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Batalla Final... La vida por LucyKailu

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Notas:

MKR no me pertenece, la idea original es de las famosas CLAMP yo solo me divierto con posibles finales. tampoco mi afan es ser escritora, solo garabateo

…una nave se adentraba al paraíso, ésa, era la palabra exacta para describir aquel lugar, donde todo era mágico, los arboles oleaban al unísono, como si de ellos emanara una fresca melodía, las flores abrían sus pétalos en un danzar y el vaivén de la brisa formaba una perfecta sinfonía. Los Cielos cristalinos albergaban los templos sagrados de los dioses, los volcanes protegían al sagrado fuego, en lo alto de las montañas flotantes, se resguardaban los custodios del viento y más allá en los océanos, se consagraba, Ceres, el Dios de los mares.

La nave NSX, sobrevolaba a pasos agigantados por aquel asombroso lugar, es que entre los tripulantes de esa urbe, brotaban un sinfín de sentimientos y emociones. Sobre todo en su comandante, era de su conocimiento que Estaban ahí para festejar y conmemorar una vez más el resurgimiento del llamado "Nuevo Cephiro ", planeta que ayudaba a Autozam a regenerarse por lo cual le tenían un infinito agradecimiento.

En la plataforma de aquella solemne embarcación, descansaba la imponente figura de un hombre, alto, de cabellos negros y ojos violáceos, estaba absorto, con su mente en quien sabe qué lugar del infinito

-Lantis…dijo …una mujer con cabellos dorados y ojos miel… sacándolo así de su ensimismamiento

-¿Qué haces aquí? Estamos por planear en el castillo.

Sin embargo, no hubo respuesta por parte del hombre, más bien parecía, no haber escuchado nada de lo que su compañera había dicho. Su mente divagaba en otros pesares, regresar a Cephiro comenzaba a torturarle, cada año se festejaba, el nuevo amanecer, esa oportunidad que ellas les habían brindado y aunque agradecía profundamente el gesto, tanta paz le empezaba a inquietar. Él Bien sabía, que mientras gozaran de ella, su mundo no correría peligro y ese mismo argumento alejaba a quien más quería tener cerca. No es que quisiera ver sufrir a su planeta, no, ese no era su deseo, lo que él quería, era verla y sentirla de nuevo.

-Presea, iré a dar un recorrido antes de descender, llegare a tiempo para el festejo, comenta a Guruclef que mañana le rendiré los informes… concluyó el espadachín.

La mujer se limitó a asentir. Sabía que el regreso al planeta era la causa de una insondable tristeza en su compañero

Lantis invocó su Caballo mágico y de la oscuridad descendió un hermoso corcel, excelso, lóbrego, sus alas parecían emanar fuego, y quizá también un poco de libertad.

Antes de que pudiera darse cuenta, había dejado la nave atrás. un poco más allá del bosque se encontraba su lugar especial, ataviado por una cascada que rivalizaba con los más altos estándares de belleza, cualquier criatura o ser mágico se sentiría opacado ante tal majestuosidad, acompañada de una alfombra repleta de flores en tono escarlata que asemejaban a su gran amor, la guerrera de fuego…

Y es que la llegada de ese ser de luz como él le llamaba, habría causado un enorme vuelco, a su atormentado corazón, que se encontraba inmerso en la más profunda soledad, embriagado de dolor y tristeza al haber perdido a su único familiar, su hermano Zagato. En ese lugar lo había resguardado todo ese tiempo, para que nada, ni nadie más, pudieran lastimarlo. Sin embargo la calidez de su amor, inocente y puro había traspasado su HASTA AHORA mejor escudo.

Se inclinó posando una de sus rodillas en tierra y acarició la bella flor grana, una pequeña ráfaga de viento envolvió su cuerpo unos instantes para alejarse en el infinito

-Lucy… murmuró.


