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Ámsterdam por ElideMcFly

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Notas:

Hola, gracias por leer. Es solo un lindo fanfic sobre el sexy de Jason Momoa y una chica imaginaria.


Hay rommance, deseo, imaginacion y un poco de erotismo.


Esta como (J) lo que Jason piensa y ve y como (L) lo que nuestra chica imaginaria piensa y ve, se llama Leha, por cierto :D


Espero les agrade, dejen comentarios. n.n

(J)

 

Si, lo recuerdo, y como no, ese día volaría hacia Ámsterdam e íbamos un poco retrasados, llegue a mi asiento un poco molesto por los tratos en el aeropuerto, siempre era un lio. Acomode mis cosas y me puse los audífonos para alejarme del mundo. Poco después alguien se paró a mi lado, era una chica, yo diría que un poco más joven que yo, me miro, sonrió y saludo con la mano en el aire, paso frente a mí, al parecer ese era su lugar. No preste mayor atención, era guapa pero solo eso, no era la primera chica linda que vería en el día. Regreso al pasillo y comenzó a meter sus maletas, cerré mis ojos para volver a perderme pero algo me saco de mis divagaciones, un aroma, lo inhale otra vez, era bastante agradable, dulce pero al mismo tiempo fresco, me recordaba algo alegre aunque no sabría decir exactamente que, abrí los ojos y lo seguí, era la chica que rosaba sus piernas a lado de mi brazo intentando meter una maleta algo pesada al parecer. La mire, tenía el cabello largo amarrado en una trenza, era color castaño claro y ella, vestía un delgado vestido blanco que enmarcaba su figura, después de un momento de mirarla bien me di cuenta de que sería útil ayudarla a meter sus cosas así que me levante.

 

-Te ayudo?

 

Dije levantándome, ella dejo de estirarse y quedo frente a mí, no era muy alta, bueno, más bien estoy demasiado alto yo, la mire, sus ojos claros color miel, sus labios con un ligero rosa y su piel blanca.

 

-Sí, gracias

 

Me dijo, la ayude rápidamente y repare en la maleta aparentemente bordada a mano. –Gracias

 

Me sonrió, linda, pensé.

 

-Bonita maleta

 

Comente señalando su lugar, ella paso.

 

-Gracias, lo tejieron a mano en Perú

 

Enarque la ceja de imaginarla en Perú, sola?

 

-En Perú?

 

-Si

 

Dijo sonriendo -Viaje por cada país de Latinoamérica.

 

-Solo tú?

 

-No, siempre encontraba personas amables que me acompañaron

 

Me respondió tranquila, la mire y si soy sincero era difícil imaginarla en medio de la selva o las montañas pero eso lo hacía más interesante

 

-De dónde eres?

 

Pregunte sin pensar que estaba siendo quizás muy entrometido pero a ella no pareció importarle.

 

-Austria

 

Austria he? Lindo lugar

 

–Has ido?

 

-No realmente, aunque me gustaría

 

-Bueno, eres bienvenido

 

Me dijo con una sonrisa más que encantadora, sonreí

 

-Qué?

 

Pregunto al notar, creo, mi mirada inquisitiva

 

-No, nada, es solo que es un poco extraño

 

-Que una chica viaje “sola” por todo un continente?

 

No respondí, tenía razón en su tono, estaba siendo idiota

 

-Sí, perdón, estoy siendo muy tonto

 

Dije, ella sonrió.

 

-No te preocupes, sigue siendo poco común cosas así, pero no debería.

 

-Claro, aunque, debes reconocer que si es peligroso y no solo para una mujer.

 

Sonrió.

 

-Lo sé, pero me fue bien, creo que tuve suerte de encontrar a las personas correctas, justo como en este momento

 

Concluyo. El resto de viaje me platico un poco de los lugares que visito, al parecer era una amante de la historia y arqueología aunque había tenido que estudiar relaciones internacionales. Grata sorpresa, no siempre te topas con una mujer tan linda y decidida. No sé qué tan idiota parecía pero en muchas ocasiones la miraba como si de una obra de arte se tratara, como si una revelación divina y etérea estuviera presenciando, una que deseaba guardar con el mayor detalle posible como si de un momento a otro fuera a desaparecer para siempre.

 

Por mi parte de le conté un poco de mi vida, mis viajes y mi carrera de actor, ella no era muy adepta al cine americano así que nunca había oído de mi pero prometió que vería todas mis películas, la plática era muy agradable, era sencillo hablar con ella, casi como lo hacía con mi esposa.

