ginny!- gritaron los gemelos al unisonó. 
 
Estaban casi vestidos como Merlín los trajo al mundo, Fred escondió su nuevo bóxer de látex detrás de la chaqueta de cuero hasta los tobillos. George se retoco el peinado y los dos con  un poco de delineador parecían un poco satisfechos con el cambio.
 
- Os queda muy bien.- les aseguro.- Si no fuerais mis hermanos, ligaría con vosotros.- les guiño un ojo.- Daos prisa la función empieza en treinta minutos.
 
La hora era desesperante. Y sus amigos estaban tan nerviosos como él.
 
Sin darse cuenta se encontraron en la entrada del gran comedor. Despacio, entreabrieron la puerta, y por suerte solo había unos cuantos arreglando el escenario. 
 
Al vernos abrieron la boca sorprendidos.
 
¿Quien diría que nos vestiríamos así?
 
- Quedaos aquí.- Ginny se adelanto unos pasos detrás del escenario.- No quiero que nadie más os vea. La reacción de todos va estar grabada por la cámara muggle de Hermione.
 
- ¡Cómo! ¿¡De donde lo has cogido!?- rumio Hermione con enojo.
 
- Oh, Hermione.- resoplo Ginny.- Quiero tener un recuerdo del concurso. 
 
Y ahí se quedo todo.
 
Poco a poco el comedor se fue llenando, y entre ellos venia el grupo de Draco.
 
Como siempre, vestía un sexy traje marcando su palidez y el cabello platinado. Se sentaron en la primera fila, para acentuar las molestas cosquillas del estomago de Harry. 
 
Esto se estaba poniendo peor.
 
El comedor casi parecía explotar de gente, y durante dos horas, grupo tras grupo fue pasando. Algunos muy buenos, los siguientes normales y los últimos casi catastróficos. Al grupo de 
 
Harry lo menos que le interesaba era ganar.
 
- ¡Chicos!- dijo Seamus Finnigan, el presentador de la noche, al final de la última presentación.- Los siguientes son Whispering voices.- exclamo Seamus con entusiasmo.
 
La gente comenzó a aplaudir.
 
Mire a Ron, estaba tan tenso que creyó que se rompería.
 
Ahora o nunca.
 
Suspire y subí las escaleras de una a una seguido por sus amigos. Cabizbajo, llegó hasta el micrófono y entonces el gran comedor se quedo en un silencio de ultratumba.
 
Ron y Luna se situaron a su derecha y Neville y Hermione hacia la izquierda. Luego, los gemelos se colocaron detrás de nosotros.
 
Harry alzó la vista, y casi todo Hogwarts los miraban de hito en hito.
 
La mirada esmeralda de Harry se cruzó con aquellos ojos grises ardientes que le quemaron intensamente.
 
Él no sonreía, el rostro de Malfoy era de piedra pura.
 
Oh, mierda.
 
- Harry.- susurro Hermione, instándole a continuar.
 
La pobre estaba hecha un matojo nervios. 
 
Pansy parecía serle indiferente, mientras miraba a otro lado.
 
Zabini parecía ido y Ron evitaba su mirada.
 
Nott parecía echar fuego por la boca, Neville no se dio cuenta porque permanecía con la cabeza baja.
 
Y Daphne miraba fijamente a Luna, quien le devolvía la mirada. 
 
- Por mis amigos.- se mordió el labio, y le hizo una señal a los gemelos.
 
La música del comienzo se oyó intensamente de forma lenta.
 
(Butterflies - Michael Jackson)
 
Mi voz salió sola. 
 
- Esta canción va dedicada a nuestros amores no correspondidos.
 
Harry
All you gotta do is just walk away and pass me by.
Don't acknowledge my smile when I try to say hello to you, yeah
La gente empezó a aplaudir, y el cuerpo de Harry, inexplicablemente se relajo. 
 
Ron
And all you gotta do is not answer my calls when I'm trying to get through.
To keep me wondering why, when all I can do is sigh I just wanna touch you.
 
Ron movió su cuerpo al son de la canción.
 
Todos
[Chorus] (Hermione, Neville y Luna)
 
I just wanna touch and kiss and I wish that I could be with you tonight.
You give me butterflies inside, inside and I.
 
Hermione le sonrió, y Harry noto a Neville y a Luna más tranquilos y seguros.
 
Todo empezaba a salir genial.
 
Los alumnos se levantaron para bailar.
 
Hermione
All I gotta say is that I must be dreaming can't be real.
You're not here with me; still I can feel you near me.
 
Los Slytherin seguían sentados.
 
Neville
I caress you; let you taste us, just so blissful listen. 
I would give you anything baby; just make my dreams come true.
Oh baby you give me butterflies.
 
Desde lejos, en la puerta del Gran comedor, Harry diviso a sus padres y tíos sonreírle con ánimo.
 
Todos
[Chorus]
I just wanna touch and kiss.
And I wish that I could be with you tonight.
You give me butterflies inside, inside and I.
 
Harry
 
I just wanna touch and kiss.
And I wish that I could be with you tonight.
You give me butterflies inside, inside and I.
 
Todos seguíamos bailando, Hogwarts se revoluciono en un son de armonía. Harry, Ron y Hermione bajaron las escaleras y comenzaron a bailar entre el gentío.
 
Mis ojos no se volvieron a apartar de Draco.
 
Luna
If you would take my hand, baby.
I would show you Guide you to the light babe.
If you would be my love, baby.
I will love you; love you 'Til the end of time.
 
Todos
[Chorus]
I just wanna touch and kiss.
And I wish that I could be with you tonight.
You give me butterflies inside, inside and I.
I just wanna touch and kiss And.
I wish that I could be with you. Tonight. 
You give me butterflies inside, inside and I.
I just wanna touch and kiss.
And I wish that I could be with you tonight.
You give me butterflies inside, inside and I.
 
Y con esos últimos toques finales, la música paró y el comedor en un excitado momento empezó a vitorearles.
 
- Si los aplausos me dicen la verdad, ¡Ya tenemos ganadores!- saltó Seamus con un grito.- ¡Whispering voices, señores!
 
El quinteto de oro se miró los unos a los otros y con una sonrisa resignada fueron a por su premio.
 
- Enhorabuena sois los ganadores.- Les dijo Seamus.-Y por Merlín Harry si no tuviera a mi Dean haríamos una orgía con Neville y Ron.
 
Las mejillas de Neville, Ron y Harry entraron en calor de repente. 
 
- ¡Señor Finnigan!- chillo Minerva Mcgonagall con un rubor en los pómulos.
 
Los alumnos se abalanzaron hacia ellos consiguiendo ahogarles.
 
- ¡Estas hermoso, Neville!
 
- ¡Sal conmigo, Hermione!
 
- ¡Se mi novia, Luna!
 
- ¡Eres muy sexy, Ron!
 
- ¡Pasa una noche conmigo, Harry!
 
- ¡Gemelos, sed mis amantes!
 
Empezaron a asustarles. 
 
Aquellas pervertidas miradas prometían arrancarles la poca ropa que tenían.
 