…Euphorbia pulcherrima era el nombre científico de aquella hermosa flor de pétalos rojos, acariciada en esos instantes por finas manos de porcelana, sintió la brisa en su rostro e inhalo profundamente aquella corriente cálida que envolvía todo su ser.

-Lantis… musitó.

El medallón que hacía años portaba en su alargado cuello, titiló una pequeña luz roja, su dueña sintió una leve presión en el pecho y elevó una de sus manos a tan preciada joya, parecía que alguien más mascullaba su nombre, sin embargo, la única compañía en esos momentos no era otra cosa que miles de plantas y flores, propiedad de aquel lugar, BIOLOGY CORP.

Hoy 7 años se cumplen mi querido Lantis. Y hoy precisamente, finalizo una etapa más de mi vida, sin ti.

-Lucy, Lucy… se escuchó a lo lejos…sacando a la pelirroja de su ensimismamiento.

-Katsuko, ¿qué haces aquí?

-Hacían falta unas firmas en el contrato de traslado y vine a realizarlas. Pero dime que estabas pensando, te veía perdida, no me digas que ¿estas nerviosa por el evento de esta noche?

-Claro que no, es algo por lo que hemos trabajado muy duro y hoy es el inicio de sus frutos.

-tienes razón, BIOLOGY CORP, ha sido un gran apoyo a lo largo de nuestra carrera, sobre todo al permitirnos estudiar y trabajar a la vez.

-así es, estoy muy agradecida con los señores Fujiwara, nos han brindado una oportunidad única, no todas las empresas de hoy en día, se atreven a confiar así en nuestra generación.

-cierto mi querida Lucy, cambiando un poco de tema, aun no has respondido mi pregunta, que es en lo que pensabas hace un momento y sobretodo que haces aquí, si hoy no trabajarías.

La chica sonrió y dijo… tenía la necesidad de despedirme del lugar que me vio madurar y que hizo nacer en mi un profundo respeto y amor hacia la naturaleza…

-mmm, no creo que este lugar haya hecho tal cosa, creo que ese amor ya existía, y estar aquí solo lo floreció…correspondió la sonrisa…

-Bien en vista de que siempre me dejas con la duda de donde divaga tu mente, tendremos que posponer esta charla, me tengo que ir, aún quedan asuntos por atender antes de la fiesta de esta noche…

La mujer se sobresaltó…-tienes razón, ya se me hizo un poco tarde las chicas deben de estar esperándome, nos vemos esta noche Katsuko. La joven había salido disparada del lugar, pero cuando se disponía a subir al coche una leve melodía le distrajo.

…-Aló, Marina? Si, ya voy para allá. Estoy a 15 minutos, ahí te veo, hasta luego.


Del otro lado de la línea telefónica, se encontraba la figura de una mujer alta de constitución delgada, ojos y cabellos celestes como el mismo mar, se trata de la diseñadora de modas Marina Ryuuzaki, ahí estaba parada fuera del edificio MODE FASHION compañía, propiedad de su familia, se encontraba esperando a su chofer para ser trasladada con sus amigas. Había fijado su mirada al cielo mientras meditaba:

Cephiro, si las cosas no cambian hoy nos despedimos de ti, y con ello se va la mitad de nuestros sueños, la mitad de nuestro amor, la mitad de nuestros anhelos. Esa parte de nuestras almas que les pertenece, sin siquiera saber si aún son correspondidas… Sé que hoy será un día muy difícil para nosotras, pero en especial para Lucy y Anahís que ante todo han guardado un hilo de esperanza, aunque muestren felicidad sus ojos tienen un dejo de tristeza. Desconsuelo, al ver separadas sus almas por un destino cruel y por millones de años luz. Cephiro, Cephiro, si tan solo supieras que no solo nos cambiaste para siempre, sino que te quedaste con una parte de nuestro ser…

-señorita Ryuuzaki…

-señorita Ryuuzaki, levantó la voz el hombre de traje oscuro, sacando de sus pensamientos a la hermosa ninfa.

