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"Existen cosas que no debe mezclarse" por Lasombrabajotucama

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Notas del fanfic:

Es mi primer fic, ya casi lo termino, solo arreglo unos detalles, nacio de mi experiencia con mucho libros y mis alucines malignos.

Notas:

Reedición final.

Una criatura pequeña y peculiar se encontraba en un cuarto oscuro, atrapada, detenida de pies a cabeza como si algo o alguien no quisiese que esta saliera al exterior. Cada día su mente se preguntaba si había algo más allá de la oscuridad, no recordaba desde cuando estaba ahí, no sabía ni siquiera su nombre, solo estaba un poco consciente de que tenía vida pues intentaba moverse pero algo la detenía.  Un buen día después de siglos en aquel calabozo una puerta se abrió, en ella entro una mujer de largos cabellos, su piel era roja como la sangre, sus manos eran dos garras inmensas  y sus pies…… pues no tenia pies, la pequeña no le tuvo miedo pues algo en esa mujer le resultaba familiar, la pequeña se adapto a la poca luz que entraba y al fin atino a decir………

- ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Qué es este lugar? ¿Por qué no puedo moverme?-

-shh no hagas ruido, he venido para que puedas escapar, solo será un momento tienes que ser muy fuerte ¿Entendido?-

La criatura no entendió nada de lo que sucedía, de repente la mujer le abrazo, esta mujer misteriosa se desintegro con en el abrazo, un abrazo cálido y liberador pues se llevo consigo las cadenas que detenían a la criatura. El corazón de la criatura comenzó a sentir una profunda tristeza mezclada con miedo, al ser libre solo pudo armarse de valor, la luz del exterior le resulto tentadora y salió, un enorme pasillo blanco se abrió ante sus ojos, la ansiedad de la libertad le provoco correr, para sorpresa de la criatura encontró tres puertas,  algo en su interior le indico romperlas, algo le hizo entrar en cada cuarto.

El primer cuarto al que entro estaba oscuro…

-¿Quién eres tú?-

La Criatura no respondió, simplemente se acerco despacio, sus manos se encontraron con cadenas, guiada por su instinto alzo la mano derecha, en un simple movimiento la segunda criatura había sido liberada.

-¡Gracias!-

La criatura siguió sin responder, ambas criaturas miraron la siguiente puerta, en esta un III romano estaba grabado, otra vez la criatura utilizo su mano derecha como una llave y en un zarpazo derribo la puerta, también había alguien dentro, pero este alguien no hablaba, sin embargo ambas criaturas podían sentir su presencia.

-¡Libérale!-

La segunda criatura observaba impaciente, la primera obedeció, ahora eran tres, la criatura I salió de la habitación, la II le siguió pero lo tercera no salió…

-¿No vendrás?-

La segunda criatura tomo la mano de la tercera, las tres se situaron frente a la puerta cuyo grabado decía IV…

-¿Qué esperas?-

La segunda criatura era muy impaciente sin embargo la primera observaba, cada puerta tenía un color, la cuarta puerta era negra, otro movimiento hábil y también fue derribada, esta vez la primera criatura se quedo afuera, las otras dos entraron y salieron en compañía de otra criatura.

Las cuatro  criaturas avanzaron más por el inmenso pasillo, se detuvieron al final de este, frente a ellos una puerta de 10 metros de alto, de un metro de grosor, dorada con una luz intensa que a cualquier humano cegaría se hizo presente,  por suerte ellos no eran humanos , la criatura intento romper la puerta pero esta no cedió como las anteriores, con un mirada todos se pusieron de acuerdo y arremetieron contra la puerta, no lograron romperla pero justo la desplazaron lo suficiente como para pasar al siguiente pasillo, dicho pasillo estaba rodeado por espejos, ellos nunca habían visto un espejo y los cuatro se contemplaron por un momento.

La primera criatura se miro, su cuerpo parecía un rompecabezas de dos piezas, el lado derecho poseía una amplia piel roja, al final de la pierna algo parecido a una pezuña le daba equilibrio, al final del brazo algo parecido a una garra conformaba una mano, en la cabeza un ojo negro combinaba con un cabello de igual color, en el lado izquierdo un hermoso cabello rubio y un ojo blanco adornaban la cabeza, la piel era de un blanco profundo, como la piel albina, la mano esta vez sí lo era, unos dedos hermosos y delicados le daban fin, mientras que a la pierna un pequeño y fino pie le daba sostén, la criatura se acerco más al espejo, donde los colores de su piel se encontraban parecía existir una fina línea que les impedía mezclarse.