- ¡Huyamos, Harry!- grito Neville. Apretó el brazo de Harry y escaparon fuera del comedor. 
 
Los padres les observaban divertidos mientras se sentaban a hablar con los profesores.
 
- Los perdimos.- Hermione bajo de la espalda de Neville y Luna de la de Ron. 
 
Con los tacones que llevaban casi se rompen un tobillo en mitad del camino, con cuidado se escondieron en una esquina del pasillo de Barnabás el chiflado.- ¿Y los gemelos?
 
- Se metieron por uno de sus pasadizos. No nos daba tiempo a meternos todos.- Ron suspiro cansado.- Mierda. ¿Habéis visto sus caras?
 
- Hemos fracasado en nuestro intento de conquista.
 
- Yo creo que tengo una oportunidad.- mascullo Luna con su característica mirada. 
 
Harry rodeo con sus brazos a Luna y a Hermione, quien parecía estar deprimida.
 
- Seguro.- sonrió con tristeza. 
 
Malfoy se estaría burlando de él ahora.
 
De pronto, un humo grisáceo se extendió por todo el pasillo, y Harry no logro a distinguir nada por completo.
 
- ¿¡Qué demonios..!?.- oyó decir a Ron.
 
Unos sorprendentes brazos de acero le rodearon la cintura por detrás. Y Harry pensó con urgencia que eran de nuevo los admiradores locos, luego escucho unos gritos y exaltado saco la varita de su manga y apunto hacia nadie en concreto.
 
- Tranquilo, cariño.- le susurraron en el oído.- Conmigo estas a salvo.
Maldito Gryffindor sentimentalista por CaedesCarpeNoctem
- Tranquilo, cariño.- le susurraron en el oído.- Conmigo estas a salvo.

- ¿Quién eres?- Harry intento coger la varita de su chaqueta, pero la mano se lo impidió.- ¿Dime quien eres antes de que te hechice?

- Voy a tener que hacer algo contigo...Desmaius.

Todo se volvió negro.

Harry despertó aturdido mientras sentía su cabeza dar mil vueltas.

A los pocos minutos pudo lograr distinguir el lugar en el que se encontraba. Estaba en una habitación oscura con la única luz de luna entrando por la gran ventana, y el reflejo del espejo, que estaba frente a él le mostró un descubrimiento inusual.

Estaba atado de manos.

- Estoy vestido.- suspiro.

Menos mal.

- No por mucho tiempo.- le dijo esa voz que había escuchado hacia un rato, y que procedía de la esquina.

Harry se sobresalto.

- ¡Tú! ¡Idiota!- grito.- ¡Desátame ahora!

- No me arruines el juego, Riddle.

La sombra se acerco como un depredador acechando hasta que los rayos de luz mostraron quien era.

- Draco.- susurro, sorprendido.- Digo Malfoy.

- Me gusta más como suena mi nombre en tus labios.- La cama se hundió cuando Draco se subió a ella.- Es sensual.

- ¿Como?- Harry se sonrojo.- Desátame.

- No.- su tono de voz era disciplinario.- Te vas a quedar aquí castigado. Sabes bien lo que me has hecho, Riddle.

Los ojos grises de Draco recorrieron el cuerpo de Harry con un ardor que comenzó a excitarlo e incomodo intento moverse.

"Estoy semidesnudo"

- Yo no te he hecho nada.

- Aún no lo entiendes, ¿Verdad?- le sonrió fríamente.- Te has expuesto.

- ¿Exponerme a qué?- pregunto, confuso.- No te entiendo.

Draco gruño, y se poso encima de Harry.

- ¡A todos esos hombres y mujeres!- siseo con furia llana y terrenal.- ¿¡Porque demonios te has vestido así!?

- Yo...No...

"Quizás haya funcionado" pensó Harry con la felicidad extendiéndose por su pecho.

- ¿No lo sabes?- bufó.- Harry Riddle siempre quiere atención para él.

Harry miro a otro lado.

- ¿Acaso te gusta la atención de toda esa gente?- Malfoy acerco su cara a la de Harry.- ¿¡Te gusta que te coman con la mirada!?

Mierda.

Malfoy estaba furioso.

Draco se saco la chaqueta de su traje con rabia y la tiro al suelo.

- ¿Quieres quitarme las cuerdas, Malfoy?- Harry trago en seco.- ¿Dónde estamos?

- En mi habitación.- Desajusto su corbata.- Creías que no me daría cuenta, Harry. No sabía que cantaras tan bien.

- ¿Te gusto?

- Si, era muy bonita.- acepto.- Pero recuerdo también que se la dedicabas a tu amor prohibido.- Draco puso su frente contra la de Harry.- ¡Dime!- le exigió.- ¿¡Lo conozco!?

- ¿A quién?- dijo aturdido por el aroma de su perfume.

La cercanía de Draco era como una droga lista para intoxicarse.

- ¡Al imbécil!- exploto.- ¡El idiota que tiene tu corazón! ¡Maldito Gryffindor! ¿¡No te enteras aún!?- Harry negó.- ¿¡Llevo mucho tiempo detrás de ti!?

Harry amplio los ojos verdes.

Una alegría aplastante inundo su pecho, y una radiante sonrisa escapo de sus labios.

- ¿Porqué sonríes?- le interrogo, irritado.- ¿Te divierte pensar que un Slytherin está detrás de ti?

- Me divierte pensar que mi plan ha funcionado.- Draco le miró sin entender.- Salir a cantar así vestido, y mi nueva fama con los locos de antes me ha servido de mucho.

- Déjate de cuentos, Riddle.

Harry se alzo como pudo de las cuerdas que le oprimían el movimiento.

- Draco.- susurro.- Eres tú el que no entiende que yo este enamorado de ti.

Harry suspiro.

"Por fin lo he dicho.- pensó.- Un gran peso fuera de mis hombros."

El cuerpo de Draco se paralizo.

- ¿Estas enamorado de mi?- trago en seco.- ¿Como me estés engañando para desatarte te juro que...

- Malfoy.- rió.- ¿Me crees tan insensible? Es la primera vez que me declaro a una persona volcando todos mis sentimientos.- Draco soltó una pequeña sonrisa.- Estoy enamorado de ti desde hace mucho tiempo, pero estaba cegado por tantas peleas.

- ¡Por merlin, Riddle!

Draco apoyo su peso en el cuerpo cálido y voluptuoso de Harry, y aquello le distrajo.

- Draco.- susurro embobado.

- Aún sigo enfadado.- mascullo cerca de sus labios.- No me gusto para nada que salieras al escenario con esas malditas ropas de cuero. ¡Podrías haber salido desnudo, y sería igual!

- Díselo a Ginny.

Draco abrió los ojos, y empujo los hombros de Harry contra el colchón.

- ¿¡Que tiene que ver la Weasley menor!?- Harry abrió la boca, asombrado.- ¡Ella te dio la ropa! ¿¡Te la puso!?

- No.- dijo tranquilamente.

En ese estado Draco parecía querer matar a Ginny. Y por su amistad con los Weasley debía detenerlo, y claro porque Ginny les había ayudado a que fuera posible la declaración de Draco y Harry.