 

 

 

Pero las turbulencias nos sacaron del mini paraíso que habíamos creado. La azafata nos recomendó ponernos el cinturón de seguridad.

 

Vi su rostro preocupado mientras miraba hacia la ventana, yo tome su mano para trasmitirle seguridad.

 

-No te preocupes, todo saldrá bien

 

Le dije, ella me dio una leve sonrisa. Quizás yo también debía estar preocupado un poco por la turbulencia que si sentía fuertemente pero mi mente estaba demasiado concentrada en la calidez y fragilidad de su mano en la mía, tanto fue así que aun pasada la turbulencia tarde un poco en soltarla apenado.

 

 

 

-Gracias Jason

 

Me dijo al bajar del avión y después de recoger nuestras maletas

 

-De qué?

 

-Por todo, han sido las siete horas más divertidas que he tenido, además me tranquilizaste mucho en la turbulencia.

 

Le sonreí y ella lo hizo, por un momento quería que ese instante se quedara grabado en mi mente.

 

-No fue nada…

 

Estuve a punto de pedirle su teléfono pero decidí no hacerlo, eso no estaba bien, había sido muy agradable conocerla pero yo tenía esposa a quien amaba y una familia.

 

-Fue un gusto, no te olvidare

 

-Tampoco yo lo are.

 

La vi marcharse y aun me contuve de ir tras ella y pedírselo, pero no lo hice, solo guarde lo ocurrido en mi memoria.

 

**

 

 

 

(Leah)

 

Cuando me dirigí a tomar mi otro vuelo lo hice un poco triste, había sido increíble conocer a Jason, era guapísimo, encantador, tierno, romántico y más, lamentablemente estaba casado y muy enamorado, aun así tenía esperanzas de que al final me pidiera mi teléfono o algo más, pero no fue así, me reprendí por dentro por ser tan ingenua y egoísta.

 

 

 

-Lo sentimos, el vuelo tuvo contratiempos por el mal tiempo y se reprogramara.

 

-Pero, como? A qué hora saldrá?

 

-Cinco horas

 

Cielos! Bueno, no tenía opción, tuve que marcar para reprogramar mis otras conexiones y decidí salir a comer algo.

 

 

 

-Disculpa

 

Escuche mientras mis hojas de vuelo y boletos caían por el suelo

 

-No te preocupes…

 

Dije un poco molesta, pero duro poco cuando reconocí la voz y mire quien era. – Jason

 

Dije en voz un poco baja, me sonrió.

 

-Perdón Leah, estoy un poco distraído, cambiaron mi vuelo así que…

 

-Lo sé, me pasó lo mismo, tendré que esperar cinco horas, de hecho estaba reprogramando mis conexiones.

 

-Perdón, ya revolví todo

 

-No te preocupes, es lo de menos…

 

Pensé un poco lo siguiente, era conveniente hacerlo? Decidí que si, después de todo el destino nos estaba uniendo otra vez –Iba a comer algo, quieres acompañarme mientras esperamos?

 

Lo vi meditarlo y temí ser demasiado atrevida pero cruce mis dedos internamente

 

-Claro

 

Dijo al fin sonriendo.

 

**

 

 

 

(J)

 

Y ahí estaba, nuevamente frente a ella, viéndola reír y moverse con gracia. Por un momento había pensado en negarme pero algo me impulso a hacerlo, esperaba realmente no estar cometiendo algún error.

 

-Y tienes novio, esposo?

 

Después de decirlo me avergoncé un poco al preguntar algo así, de hecho quizás no debí hacerlo, pero quería saberlo. La observe bajar la mirada y su semblante cambio, había pisado quizás una mina con mi pregunta –No tienes que responder si…

 

-No, está bien.

 

Suspiro y me sonrió amigable –No me hace feliz pero estoy comprometida de hecho, en este año me casare.

 

Algo en mi movió esa respuesta y me maldecí por ello.

 

-Y por qué te casaras si no te hace feliz

 

Recargo sus codos en la mesa y puso en sus manos sus mejillas.

 

-Por qué tengo que hacerlo, de donde soy las cosas se hacen por la responsabilidad de cumplir con tus padres, con la sociedad. Tuve que luchar mucho para que se me permitiera un año de libertad y me fue concedido con la condición de que sin falta cumpliría con mi deber.

 

-Es un deber casarte, pasar tu vida con alguien a quien no quieres?

 

Se enderezo en su silla y continúo comiendo como si ello no fuera tan importante, o quizás todo estaba muy claro en su vida por más extraño que me pareciere.