Recordando que no estaba sola la primera criatura miro a sus compañeros, casi eran iguales a ella, la criatura II era casi igual a la primera, salvo que su cabello en vez de ser rubio era blanco y rizado, además al parecer era un varón. La tercera criatura tenía el rompecabezas al revés, su lado izquierdo era el rojo y el derecho era el blanco, sin embargo su piel era blanca más no albina, su cabello era rojo en vez de rubio y además rizado a diferencia de los lisos cabellos de la criatura I, la criatura IV era blanca del lado derecho y roja del izquierdo, lo mismo que la tres la diferencia era que su cabello era negro por ambos lados, además de ser lacio y ser varón.

¿Cuánto tiempo estuvieron mirándose? Nadie sabe, criaturas como ellos son atemporales…

-¡Han escapado!, ellos han escapado, la orden es matarlos, ¡no deben llegar al exterior!

Semejante grito encogió sus corazones lo suficiente como continuar su camino a prisa, las criaturas II, III, IV seguían a la primera criatura, la cual corrió hasta dar con el borde de un abismo, pero el abismo era blanco con mucha luz, al oír los pasos  y las voces aproximarse a ellos no les quedo más remedio que saltar.

 

-¡Lucia despierta!, Lucia, vamos, llegaras tarde a clase, no puedes volver a faltar por quedarte a dormir, anda ya casi termina el ciclo escolar-

-Ya voy mamá.-

-Vamos nena, levántate, tu Laptop te espera, si no te levantas como te enfrentaras al tipo que logro borrar tu disco duro, debes ir a la escuela y aprender más sobre computadoras-

-Ahhhhh, Ok, en 10 minutos bajo-

Lucia se levanto de la cama todavía con lagañas impresionantes en los ojos, se dirigió al baño abrió el grifo y con un pequeño corcho evito que el agua se escapara, se remojo la cara y la alzo, se vio en el espejo, pero por alguna razón siempre que lo hacía cada mañana pensaba que esa no era ella, en voz baja dijo para sí….

-Quizás es por ese ridículo sueño, al menos quisiera que variara pero todas las lunas llenas sueño lo mismo, bahh es inútil nunca entenderé qué carajo significa, (girando la cabeza hacia la pared de su cuarto) ¡Mierda son las 6:50! No llegare a mi clase-

Como de rayo se vistió, no se le daba ser femenina pero hacia lo que podía, esa mañana al tener la mayor parte de su ropa sucia decidió usar un vestido rojo, este terminaba en la rodilla, era de encaje y mangas largas, se puso unas medias negras,  unos tenis cómodos y corrió a la cocina ni siquiera saludo a su padre tan solo se limito a devorar los hotcakes  y salir corriendo sin decir adiós….

-No es muy educada que digamos-

-¿Alguna vez lo ha sido?-

-No sea tan dura con ella Jacqueline, digamos que no se le da ser sociable-

Lucia era una chica reservada sin muchos amigos y con una sola pasión en la vida “el sistema binario”, ella tenía 19 años, un promedio de diez y la ventaja de vivir a 5 minutos de la Universidad Libre de Brúcelas, sus clases comenzaban a las 7am y terminaban a las 4pm, no obstante ella se quedaba hasta la 7pm, no porque tuviera clases hasta esa hora, sino que le gustaba mucho enfadar al director hackeando el sistema de la escuela desde la biblioteca y combinando a los empleados en la plantilla escolar. Incluso una vez llego a poner a un profesor de recién ingreso como director y al director como conserje, claro solo virtualmente y a la hora de recibir sueldos es cuando se daban cuenta, nunca la cacharon ella era muy hábil y siempre que podía jodía a Pierre culpándolo de sus fechorías…

-¿Otra vez tarde Moliere?-

Lucia fingió que no había escuchado a su compañero y tomo asiento ignorando las miradas de todos…

-No soy invisible-

Pierre era un tipo que se sentía mucho, de hecho lo era, su afición por la computación había empezado a los 6 y desde ese momento nadie logro despegarlo de la computadora….

Tienes razón, las personas invisibles no joden tanto… -¿Qué quieres?-

-Un hola al menos-

-¡Hola vete a la mierda!-

El tiempo en clase se fue rápido y Lucia espero a que sus mejores amigos salieran de sus clases…

-Veo que alguien está en busca de novio-

Lucia miro a su Sara frunciendo el seño…

-Si te refieres al vestido…. Solo se me hizo tarde-

Lucia tenía 3 amigos solamente, a los demás chicos o chicas los alejaba, prácticamente Estefano Andrew y Sara habían sido sus amigos desde que era niña los conoció en preescolar  y a pesar que cada uno había tomado una carrera diferente seguían viéndose.