- Gracias a ella he podido decirte lo que siento.- le explico calmadamente.- Nos animo a declararnos.

- Te refieres a tus amigos lunáticos, ¿no?- Harry lo miro mal.- Esta bien. No les llamare así. Parece que la locura es contagiosa, mis amigos andan tras los tuyos.

Harry sonrio, y Draco le beso el cuello.

- Eso quiere decir que les corresponden.

- ¿No vistes sus caras esta noche?

- No...Yo solo te miraba a ti.- musito, jadeante.

La mano fría de Draco acaricio mi mejilla con ternura.

- Asi va a ser siempre.- murmuro en su oído.- Mirándome solo a mí.

- Esto es un poco vergonzoso.- Harry compuso una mueca.- Quítame las cuerdas, por favor.

- No.- replico.- Vas a quedarte en esta posición hasta que yo quiera.- Las manos de Draco corrieron por sus piernas.- Quemare estos pantalones...si se pueden llamar así.

- ¡No lo hagas!- chillo.- Ginny me matara, además comenzaban a gustarme.

Draco resoplo.

- El pantalón de cuero ajusta tu bonito trasero.- Esta vez sus manos acariciaron el contorno de las nalgas de Harry.- Voy a matar al viejo come caramelos por aceptar esa absurda propuesta del concurso de talentos que planeasteis, león.

- ¿Lo sabías?

- Tengo mis fuentes, y no puedes ir por Hogwarts sin que yo este vigilándote de vez en cuando para que no se te acerque ningún idiota.

Harry jamás pensó que Draco Malfoy fuera tan celoso.

- ¿Desde cuándo?

- Sexto año.- Harry gruño.- Lo sé. He tardado y créeme, me maldigo por ello.

- Nos vimos este verano, Malfoy.- su voz se fue apagando.- Pudiste haberte acercado más a mí.

- Si yo no hubiera sido un cobarde estarías ahora conmigo, y tú no te hubieras dejado mostrar en este aspecto tan delicioso.- Draco doblo su espalda.- ¿Puedes creer cuan sexy estabas subido a ese escenario?

- Me lo han dicho unas cuantas veces.

- No quiero escuchar nada mas sobre el tema.- rumio.- Es hora de que te enseñe a quien perteneces, cariño.

Draco saco su camisa por completo enseñándole el inicio de su pecho blanco y fornido, que eran sin duda un pecado mortal.

- Parece que te gusta la vista, pequeño.

Harry trago saliva.

- ¿Donde están Ron, Hermione, Lu...?

- Están perfectamente. Mis amigos saben lo que tienen que hacer.- Le quito las botas.- No pienses en nada más. Eres mío.

El rubio rozo los dedos de sus manos en la tela de cuero mientras subía lentamente la pierna izquierda de Harry, y este sintió escalofríos.

- Quiero verte desnudo.- le dijo.- He soñado cada noche por tenerte debajo de mi. Gimiendo, llorando de placer y suplicando para que te penetrara.

Sus palabras poco a poco fueron aumentando el calor de su cuerpo, excitándole de tal manera que le abrumo.

- Me hare el favor de destrozarte la poca ropa que llevas porque no te prometo reaccionar de forma decorosa si sigues vestido.

- ¡No!- Harry grito.- No llevo nada debajo.

Draco miro el contorno de los pantalones con rabia.

- ¿¡Quieres que el castigo sea peor, Riddle!?- rugió, furioso.- Mañana mismo los quemare, y no quiero verte puestos unos nuevos. ¡Me da igual la Weasley!

- Eres un poco posesivo, Malfoy.- susurro.

Draco se carcajeo.

- Lo soy.- afirmo.- Un Malfoy no tolera que toquen a un amante, novio u esposo. Todo dentro de lo Malfoy se queda entre lo Malfoy. Para siempre.

Y Harry no pudo decir nada más ante esa información.

Draco cogió su varita, y con un giro de muñeca desaparecieron los pantalones de ambos. Harry abrió los ojos al ver el pene grande y despierto del rubio.

"¡Por merlin!"

Malfoy aprovecho el momentáneo desconcierto para unir sus labios con los de Harry de forma brusca. Un gemido se escapo de su boca mientras el rubio aprovechaba para introducir su lengua peleándose en un silencioso deseo buscado desde bastante tiempo.

Harry mordió su labio, sacándole un poco sangre.

- León travieso.- murmuro sonriente.- ¿Donde están tus gafas?

- Ya no las uso.- Harry volvió a besarle.

Por hoy no necesitaba esa excusa del oxigeno para respirar.

Draco gruño de placer. Y empezó a morder el cuello blanco del Gryffindor que le arranco gemidos ahogados.

Harry apretó los labios.

- Déjame oír como gimes.

- Ah-ah, Malfoy.- Draco bajo su boca para lamer los pezones rozados mientras se frotaba con la virilidad despierta de Harry.- No sigas.

"Debería pararlo...¿o no?"

- ¿No te gusta?- El Gryffindor arqueo su cuerpo.- Eso me dice que te gustan mis caricias.

- Desátame, Malfoy.- Harry movió sus caderas.- Necesito tocarte.

- Aún no.

Malfoy llego hasta el principio del pene de Harry, y lo saboreo sacándole desgarradores gemidos para después introducirlo entero en su boca.

Harry grito.

Nunca en su vida había sentido tanto placer.

Draco la metía y sacaba de su boca con expertos movimientos haciendo que el león lloriqueara pidiendo más. Las piernas de Harry temblaban sudorosas, y sus manos agarraron fuertemente los costados de la cama.

El rubio le miraba a través de sus pestañas, gozando lamer el pene de su novio y amante.

Porque nadie podría hacerle un francés a Harry Riddle mas que Draco Malfoy.

- Voy a correr...ah-ah!- Harry se corrió en la boca de Draco, quien lamió sus labios disfrutando del sabor.- Lo siento.

El pobre Gryffindor respiraba con dificultad después del delicioso orgasmo.

- No pasa nada.

Malfoy volvió a atacar los labios de Harry, quien saboreo el líquido salado de la boca de su amante.

- Voy a prepararte. Chupalos.- Puso dos dedos en la boca de Harry, que los cogió con su boca llenándolos de saliva siendo observado por la excitada serpiente.- Muy bien, cariño.

Abrió las piernas de Harry posando un beso en sus muslos blancos e introdujo el primer dedo en su ano.

Fue incomodo para Harry pues era su primera vez.

- Más despacio.- pidió.- Nadie me ha tocado así.

Eso cambio los pensamientos lujuriosos y rudos de Draco. Este temía que la virginidad del precioso trasero de su león no fuera suya. Sonriente, bajo el ritmo y fue yendo mas lento. El Gryffindor empezó a gemir cuando Malfoy metió el segundo dedo con delicadeza. El ritmo fue subiendo hasta que hallo un punto que hizo a Harry gemir más fuerte.

- Lo encontré.- sonrió.- Prepárate, cielo. Porque mañana no podrás caminar.

- ¡Por merlín!- gimió.

- Ahora viene lo mejor.