 

-Sí, así es, es un deber cumplir con lo establecido por mis padres, así me educaron

 

Suspiro –Además, la persona con la que debo casarme es alguien muy importante en mi país, no puedo solo negarme y esto fue acordado desde nuestros nacimientos.

 

La mire, su gesto era resignado pero no triste, había aceptado su responsabilidad a pesar de que fuera en contra de su felicidad. –Qué?

 

Me saco de mis pensamientos

 

-Nada, solo que no pensé que fuera tan común en estos tiempos ese tipo de acuerdos.

 

-En mi país sí.

 

Sonrió con un poco de pesar, no sabía que decirle, imaginar a una mujer tan hermosa y angelical casada para toda la vida con un hombre que no la valore me hacía entristecer, pero yo que podría hacer? no tenía nada que ofrecerle. –Pero dejemos de hablar de cosas tristes, mejor háblame más de ti, de tu familia y esposa

 

Me dijo salvándome de mis divagaciones, y sí, me gustaba hablar de ellos pero por algún motivo con ella resultaba un poco incómodo.

 

Terminamos de comer y platicamos todavía por un rato antes de separarnos nuevamente para ir a nuestros vuelos. Nuevamente el impulso de tener alguna forma de contactarla, pero me contuve, si tenía la posibilidad era muy seguro que quisiera verla otra vez y eso era peligroso, sí, me di cuenta de que era peligroso, no porque fuera hermosa, como dije, he estado cerca de muchas chicas hermosas, el asunto es que realmente, en esas horas me había cautivado al grado que quería verla otra vez, conocerla más y eso, no era tan común como podría parecer. Nos despedimos con un beso en la mejilla y un abrazo, no sé cuánto duro pero pude captar no solo el aroma de su cabello, también lo frágil y tibio de su cuerpo antes de decirle adiós.

 

**

 

 

 

-Quee?!

 

La mujer frente a mí se hizo pequeña

 

-Lo sentimos señor, pero las condiciones del clima no permitirán que los vuelos salgan el día de hoy, no hay nada que podamos hacer, sería ponerlos en peligro.

 

Suspire, como refutaba eso, pero significaría tener que quedarme una noche ahí y mover todos mis planes, además Alice y los niños ya me esperaban. No tuve opción, llame a Alice y salí a buscar un hotel cercano. Al salir no pude evitar en pensar en Leah, pero no regrese, aunque una parte de mi me decía que la buscara la otra, la racional me decía que no debía arriesgarme más.

 

Fue muy complicado encontrar habitación pues todos los vuelos se habían cancelado o pospuesto, los hoteles estaban a reventar y tuve que alejarme más de lo pensado para encontrar uno vacío.

 

Al fin halle una habitación en un hotel no muy lujoso pero eso no era problema. Subí exhausto y pensando en tomar un baño inmediatamente. Demonios! dentro de mi estaba preocupado por Leah, si a mí me fue difícil encontrar hospedaje ya me imagino a ella por las calles, pero no tenía como encontrarla ahora, tendría que quedarme con el remordimiento.

 

O al menos eso fue lo que pensaba mientras me dirigía al baño pero al abrir la puerta me di cuenta de que no había nada de qué preocuparme. Frente a mí, tomando una ducha estaba ella, cuando me vio y yo reaccione que no debía estar ahí inmóvil se escuchó su grito por toda la habitación y después el sonido de algo rompiéndose.

 

-Estas bien?

 

Pregunte preocupado y aun un poco nervioso, entreabrí la puerta y ella tardo un poco aun en contestar.

 

-No…

 

La escuche quejarse.

 

-Voy a entrar

 

Dije más preocupado olvidándome de lo demás

 

-Si

 

Cuando abrí la puerta la halle atravesada en la tina y con la cortina enredada en su cuerpo, rápidamente me acerque a tomar su mano.

 

-Puedes pararte?

 

-Creo que si

 

Me dijo, la tome de la cintura mientras se esforzaba en levantarse a pesar de la cortina pero cuando uno de sus pies toco el suelo callo nuevamente, la sostuve.

 

-Te lastimaste?

 

Pregunte preocupado

 

-Creo que si

 

-Puedes sostenerte con el otro pie?

 

Asintió, tome la toalla y me gire para que pudiera quitarse la cortina que la cubría

 

-Ya

 

Me dijo cuando termino

 

-Te cargare Leha

 

Le dije y sin esperar respuesta la recargue en mi brazo y con el otro levante sus piernas para llevarla a la habitación. –Puedo?