-¡Ay! Alexander, Disculpa no me percate que ya habías llegado.

-disculpe la demora señorita, pero el tráfico a esta hora del día es pesado.

-no te preocupes Alexander, solo llévame a la Torre de Tokio y podrás regresar por mis padres.


QUICK…había sido el sonido que dejó, el vaso de cristal lleno de agua al estrellarse con el hermoso piso de mármol de la cálida estancia.

El hombre se sobresaltó inmediatamente al escuchar el ruido ensordecer del vidrio

-Marina…susurró


El viento movía sus cabellos, ese día en especial las ráfagas acariciaban su bello rostro, sin embargo había sentido una leve punzada en el fondo de su corazón, la cual hizo que recargara su mano en aquel viejo árbol. Embriagada en sus emociones se encontraba la relacionista internacional Anahís Hououji…

-Paris…

Había sido el nombre que pronunciaron sus delgados labios, el interior le decía que hoy, era la última oportunidad para tratar de regresar a Cephiro, al lado de su amado príncipe.

Bien sabía que el alma con la mayor fuerza de voluntad de ese planeta hoy por hoy se separaría de ellas por un largo periodo de tiempo, razón de más para sentir esa queja. No es que ella no tuviera la suficiente voluntad, eso no era, el amor que profesaba hacia el espadachín era tan grande y fuerte como el mismísimo escudo, pero como tener mayor voluntad que un pilar, si ella amando como lo hacía, no había podido abrir el portal, como lo iba a hacer ella que tenía una voluntad menor.

retomo aire profundamente y habló a los vientos…

-lleva mis susurros Windom y dile a Paris que aún lo amo…

El viento arreció en señal de obediencia.


En la ramas de un árbol se encontraba uno de los soberanos del mágico lugar, el viento le había golpeado tan fuertemente su cuerpo que éste perdió el equilibrio y fue a toparse con los verdes pastizales. Se levantó y una vez sacudido su traje, llevó la mano derecha a su corazón, gritando lo más fuerte que su garganta le permitió…

-yo también te amo, mi querida Anahís… El sentía que las fuertes ráfagas no eran otra cosa que los susurros de su amada princesa

Para después bajar la voz y musitar… -solo espérame, hoy daré lo mejor de mí.

Mientras tanto en el Castillo, corrían y corrían los sirvientes por todos lados, estaban a pocas horas de dar comienzo al festejo y necesitaban terminar con los preparativos.

Caldina, daba órdenes a diestra y siniestra con cuanta persona se cruzaba, es que preparar un evento de tal magnitud no era cosas de todos los días.

-Ráfaga…gritó… necesito que uno de los muchachos lleve las bebidas a la cocina, ya no tengo más personal todos están ocupados.

El espadachín asintió y mandó a llamar una docena de soldados disponibles, para ayudar a su mujer.

-gracias cariño, tu siempre tan amable.

-Donde esta Ascot, Cariño…preguntó el espadachín.

-está con Tatra, acaban de descender y se instalan.

-muy bien lo veré más tarde, aún tengo algunas cosas que hacer en la artillería, nos vemos cariño. Sin más ni más el espadachín abandono el recinto, antes de que su mujer lo pusiera a colgar esferas de luz.

Entre devaneos y devaneos la ilusionista seguiría adornando el imponente Castillo en tonos Rubí, claro está, en los tonos del Pilar.


Mientras tanto una mujer alta, de cabellos largos color fuego, miraba a través del ventanal de aquella importante torre. Es mi última oportunidad para abrir el portal, tengo que reunir todo mi esfuerzo posible para hacerlo, sino puedo tendremos que resignarnos a continuar con nuestras vidas lejos de ustedes, y sobretodo cerrar para siempre este capítulo. Este último pensamiento había causado gran dolor en el corazón de la guerrera de fuego.

-Lucy… exclamó la dama de ojos azules que caminaba apresuradamente hacia la chica.