El pene de Draco goteaba líquido pre-semen, y se acomodo entre las piernas de Harry abriéndose paso entre las estrechas paredes del ya no tan virginal Gryffindor.

- Draco.- cerró los ojos por el dolor.- Me duele.

- Tranquilo.- beso sus labios con ternura. Él era su primer y único hombre.- Pasara y lo disfrutaras.

Espero a que Harry se acostumbrara a la invasión, y comenzó a mover sus caderas poco a poco.

- ¡Ah! ¡Sigue!- le dijo unos minutos después.- Sigue...

Eso era lo que necesitaba.

El cuerpo de Harry estaba adorablemente sonrojado y empapado de sudor, pero en su inconsciencia sexual pudo rodear la cintura de la serpiente con sus piernas.

- ¡Gime más!- gruño.- ¡Que todo Hogwarts te oiga!

- ¡Ah!... ¡Ah! Dame más fuerte.

Draco gimió más al escucharlo.

Harry sentía el miembro entrar cada vez más dentro de él, sentía cada penetración como única. Draco tocaba partes que nunca había esperado encontrar.

- Eres mío, Harry.- le dijo entre dientes.- Soy tu dueño. Di que eres mío.

La mano del rubio se dirigió al miembro desatendido del león comenzando a masajearlo y haciendo su tortura más placentera.

- ¡Soy tuyo!- chillo sin aliento.

"Era verdad" pensó Harry.

Le pertenecía en cuerpo y alma.

- Más...más rápido.

Estaba a punto de correrse en la mano de Draco.

Parecía un sueño el hacer el amor con quien le robaba el sueño.

Las embestidas fueron más rápidas a su pedido, pues cada gemido o sollozo de Harry eran un incentivo para penetrarlo con más fuerza.

- Me corro...- gimió Harry.

- Aún no...- gruño Draco. Iban a correrse a la vez. Dio dos sacudidas fuertes y ocurrió.- Mierda.

Draco Malfoy con un ronco gemido derramo su semilla dentro de Harry. El león grito muy fuerte e hizo lo propio entre su vientre y el del rubio. El rubio cayó exhausto sobre el pecho de Harry con la respiración entrecortada.

- Desátame.- El rubio cogió su varita de la mesa y le quito las cuerdas a Harry.

- Gracias.- cogió la cara de Draco entre sus manos y lo besó tiernamente.- Te quiero, Malfoy.

- Maldito Gryffindor sentimentalista.- musito.- Yo también.

- Déjame recompensarte...amor.

Esas palabras le hicieron el día a Draco.

Harry giro su cuerpo poniéndose encima del rubio, y frotando sus caderas contra el pene de Draco, cosa que hizo que saltara volviendo a por más placer. El cuerpo del pelinegro fue descendiendo hasta llegar al miembro nuevamente levantado. Se relamió los labios y acaricio su pene disfrutando los pequeños gruñidos que salían de la boca del rubio. Estaba ansioso de atribuirle el placer que anteriormente Draco le había dado.

Un poco nervioso, saco la lengua y dio una lamida recorriendo todo el miembro.

Y siguió una y otra vez.

- Uhm... ¿De dónde lo has aprendido?- gimió Draco complacido.

- Soy muy bueno sobre la marcha.- rió Harry, contento.

La visión de Harry lamiendo su pene era lo más placentero que había tenido en su vida. Sonrió con orgullo y satisfacción sabiendo que él era el único en ver en ese estado al pelinegro, y se dejo hacer.

Harry volvió a dar un lametón antes de meterse el pene grande del Slytherin succionando todo lo que podía y mordió un poco con sus dientes. Había estado leyendo una revista muggle sobre sexo oral con Ron y Neville, y había aprendido algunos trucos.

- Mmm.- soltó Draco.- Vas a hacer eso muchas veces, Harry.

- ¿Te gusta?

- Mucho, pero necesito volver a hacerte el amor.- Agarro al león del brazo y lo puso encima.- Vamos, cariño.

Harry comprendió lo que quería decir e introdujo el pene del rubio poco a poco sacándole un sollozo de placer y dolor.

- Muévete.

Draco estrujo con sus manos las nalgas de Harry.

El Gryffindor se movía tímidamente, y al rato la timidez se fue al demonio.

- Aaah...Draco...ahhh.- Harry beso los labios de Draco a la vez que sus caderas iban en aumento.

Draco le ayudaba para ir mas rápido, agarro su cintura con las manos y meció sus caderas empujando su pene más dentro del pelinegro.

- Amor...aahh.- jadeaba.

Draco sentía la estrechez de Harry, que estrujaba su pene deliciosamente.

Gemían a la vez susurrando sus nombres, moviendo sus cuerpos en busca de más contacto y fricción. Harry sentía que le faltaba poco para correrse, y masajeo su pene para poder llegar juntos.

- Uhmm...Draco voy a...- su cuerpo se estremeció de placer.

- ¡Mmm si!...aahh!- exploto Draco salvajemente dentro del cuerpo pequeño de Harry.

Los dos juntos llegaron al tercer o cuarto orgasmo dejándoles agotados y jadeantes. Y volvieron a besarse despacio disfrutándose mutuamente.

Draco apretó el cuerpo de su pequeño contra él, feliz de que no fuera su imaginación sino la realidad de aquella mágica situación.

- Mañana te dolerá todo.- le advirtió Draco con los ojos cerrados.

- Eso creo.- se encogió de hombros.- Pero me gustara saber la razón de mi dolor. Después te maldeciré un poco.

Draco rió.- Bien. Y te presentare formalmente como mi novio y le dejare en claro a todos esos pervertidos que eres mío.

- Como tú digas, Malfoy.

Todos sus pensamientos se disiparon excepto los que le transmitía ese sexy rubio que estaba durmiendo a su lado. Lentamente fue llevado al mundo de los sueños entre los brazos de su autoproclamado hombre y amor de su vida.

Draco Malfoy.
Contigo es diferente. Maldito pelirrojo sexy por CaedesCarpeNoctem
A la mañana siguiente del concierto, Harry Riddle, hijo de Thomas y James Riddle, se despertó con un fuerte dolor de trasero.

"¿Como he llegado a esta situación?" gimió de dolor y luego se acordó al notar que el brazo posesivo de Draco Malfoy rodeaba su cintura.

Puso una almohada como cambio y vio a Draco estrujarlo.

- Es hermoso.- susurro Harry a la vez que buscaba rápidamente sus pantalones para dejarlos a salvo de su chico.

Tampoco quería problemas con Ginny.

Con una movimiento de varita su ropa desapareció hasta el baúl de su habitación en la torre Gryffindor.

Le echo una última mirada y se metió en la ducha.

Media hora después Harry salia del baño con una toalla alrededor de la cintura.

Lo raro de todo es que Draco...no estaba.

- ¡Cariño! ¡Draco!- chillo.- Quizás haya ido a por el desayuno.

Se apresuro a sacar del armario del Slytherin una camisa que le llegaba por debajo del muslo, y seco su cabello antes de sentarse en la cama a la espera de Draco.