 

Asintió, revise su tobillo, estaba rojo. –Tienes un esguince

 

Sin preguntarle tome unas almohadas donde coloque su pie y fui a la cocina por algo de hielo, lo coloque en su pie y aunque ella hizo un gesto de dolor no dijo nada, sostuve su pie así por un momento tratando de concentrarme en la herida y no en lo blanca y suave de su piel, no sabía exactamente qué decir, de hecho no tenía idea de cómo había pasado todo eso, la cuestión era, al menos, dejar de pensar en la imagen de su cuerpo desnudo, me reprendí a mí mismo y no levante la vista.

 

-Y que te trae por aquí?

 

Dijo sarcástica rompiendo el silencio

 

-No tengo la menor idea

 

Dije sincero, ella rio y yo también, al fin me relajaba.

 

Revise mis cosas, siempre cargaba con algo para esas cosas. No le pregunte ni ella se negó, tome su tobillo y aplique una pomada y mientras lo hacía pensaba en por qué demonios el destino me hacia esas jugadas, habiendo tantos hoteles, tantas habitaciones había decidido ponerla en la misma que yo y además dejar que la descubriera de ese modo, estaba apenado, un poco enojado y bastante nervioso.

 

-Eh, Leha…

 

Ella me miro y luego miro donde mis ojos se posaban.

 

-Aaah!

 

Tomo la toalla que había caído a los lados dejando ver todo su cuerpo en esplendor frente a mí. Se enrollo en las cobijas y continúo lamentándose el descuido. Yo ni siquiera me levante de ahí, estaba un poco en shock pues creo que había tardado más de lo necesario en avisarle del incidente, me había quedado un poco perplejo ante la visión frente a mí. Maldición! Por qué en la vida había visto a muchas mujeres desnudas pero pocas veces me había quedado tan deslumbrado y embobado así, eso no debía estarme pasando! Me levante y agradecí que siguiera bajo las cobijas, respire tranquilizándome y tratando de poner mi mente en blanco

 

-Leha

 

No respondió –Leha, deja que termine de curarte.

 

-No quiero!

 

Me dijo entre las cobijas sonando como una niña en pleno berrinche.

 

-Vamos Leha, te vas a lastimar más.

 

Cubierta aun de arriba abajo se incorporó y dejo a la vista su tobillo, después de esto se volvió a acostar. Tome su tobillo y continúe aplicando aquel ungüento, sinceramente agradecí que permaneciera de ese modo, así tampoco vería mi cara al tocar nuevamente su piel después de lo ocurrido. Coloque una venda y termine.

 

-Listo

 

Dije colocando suavemente su pie en la cama

 

-Gracias

 

Dijo sin levantarse –Por cierto, que haces aquí, porque entraste de ese modo?

 

Me recargue en el tocador que estaba frente a la cama

 

-Creo que se equivocaron en la recepción porque me dieron esta habitación pensando que estaba desocupada.

 

Se sentó quitando la cobija de su rostro dejando ver sus cabellos enmarañados. –Bajare a recepción para aclarar esto.

 

Dije dirigiéndome a la salida. –Estarás bien?

 

-Si

 

Dijo casi en susurro. Cuando salí de la habitación y cerré las puerta tras de mi al fin pude respirar más tranquilo. En mi mente daba vueltas todo lo ocurrido, la imagen de su cuerpo desnudo cubierto de agua y después en todo su esplendor frente a mí, sus piernas, su entrepierna completamente depilada, si, note eso! Su abdomen, sus senos redondos y sus pezones color rosa…!

 

Por qué?! Por qué solo me pasaba a mí y más que eso, la pregunta eran porque sentía todo eso?! Que tenía ella de especial que me había provocado estar así? Una cosa era segura, tenía que alejarme, alejarme ya antes de que terminara de cometer una estupidez.

 

-Perdone señor Momoa

 

-…

 

-Pero, hace un momento se han ocupado las últimas dos habitaciones.

 

-…

 

 

 

Regrese a la habitación, suspire antes de entrar.

 

-Que paso?

 

Leha salía de la habitación apoyándose en su pie sano

 

-Ya no hay habitaciones, me ofrecieron cortesías para otro día.

 

-Entonces?

 

Cerré la puerta tras de mi

 

-Pues saldré a buscar alguna habitación disponible

 

-No es necesario Jason, puedes quedarte aquí.

 

Fui a ayudarla para que llegara a la sala.