Instintivamente volteó para corresponder un abrazo fraternal… -Marina, ¿cómo estás?, Pensé que llegarían ustedes primero.

-si lo mismo pensé, pero el trafico estaba pesadísimo y estuve esperando a Alexander para que me trajera.

-Está bien, ahora solo falta que llegue Anahís…

-Te sientes bien Lucy? La guerrera del agua había notado tristeza en la mirada de su amiga

La pelirroja asintió sin dejar de observar los cielos a través de la ventana.

-Lucy… Nos recordaran, pregunto la ojiazul, con una mirada triste y la cabeza llena de recuerdos. Con la culpa de no haber confesado su amor.

Flasback

-Marina…

-Guruclef quiero que sepas que…-cerro sus ojos un momento…

-No, no es nada.

-Muchas gracias Marina.

Fin de Flashback

En el fondo la guerrera de los mares, tenía miedo, mejor dicho, era pánico la palabra exacta para describir ese sentimiento de culpa al no haber realizado un lazo lo suficientemente fuerte como para que las voluntades de las tres se unieran y así poder regresar a su tan añorado planeta.

-Eso espero Marina, sino habremos echado en balde varios años de nuestras vidas. Por cierto aleja ese pensamiento de tu cabeza, tú no eres culpable de nada. Que él no lo sepa de viva voz , no quiere decir que el sentimiento no exista, dirigió su mirada a los ojos celestes

Marina se sorprendió, al sentirse descubierta por su amiga. Al querer contestar, una leve voz la interrumpió

-no debemos estar tristes… dijo la guerrera del viento, que se anunciaba.

-No, no hoy…dijo la chica acercándose, hasta mirar los ventanales… -sino podemos abrir el portal a Cephiro, se abrirá un nuevo portal a nuestras vidas. Es hora de enfrentar nuestro destino. Nuestras nuevas metas y nuestros nuevos sueños

Las mujeres asintieron, no sin antes notar un rayo mas de esperanza en la voz contigua de su amiga de ojos escarlata. Que mostraba el medallón que una vez le obsequió su amado, éste titilaba una y otra vez un destello rojo.

Con la fe a todo esplendor iniciaron el ritual…-Bien, comencemos entonces, y que pase lo que el destino quiera que pase…afirmo la pelirroja.

La guerrera de fuego posó el medallón en sus manos, lo apretó y alzo hasta su pecho, las dueñas de los genios cerraron sus ojos y empezaron a recordar cada imagen del mundo mágico, por un momento llegaron a sentir que sus auras tomaban forma y color en el planeta sin magia, sin embargo por más que elevaron sus plegarias, la luz cegadora no se hizo presente, causando un profundo dolor en la dueña de Rayearth, pena que logró que derramara unas lágrimas sobre el destello rojizo que emanaba la joya.


Un leve temblor se sintió en la tierra, sin duda alguna era el descenso de la nave Autozam. La mujer se exaltó y salió rápidamente del lugar. Sabía que su gran amiga, la armera del planeta, venia en tal urbe

En las afueras del castillo se extendía una larga escalera hacia las campos, por la cual descendían los altos mandos de la nave; Presidente Vision, Águila Vision comandante de la nave NSX, Geo Metro subcomandante y Zaz Torque jefe de mecánicos, todos ellos acompañados de una hermosa rubia…

-Presea, Presea…se escuchó a lo lejos… una mujer delgada de cabellos rosados musitaba su nombre y se acercaba como torbellino, acompañada del máximo hechicero del planeta, Guruclef…

-Bienvenidos a Cephiro…dijo el mago. Sintiendo una leve punzada en el pecho, levantó su mirada al cielo y notó como estos empezaban a empañarse de ligeras nubes borrascosas.

-Gracias por invitarnos, estamos muy agradecidos y encantados de estar nuevamente en sus tierras, sobre todo para festejar un año más de su renacimiento…contestó el comandante, no sin antes notar el extraño suceso climatológico que estaba por derivarse.