Y de pronto la puerta fue arrollada montando un gran estruendo en la habitación.

Los ojos grises de Draco Malfoy fulminaron a un desconcertado Harry.

- ¿¡Se puede saber donde demonios estabas!?- soltó enfurecido.- ¡Te he buscado por todas partes!

- En la ducha.- fue la sencilla respuesta.

La furia de Draco se apaciguo sin mas.

- Eh..lo siento.- Draco bajo la cabeza avergonzado.- Llevo tanto tiempo sabiendo tus movimientos que al no encontrarte me desespero.

Harry sonrió y paso una mano por la mejilla de Draco.

- Estoy aquí contigo, no pienso irme por nada del mundo.- Abrazo a Draco.- Confia en mi, porfavor.

- Confio en ti.- determino.- Llevo demasiado tiempo sin ti que lo único que quiero es estar contigo.

- Yo tambien.- asintio emocionado.- Ademas solo iba a darme un baño. Esperaba que te despertaras para acompañarme.

Draco sonrió con picardía.

- ¿Donde esta el Gryffindor tímido que anoche gemía bajo mis caricias?

El sonrojo inundo la cara de Harry.

- Cállate, Malfoy.- y extendió su cuerpo sobre el colchón.

- Te queda muy bien mi camisa.- se acerco lentamente hasta ponerse a la altura del moreno.

- Lo se.- rio.- No tenia mas ropa.

- Y esa vestimenta de ayer.- arrugo el ceño.- ¿Dónde está?

- Desapareció con mi vergüenza de anoche.- sonrió con inocencia.

- A que si, eh.- le beso.

- Sintiéndolo mucho el desayuno va a empezar y me muero del hambre.

- Esta bien, pero mas tarde no te libras.- Y se metió a la ducha.

Harry solo pudo reír de nuevo.

Bajaron treinta minutos después. Draco mataba con la mirada a cualquiera que le echara el ojo a Harry cosa que al moreno divertía.

- Debes dejarlo, querido.- susurro.- Todos están huyendo con las miradas que les echas.

- Se lo merecen.- dijo fríamente.

Empujaron la puerta del gran comedor sabiendo que cada alumno estaría atento a las puertas, y en cuanto vieron a Harry salieron corriendo a su encuentro.

Los gritos casi dejan sordo al moreno mientras que Malfoy los amenazaba con la varita.

- ¡Por favor, señores!- grito Minerva.- Dejad al Señor Potter o empiezo a bajar puntos.

Todos volvieron a sus sitios silenciosamente mirando a Harry de vez en cuando.

- Luego dices por que exagero.- Harry rodó los ojos.

La puerta se volvió a abrir dejando ver a los integrantes faltantes de Gryffindor y Slytherin.

Blaize Zabinni tenia fuertemente agarrado a Ron por la cintura.

Neville estaba sonrojado y un brazo de Theodore Nott rodeaba sus hombros.

Pansy Parkinson besaba a una Hermione, quien parecía importarle poco la gente.

La ausencia de Luna con Daphne Greengrass no paso desapercibida para Harry.

- ¡Hey Drakin!- saludo Zabinni.

- No me llames asi idiota.- siseo Draco.- Pansy deja de comerte a Granger.

Hermione se separo sonrojada.

- ¡Sueltame Zabinni!- Ron intento soltarse.- Tenemos que ir a nuestra mesa.

- Lo siento, bebe. Tu no te me escapas.- Y tiró del pelirrojo hasta la mesa.

- Hasta luego Ron.- rió Harry.- Vamonos Nev, Mione.

Una mano fría agarro la suya justo cuando se giraba.

- Desde ahora comerás conmigo, Harry.

Mione y Nev intentaron escaparse, pero fallaron miserablemente.

- ¿Qué tal vuestra noche?- preguntó Blaize poniendo una uva en la boca a Ron.

- Eso no te importa.

- Pues yo te contaré la mía.- replicó divertido.

Ron intentó taparle la boca.

- Dejalo Zabinni.

Ron recordaba perfectamente la noche anterior.

POV. Ron y Blaize.

- ¡Te ordeno que me sueltes!- grito un temeroso Ron Weasley.

- ¡Callá león sexy!- gruño una voz ronca.

- ¡Suéltame pervertido!- volvió a chillar intentando ver a su atacante.- ¿Quien demonios...?

- Hoy va a ser tu última noche de soltero, bebe.- le corto.

El hombre cogió su brazo con fuerza.

- ¡Déjame!

- No.- le levanto en brazos fácilmente.- Llevas mucho tiempo suelto.

- ¿Acaso soy un perro?

El humo continuaba esparcido por todo el pasillo, y Ron rezaba para que se dispersara un poco y alguien conocido le encontrase y salvase.

- ¿Adonde me llevas?- pregunto temeroso.

Y por fin supo quien era su secuestrador al notar el brillo divertido en los inolvidables ojos ambarinos de...Blaize Zabinni.

Ron jadeo.

- Al país de las fantasías.

El Weasley suspiro de alivio pero luego le vinieron las ganas de coger su varita y cruciar varias veces a Blaize por secuestrarlo como un troglodita. Para la buena suerte de Zabinni, esta estaba bien resguardada en la torre Gryffindor.

En pocos minutos llegaron al pasillo del séptimo piso frente a la sala de menesteres donde Blaize paso tres veces, y al entrar el pelirrojo vio con asombro la decoración de la habitación. Era perfecto para una noche romántica; había cortinas rojas y verdes que envolvían la sala dandole un aspecto místico, el suelo abría paso a un camino de rosas hasta llegar a una cama con dosel de encaje. La cómoda cama tenía sábanas de seda blanca y encima un corazón de más rosas.

Blaize sonrió malvadamente.

Y Ron aprovecho el momentáneo triunfo del Slytherin para bajarse de los brazos de Zabinni.

- ¿Porque haces esto Zabinni?- Ron se sentía un poco inseguro.

Tenía alguna esperanza de que el Slytherin hubiera tomado un mínimo de interés hacia su persona mas allá de lo sexual.

Zabinni se encogió de hombros y con un giro de muñeca encendió la chimenea.

- Creí que de camino aquí lo habrías descubierto. No suelo tomarme tantas molestias para estar con mis amantes.- Ron maldijo mentalmente.- Contigo es diferente. Maldito pelirrojo sexy.

Blaize, sin cuidado alguno, empujo a Ron contra la pared para aplastarlo con su cuerpo.

Un jadeo escapó de la boca del pelirrojo al notar la prominente erección del moreno contra su estomago.

- Zabinni...- apretó los labios.

- Eres muy distraído, león.- le acusó.- Nunca te dabas cuenta de cómo te miraba o cuando peleabamos siempre alejaba a Draco para que no recibieras ningún golpe.

- No soy tan débil, Zabinni.

- Se que no lo eres.- gruñó.- Precisamente hoy me has recordado lo valiente e independiente que eres subiendo a ese endemoniado escenario y moviendote de esa forma tan...insinuante.

Atrapo la mano pálida del pelirrojo y la puso sobre su entrepierna.