Sara era una chica ampliamente cuadrada  “amaba el derecho” y si la ley decía algo eso era y punto, estaba a punto de terminar la carrera y esperando  con ansias la oportunidad de entrar en la lista de jueces de la Corte Internacional de Justicia. Ella era caucásica de ojos azules, pelirroja y de cabellos rizados, media aproximadamente 1.75m y tenía una pasión compulsiva por combinar su ropa.

Andrew era más soñador, amaba escribir, muchas veces hacia canciones, estas las cantaba con mucho cariño y con una excelente voz a Monique su novia  (la peor enemiga de Lucia), él era un chico caucásico de pelo negro, con ojos más negros, muy alto 1.85m, Andrew estudiaba filosofía, estaba empeñado en entender todo a su alrededor.

Por otro lado Estefano amaba a los animales y a los seres humanos por eso se encontraba en doble problema este ciclo escolar, estudiar medicina y veterinaria al mismo tiempo no era fácil, pero tenía algunas clases que contaban para ambas carreras, él era albino, de ojos miel por lo que el sol lo lastimaba mucho por eso siempre vestía con sombrero y lentes, el media lo mismo que Sara.

-Cierto que tú no tienes novio ni en tu sueños-

-¡Gracias por tu amabilidad Sara!-

-Ya chicas no peleen, yo se que les encanta demostrar su pasión interna pero bájenle, ¿tienen alguna idea de lo que el stress puede hacerle al cuerpo humano?-

-¿O de lo que un sermón sobre medicina cortesía de Estefano puede hacerle a nuestros oídos?-

Lucia sonrió ante el comentario de Andrew, si había algo que amaba de sus amigos era que podían mandarse a la mierda, pelearse e incluso golpearse pero siempre podía contar con ellos…

-¿Qué comeremos hoy?-

-Yo quiero Pizza-

-Yo helado-

-¿Y tú Luci?-

-Yo nada “Andy”-

Estefano y Sara sonrieron, la manera numero uno de molestar a Lucia era cortar su nombre, los jóvenes terminaron comiendo sushi, en tanto Lucia los ignoraba diplomáticamente perdida en un video en su computadora…

-¿Esta vez a causa de quién nos ignoras?-

-¿Quizás se trate de Tuxide Mask?-

-¿Ohjiro? ¿Un tal Grey?-

Sara y Estefano solían ser un tanto más inquisitivos con Lucia, en cambio Andrew siempre salía a su defensa…

-¡Vamos chicos déjenla en paz… ella es feliz con su mundo virtualmente desadaptado!-

-Al menos los personajes de mis animes no me interrumpen cuando me aventuro en un nuevo anime-

-¡Un día te va tragar la computadora!-

-No soy tan afortunada-

Lucia suspiro, ella amaba soñar pero no creía que la magia y lo demás existiera siempre fue escéptica ante milagros, la suerte, los  trucos y todos eso, simplemente no creía que existiera otro mundo más allá de lo real, de lo que podía ver, de lo que podía tocar.

A pesar de eso a veces se encontraba en ensoñaciones después de ver un anime, imaginándose ser la protagonista, a veces  se encontraba escribiendo corazoncitos justo con un nombre conocido, “el nombre  era el de ese chico de su serie favorita” ella sabía que  no era real, sin embargo para ella era lo más cercano a su chico ideal, inteligente, apasionado por la tecnología, sexi, entre muchas otras características que la hacían desear que él fuera real. Dentro de sus ensoñaciones ella se imaginaba abrazándolo y eso le producía risa ya que ella apenas media 1.60m, aunque no era fea, tenia ojos verdes (los de su padre), cabello negro y lacio, era morena clara ya que su madre era colombiana. Su madre y su padre se conocieron en Argentina, enamorándose perdidamente por lo que Jaqueline renuncio a su país de origen y ambos fueron a vivir a Bruselas, la ciudad natal de Pascal (así se llama el padre de Lucia)…

-¿Otra vez esa cara de boba enamorada?-

-No fastidien-

-¡Uy qué carácter!-

Lucia suspiro y cerró su laptop…

-Hoy me siento magnánima y voy a escucharlos-

-¡Gracias por darnos unos minutos de tu tiempo!-

-¿Y bien? ¿Qué han hecho?-

Los chicos se quedaron callados, la verdad es que ya habían terminado de platicar entre ellos.

Notas finales:

desenme suerteee

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