-¿Que sucede? inquirió un alterada peli rosa… ¿Porque el cielo se está oscureciendo? ¿Acaso es Lantis? Sí, es así, el espadachín mágico se las verá conmigo, no puede arruinar la fiesta, no después del gran trabajo que me ha costado adornar el castillo.

La mujer recibió un pequeño golpe en la cabeza, ése de los que el gran mago hace destreza…-no es Lantis, Caldina. Cálmate, seguramente es algo pasajero, para en la tarde ya verás que el clima estará en mejores condiciones. El hechicero no iba a provocar una granizada de temores entre los huéspedes.

-Sus habitaciones se encuentran listas, pueden disponer de ellas si lo que desean es descansar…sugirió el mago. Al ver que las preguntas sobre el estrepitoso estado del tiempo iban a re borbotar.

Sin dejar que los demás pronunciaran ni media palabra, Caldina los condujo a sus habitaciones.

Mientras caminaban hacia el interior del castillo, Guruclef tuvo la leve sospecha que en ese momento en particular, el pilar había llorado su ausencia en el planeta. Telepáticamente indagó a Presea, sobre el paradero del espadachín mágico, a lo que ella respondió que había descendido antes de la nave y que le entregaría reporte al día siguiente, el mago solo asintió.

Sin embargo la armera había sospechado el actual suceso.


En el valle escarlata, el espadachín había logrado sentir la tristeza de su amada, ésta había sido tan poderosa que traspasó las barreras dimensionales y reflejo en los cielos cefirianos un cambio de clima no propio de ese lugar, la preciada lluvia, misma que él desencadenaba de vez en vez, sólo para recordar un viaje vivido, años atrás al lado de su hermosa guerrera. Sin embargo ese sentimiento lejos de desdicharlo le había brindado, la esperanza que hacía falta en su corazón. Esa noche elevaría su voluntad al cielo. Esa noche abriría el portal, costara lo que costara.

-Lucy…susurró


De regreso en la torre, tres chicas lloraban a mares, sentían que sus esperanzas habían sucumbido y por más que sintieran dolor, sabían que tenían que dejar atrás su añoro.

-tranquilas chicas, como lo dije anteriormente, sino se abre este portal, se abrirán otros, en nuestras vidas… Anahís sabía que esas palabras eran duras e hirientes, lo sabía perfectamente ya que causaban el mismo efecto en ella

-Tiene razón, Anahís. Lucy no podemos hacer nada más, si seguimos aquí estaremos tan devastadas que no podremos asistir a nuestro baile de graduación y eso sería… eso sería renunciar a una etapa nueva en nuestras vidas. Tenemos que dejarlos ir, por el bien tuyo, por el bien mío, por el bien de las tres, Cephiro debe guardarse en el fondo de nuestros corazones y ahí permanecer.

La pelirroja respiro hondo, seco sus lágrimas y puso su mejor cara, aunque esas palabras le dolieran en el alma tenían un dejo de verdad, tenían que continuar.

-bien, entonces no debemos perder más tiempo, aún hay compras por realizar…exclamó la pelirroja.

-esa es la actitud amiga, Tokiooo puedes temblar si tú quieres pero eso no lograra que vayamos de compras…dijo una muy entusiasta peliazul.

Las chicas se fueron de espaldas, el cambio tan drástico en el estado de ánimo de Marina se había podido percibir en media ciudad

- Vamos… dijo Anahís…empujando a las chicas a las puertas del elevador, ya que los alaridos de su amiga habían incomodado a más de uno.

No, sin antes voltear y sentir una calidez que otros años no percibió…Lantis

Notas finales:

Hola!!

Espero que les guste este fic, probablmente notaran que esta escrito en castellano, se debe a que soy Mexicana...

 

Cualquier duda, sugerenica o critica constructiva es bien recibida

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