- Esta fue la reacción que tuve...lo notas, ¿verdad?- Un bonito sonrojo golpeó a Ron en las mejillas.

"Esta duro" pensó.

Él asintio lentamente.

- Bien.- asintio Blaize satisfecho.- Me gusta que lo notes, asi sabes lo que me provocas...y lo que provocas en los demás pero eso ya lo arreglare.- Apretó la cintura estrecha del gryffindor.- Que sea la última vez que te vea vestido de esa forma si no estoy yo delante. Ese maquillaje resalta tus bellos ojos y tus labios carnosos...No te durara mucho.

Ron hizo un esfuerzo para no volver a sonrojarse.

- Tu no puedes mandarme nada, Zabinni.- le fulmino con la mirada.

Queria a Blaize pero tenia que darse a respetar.

- Tienes agallas, Weasley.- sonrió picaramente.- Hoy te rendiras a mi.

- ¿Como...- no le dio tiempo a pensar. Zabinni había atrapado sus labios con aquella boca fresca y cálida que le daba la bienvenida.

Blaize volvió a estamparlo en la pared mientras Ron gemía su nombre.

Eso terminó de encandilarlo.

- He querido hacerlo desde sexto año.- Blaize se alejó un poco de él.- Por cierto, la chica Brown estará alejada a 10 metros de ti.

- Lavender es una...amiga.- gimió al notar la boca de Zabinni en su cuello.

- No creo que lleguemos a la cama...El suelo parece muy cómodo.- Llevó el cuerpo jadeante de Ron cerca del fuego.- Estas radiante, león.

Ron acarició la cara y boca del moreno mientras acercaba sus labios nuevamente para volver a sentir su tacto caliente.

- Tu pecho es accesible a cualquiera. No creas que olvidaré este detalle.- gruño, cogiendo un pezón rosado en su boca.- Mañana te doleran tanto que después de que los muerda y chupe tendrás que esconderlos de los ojos del mundo, excepto de mi.

- Zabinni...- jadeo.

- Uhmm.- el moreno de un tirón logro sacar las botas y los pantalones de cuero que según para el solo eran un estorbo.- No llevas calzoncillos, Ron.- Blaize tenía un brillo peligroso en su mirada, y el cuerpo de Ron subió la temperatura.- Has enseñado tus atributos a esos acosadores y piensas que no recibiras un pequeño castigo.

Ron soltó un grito cuando Zabinni se metió en la boca su pene despierto.

- Eres hermoso y deseable.

- ¡Mierda, Blaize! ¡Quítate esa ropa!- chillo al punto del delirio.

Ron no tardó en cambiar las posiciones para montarse a horcajadas en el regazo de un excitado Blaize. Literalmente le arranco la ropa desabrochando su camisa y pantalones con desesperación mientras Zabinni le miraba divertido, al parecer su león tenia mas de una sorpresa guardada.

Volvieron a besarse enredando su lengua en una lucha encarnizada.

Una vez desnudos, el pelirrojo empezó a moverse rozando sus erecciones arduamente.

- Ah..ah..Zabinni.- gimió.

Blaize lo agarro fuertemente de las caderas.

De nuevo le dio la vuelta y empezó a morder su cuello blanco, chupo sus pezones y beso cada parte del cuerpo del león bajando hasta su desatendido miembro, y luego lamió con ansias la parte interna de sus muslos.

El cuerpo del gryffindor estaba sonrojado y jadeante.

Zabinni volvió a ocuparse de su pene hasta que el pelirrojo no pudo más.

- Blaize...No aguanto mas.

Ron tenia la vista nublada por el placer recibido.

- Date la vuelta.- Zabinni no estaba mejor que él. Ron hizo lo que le pidió.- Abre tus piernas.

La temperatura de la habitación subió considerablemente.

El moreno comenzó a lamer la entrada de su pelirrojo que gemía sin ninguna vergüenza, casi llevando al limite al Slytherin.

- Mhmm Blaize...sigue.- arqueo su espalda.

El primer dedo entro en la cavidad del pelirrojo e hizo una mueca de molestia y gruño un poco del dolor. Al poco rato en la Blaize se había ocupado de esa parte con deseo y cuidado, Ron se acostumbro. Zabinni metió un dedo mas hasta que el pelirrojo gimió como respuesta.

- No me tortures...ah..¡Más!- le rogó Ron.- ¡Hazlo ya!

Blaize no dejo que se lo repitiera dos veces.

- La primera vez que te corras, será conmigo dentro de ti.- le susurró con el aliento caliente.

Entró de un empujón en la cavidad del Gryffindor, quien reprimió un grito. A Ron le salieron lágrimas por la rudeza.

- ¡Zabinni, idiota!- musitó.- Más despacio.

- ¿Eres...virgen?- afirmó apretando los dientes.- ¿Porque no me lo dijiste?

- Se me olvido.- murmuró.- No te muevas.

- Si no lo hago te dolera mas...ah.- gimió.

Empezó a moverse poco a poco hasta que Ron se acostumbro y le exigió más a Blaize. Dejo las inhibiciones y se movió frenéticamente mientras besaba la espalda pecosa del pelirrojo, al rato cogió el pene de Weasley y comenzó a masturbarlo.

- ¡Por merlín!...¡Más rápido!- grito Ron al límite.- ¡Más!...¡Ah!

Los deseos del león fueron concedidos y Zabinni entraba y salia rapidamente hasta que encontró ese punto que volvió loco al pelirrojo, y su entrada se contrajo anticipando el ansiado orgasmo.

- Uhmmm Ron...

Jadeos, gritos y gemidos eran el único ruido en la habitación.

- Blaize, voy...a correrme.

- Correte conmigo, león.- dio dos empujes más y Ron explotó gritando su nombre. El cuerpo de Zabinni se tenso echando todo su esperma en la entrada del león de sus sueños.

El pelirrojo se corrió en su mano, y los dos cayeron exhaustos y sudados.

- Estuviste maravilloso.- Ron besó tiernamente a Blaize.

La felicidad le salia por los poros de su piel.

- Tú también. Recuerda que no será la última, esta es la primera de muchas.- Blaize beso su nariz, ojos y boca alternadamente.

- Blaize, ¿Tú y yo somos..?- dejo la frase a medias.

- Novios, amantes, futuros esposos, etc. Utiliza el término que quieras, igualmente no te voy a dejar escapar para que no deba cumplirse. Te amo Ron y haré cualquiera cosa para que me correspondas.

- Oh, por merlín. Eres tonto, Zabinni.- rio Ron. Blaize lo miró horrorizado.- Estoy detrás de ti desde hace mucho tiempo, siempre me evitabas y empezaba a tener mis dudas.

- Estaba montando un plan de conquista con mis amigos.- se justificó.

- Lo que tu digas, cariño.-sonrió dulcemente.- Te amo, Blaize.

Aquellas palabras y su sonrisa hicieron el dia de Blaize.

Desde ese momento se prometió hacerlo sonreír todos los días.

- Uhmm...Me apetece más, Zabinni.- el tono ronco de Ron excito a Zabinni.

Ron bajo lascivamente hasta la parte más sensible del Slytherin.

- ¡Por salazar, Ron!- gruñó jadeante Zabinni.

Fin del POV.

- Y eso es lo que pasó.- dijo un orgulloso Blaize.

Ron estaba que se lo comía la tierra.

Todo el comedor los miraban sonrojados y con la boca abierta.

- ¡Metanse en sus asuntos chismosos!- grito Ron.

Draco, Theo y Pansy se reían mientras sus respectivas parejas intentaban esconder su sonrojo.

- ¿Querido Theo como te fue con Nev?- le preguntó Zabinni.

- Eso a ti no te importa.- le aclaró Nott.

Neville volvió a sus pensamientos de esa noche...
Yo soy aquí el idiota inexperto por CaedesCarpeNoctem
- ¿Querido Theo como te fue con Nev?- le preguntó Zabinni.

- Eso a ti no te importa.- le aclaró Nott.

Neville volvió a sus pensamientos de esa noche de ayer cuando creyó que todo lo que habían planeado había sido en vano.

/FLASHBACK/

- ¡Suéltame!- exigió Neville con tono enfadado porque los alumnos se tomaran la libertad de tomarlos por la fuerza.- ¡No me toques o...- Piensa rápido, Neville.- O mi novio te dará una patada en el culo!

Aquella amenaza fue suficiente para quien lo cargara, entre la ceguera de sus ojos por el humo, parase de inmediato. Neville estuvo a punto de sonreír aliviado porque la persona se hubiera dado cuenta de que lo que hacía era inútil ya que no se ganaría su corazón.

- ¿Novio?- preguntó la otra voz con un tono ronco y siseante.

Y Neville podía jurar que incluso rabioso, pero no se amedrento.

- Sí.- respondió.- Ya tengo novio, lo siento, amigo pero...

Y la fuerza de aquel hombre le estampo contra la pared y Neville sintió el olor de un perfume embriagante y su aliento caliente en el inicio del cuello.

- Así que novio, ¿eh?

- Yo...- no sabía que decir cuando de la nada las manos de su capturador atraparon las suyas y las pusieron sobre su cabeza con imponencia, luego para explotar los nervios de Neville, posó su boca en el lóbulo de su oreja y lo mordió con intensidad haciendo que Neville soltará un grito de protesta.

- Esto es lo que te mereces.- susurró el otro.- Por mentirme.

- ¿Cómo puedes saber que te estoy mintiendo?- se alarmó e intentó soltarse, pero se lo impidió.- ¿Quien eres?

- Me conoces, Neville.- dijo de nuevo.- Desde hace años, siempre tan inocente y tan dulce.- y ataco su cuello con deseo, un deseo que a Neville abrazó con placer y gimió en respuesta.- ¿Te gusta?

- ¿Quien eres?- No contesto.- Por favor.- dijo cuando tocaron la piel expuesta que no tapaba aquella miniatura que Ginny les había hecho ponerse.- Ahí no.

- Mataré a cualquiera que haya osado tocar tu piel.- murmuró entre dientes.- Y encima tu tampoco eres capaz de taparte, ¿Quien ha hecho que te vistas de esta manera tan provocadora, Mi Nev?

- Era pa-para.- y gimió al sentir la lengua del intruso en sus pezones.- ¡Ah! Para, por favor.

- ¿Para que era, Mi Nev?

- Para el concurso.- contestó, agitado.- Toda mi ropa.

- Ya veo.- y Neville distinguió los ojos azules de la persona que lo había llevado lejos de sus amigos.- La romperé toda y luego la quemaré para que no te la pongas de nuevo.

Era Theodore Nott.

Su querido y serio Theo.

- ¡Theo!- gritó Neville y hubiera querido que fuera por sorpresa.

Aunque lo que en realidad brotó de su boca fue un gemido ensordecedor.

Theo se quedó quieto intentando meter su mano en los pantalones de Neville, pero al oír ese sonido de los labios de Neville no pudo hacer nada más que pegarlo hacía sí.

- Repitelo.- exigió Theo con la voz excitada.- Vamos, Nev.

Y atacó el lóbulo de su oreja y Neville volvió a soltar gemidos que le hicieron sonrojarse.

- Theo.- susurró con vergüenza.- ¿Porque tu...?

Una risa amarga salió de los labios de Theo.

- Más bien porque he tardado.- replicó.- Demasiado, diría yo. Hubiera querido hacerte el amor desde que tenías catorce años.- Neville jadeo.- Sí, cariño. Pero creí que sería demasiado pronto, y tu eras tan...- Los ojos de Theo se volvieron negros.- Por favor, Neville.

Neville no sabía cómo reaccionar ante aquella información, así que dejo que Theo le sacara el chaleco y los guantes y los dejara a sus pies.

- ¿Porque querías hacerme el amor?- le pregunto Neville de pronto tomando a Theo por los hombros y alejando los calientes besos de su pecho.

Theo no respondió, pero atribuyó como respuesta el beso que estampo contra la boca de Neville y que fue más que suficiente. Al ser el primer beso de Neville, este se avergonzó de ser un inexperto y el aire le faltó rápidamente a sus pulmones, aunque Theo continuó queriendo apropiarse de su boca y no le dejó tregua enredando sus lenguas. Probando el sabor de su boca y recordando la revista que Harry, Ron y él habían leído, mordió el labio de Theo y este se alejo sorprendido.

- Perdón.- susurró con la cabeza baja.- ¿Lo he hecho mal?

- Lo has hecho malditamente bien.- contestó.- Yo soy aquí el idiota inexperto.

Neville lo miró incredulamente.

- ¿Tú, inexperto?

Theo apretó la mandíbula y se alejó un paso deshaciendo el calor entre ellos.- Si, yo nunca...

- Theo.- murmuró Neville sorprendido.- Y esos tipos que te atribuían las bobas de Gryffindor, ¿quienes eran?

- Simples habladurías.- le dijo y Nev no pudo evitar soltar una carcajada de alegría, pero Theo pensó que se estaba burlando de él así que se separo indefinidamente de Neville y se apresuró a irse.

Neville no tardó en tomarle del brazo.- No te vayas.- y le giro para atreverse a darle un beso en los labios.- No me estoy burlando de ti, Theo. Jamás lo haría.- y pasó los brazos alrededor de su cuello.- No sabes lo feliz que me has hecho. Me ponía muy celoso cuando te veía con chicos de Slytherin colgados de tu brazo.

Theo sonrió picaramente a la vez que pasaba un brazo por su cintura.- ¿Tu celoso, Neville?

- Mucho.- dijo y con un tono pícaro que no sabía que tenía hasta ahora, acercó sus labios al oído de Theo.- ¿No quieres hacerme tuyo, Theo?

- No sabes cuánto lo deseo.- Theo tomo las piernas de Neville e hizo que rodeara su cintura para volver a ponerlo contra la pared.- No lo sabes.

Y atacó los labios de Neville mientras se sacaba la camiseta y Neville bebió el pecho de Theo con ojos ávidos. Tocando la piel expuesta, dejo que Theo frotara con intensidad las erecciones que sus pantalones retenían, pero que hicieron chillar a Neville con éxtasis.

- Estamos en medio del pasillo.- murmuró Theo, excitado.- Si gritas más alto nos oirán.

- Me da igual.- gimió al frotar la erección de Theo con la suya.- ¡Más rápido! Por merlín, pon un hechizo insonorizante.

Eso hizo Theo con la mente enfocada en el cuerpo sonrosado y caliente de su chico.

- Ahora eres mío, mi novio.- gruñó Theo con tono posesivo.- ¿Me has oído?

Y Neville lo confirmó restregando sus erecciones rápidamente mientras Theo lo sujetaba con fuerza y gemía bajito al contrario que su chico que gemía sin pudor cosa que no hizo más que calentarle.

- Maldita sea, Nev.- masculló Theo separando el movimiento de caderas de Neville y provocando que esta gimiera con frustración.- Espera.

Theo abrió la cremallera de sus pantalones y Neville hizo lo mismo, casi con desesperación, haciendo que la erección de cada uno saliera ansioso y totalmente erguido. Cuando Neville vio el pene de Theo alzarse en toda su gloria, no pudo más que saltar sobre él y volver a juntar su cuerpo con el de su novio.

- Joder.- musitó Theo frotando con fuerza.- Esto es poco comparado con lo que voy a hacerte después.- y Neville se movió frenéticamente, hasta tal punto que cuando sintió el orgasmo electrizar su cuerpo grito tan alto que agradeció el hechizo de insonorización en esos momentos.- Te quiero, Neville.

Neville conteniendo la respiración, le regaló una sonrisa satisfecha.- Yo tambien te quiero, Theo.- Los dos se miraron mutuamente, sonrientes y algo exhaustos por el placer recién adquirido. Luego Theo miró parte de su esencia goteando en el pecho suave y enrojecido de placer de Neville, así como su uniforme que estaba echado a perder. Y sin querer volvió a notar su erección crecer, palpitante y deseoso de penetrar a Neville contra la pared del pasillo. Este jadeó al sentir la erección de su Theo en la parte baja de su vientre.

- Theo.- susurró Neville sorprendido.- ¿Quieres...

- Joder, más que nunca.- le cortó tomando sus caderas con los dedos temblorosos y desechando los pantalones de Neville.- Pero tengo que prepararte, no quiero que te duela.- y poniendo un dedo en la boca de Neville, hizo que este lo chupara despacio hasta que estuvo lo suficientemente húmedo para que pudiera entrar. El dedo de Theo recorrió el pequeño agujerito de su Neville y al introducir lentamente el dedo en su interior, Neville hizo un gesto de dolor, pero Theo ahogó ese quejido con un beso caliente.- Tranquilo, pequeño. Pasará.- y continuó introduciendo su dedo hasta que se aventuró a adentrar otro mas y otro a tal punto que los gemidos de Neville se aglomeraron en sus labios.- ¿Te gusta?

- S-si.- gimió.- Por favor, Theo. Hazlo ya.

- ¿Seguro?- le pregunto ansiando que estuviera preparado para recibirle como tanto quería hacer.

- Mierda, Theo, si.

Y Theo asió la pierna de Neville para que rodeara su cadera y sujeto su pene erecto antes de introducirse poco a poco en el interior de su Nev. Neville sentía un dolor agudo, pero no quiso que aquel dolor fuera un impedimento para sentir por completo a Theo, así que cuando él paró para que Neville se acostumbrara le abrazo con todas sus fuerzas y movió sus caderas para que continuara.

- Iré lento.- dijo al verse totalmente dentro de Nev, y comenzó embistiendo lentamente apretando los dientes al comprobar cuan húmedo y cálido se sentía dentro del Gryffindor al que tanto había perseguido por años.

- Ma-más rápido.- masculló Neville mordiendo su labio al sentir los primeros resquicios de placer en las embestidas.- Theo.- y este obedeció complaciendo el pedido de su león.- Oh, si. Más.- y los gemidos se incrementaron, Theo apretó a Neville contra sí y moviéndose al compás de las auto-embestidas desesperadas de Nev lograron sincronizar los gritos, los gruñidos y la fuerza de las penetraciones de tal manera que Neville se corrió con un chillido que estremeció a Theo y este le siguió segundos después corriendose en su interior. Temblorosos, no se separaron hasta que Theo descargó toda su esencia y Neville controlara los latidos desbocados de su corazón.

Limpiándose el sudor de la frente, Neville acarició la mejilla de Theo y beso sus labios con delicadeza.

- Espero haber pagado con creces el haberte hecho esperar tanto tiempo.- susurró y Theo lo miró con amor.

Neville soltó una risita y recibió otro beso con felicidad.

- Ha valido la pena.- le aseguró Theo y bajo su pierna, pero no se separó de él un centímetro.- Ahora eres mi novio.

- Sí.- afirmó Nev con una sonrisa radiante.- Tu novio.

Theo alzó una ceja.

- No te conformes con ser solo eso, Neville.- le comentó pasando distraídamente la yema de sus dedos por el contorno de sus labios.- Cuando salgamos de aquí te haré mi esposo y nos iremos a vivir a nuestra casa.

La información le llegó a Neville con estupefacción.

- ¿Esposo?¿Nuestra casa?- soltó.

Y Nott se rió entre dientes.- Mi Nev, ¿creías que te dejaría escapar después de la escuela?- Negó con la cabeza como si eso fuera inconcebible.- Jamás te dejaré ir.- Le atravesó con su mirada.- Claro que tú tendrás que elegir estar a mi lado, pero te lo aseguro, no aceptaré un "No" como respuesta.

- Yo...- Neville lo pensó un instante, aunque la pequeña sonrisa que se formó en sus labios lo delató.- Esta bien, amor, acepto a estar a tu lado para siempre.- y Theo lo sujeto con tanto ímpetu que Neville sintió sus pulmones estrujarse.

No le importo nada mas que estar entre sus brazos.

- Has sellado tu destino hoy, cariño.- Theo le beso apasionadamente.- Te prometo que nunca te arrepentirás.

Y volvieron a sellar este acuerdo con mas besos y tal vez más gemidos que duraron hasta que los dos apaciguaron su pasión.

Aunque Neville sabía que esa pasión jamás se apagaría.

/FIN FLASHBACK/

- Eres un aguafiestas, Theo.- refunfuño Blaize.

Ron acalló las quejas de su novio con un beso.

- Buena forma de hacerlo.- dijo Harry con una sonrisa pícara.- ¿Quieres probar, Draco?

- Si lo haces, no voy a querer solo un beso.- le susurró y provoco un sonrojo en su novio.

- ¿Y tu Pansy?- preguntó Blaize distrayendo su mirada en las mujeres que se hacían mimos.- ¿Probaste que Granger es mas que un cerebro prodigioso y piernas bonitas?

Pansy lo fulminó con la mirada ante eso último mientras Hermione se sonrojaba mas que Harry.

- Cállate, imbécil.- gruñó.- A ti no te interesan las piernas de MI novia.

Pero Pansy había probado el sabor de sus piernas y podía asegurar que eran las mas hermosas que había visto...
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