 

-No creo que sea correcto

 

La ayude a sentarse

 

-Y que si me viste desnuda? eres un hombre casado, con hijos y yo una mujer comprometida, somos adultos, no?

 

-No es solo eso, no quiero incomodarte más o terminaras con algo fracturado

 

Reímos juntos.

 

Si, así era, el problema es que no importaba la edad cuando las hormonas hablaban, pero que me quedaba? Ya había buscado habitaciones sin éxito, si me iba en ese momento seguramente terminaría durmiendo en la terminal, aunque, quizás fuera lo mejor. –Quédate

 

Me dijo tiernamente colocando su mano sobre la mía, su mirada era hermosa y desde arriba se veía mejor, demonios, eso no ayudaba mucho, sabes? Suspire

 

-Está bien

 

-Tan malo es?

 

-No, no es eso, lo juro, es solo que es un poco incómodo después de lo ocurrido

 

Ella rio,

 

-Por mi queda olvidado, puedes estar tranquilo

 

Me dijo, ja! Eso no eliminaba las imágenes en mi cabeza y el permanecer en la misma habitación que ella no arreglaba las cosas. Fui a tomar un baño y ella pidió servicio a la habitación. Me bañe con agua fría para aclarar mis ideas, después me quede un rato en la tina. Suspire recargándome en la bañera, que significaba todo eso, era algo que no me había sucedido, había convivido con chicas hermosas, de hecho, lamento aceptarlo pero he tenido deslices con algunas de ellas pero no han significado nada para mí, tan solo me levantaba y me marchaba, eran hermosas pero no me conquistaban, eso solo pasaba con mi esposa, pero ahora, que demonios me sucedía, que significaba, acaso ya no amaba a mi esposa como antes? no, eso era imposible. Me hundí en el agua pero una visión de Leah desnuda entre el agua me hizo salir de inmediato para notar que una erección inesperada ya se había formado.

 

-Fuck!

 

Abrí la llave del agua fría nuevamente y empape hasta ver nuevamente a mi traicionero amigo nuevamente dormido. Salí del baño antes de divagar otra vez.

 

 

 

Comimos sin otro incidente, la comida no estaba nada mal, pero mis problemas internos me impedían disfrutarlo realmente y cuando no estaba ensimismado en mis ideas y culpas, trataba de prestar atención a lo que Leha me decía y otra vez me sucedía, quedaba cautivado por su voz, sus labios, su sonrisa y sus ojos y entonces me volvía a culpar, fue un ir y venir muy frustraste hasta que terminamos la comida.

 

 

 

-A dónde vas?

 

Pregunto Leha, la había llevado a la habitación y me disponía a regresar a la sala.

 

-Dormiré en la sala

 

- Jason, te has visto?

 

Me dijo entre risas –Ni queriendo vas a caber en esos sillones. Deja de actuar como un niño y duerme aquí, la cama es lo suficientemente grande, te cubrirás con unas cobijas y yo con otras y ya

 

Rasque mi cabeza, ese era el asunto, estaba actuando como un adolecente y me sentía en una cuerda floja que en cualquier momento sentía que caería, todo eso me ponía aún más tenso. –Está bien, si te sientes más tranquilo durmiendo afuera llévate algunas cobijas de mas, seguramente vas acabar en el suelo.

 

La mire, ella pensaba que me incomodaba tenerla cerca y bueno, así era, pero no por las razones que seguramente pensaba, que debía hacer, la podía dejar pensando eso y quitarme un poco de la presión de encima o dormir ahí y arriesgarme, aun mas, a cometer una estupidez.

 

Como paso, no lo se pero cuando me di cuenta ya estaba recostado a lado de ella.

 

 

 

-No puedes dormir?

 

La oí hablar del otro lado, no me voltee, seguía mirando el techo y la luz de la ciudad que se reflejaba al entrar por la ventana.

 

-No

 

-Es normal, ha sido un día muy ajetreado

 

-Sí, bastante

 

Comenzamos hablar, después de un rato se giró hacia mí, yo todavía lo pensé un poco pero decidí hacerlo, después de todo si sobrevivía ileso a esa noche tan solo sería un bello recuerdo de una velada en Ámsterdam.

 

Dieron las cuatro de la mañana cuando al fin nos quedamos dormidos y cuando desperté, a las seis lo primero que vi fue so rostro a pocos centímetros de mí y aspire su aroma, la luz del sol tras de ella realmente la hacía ver más hermosa, debo aceptar que permanecí así por unos minutos antes de decirme parar, el asunto es que en verdad. Deseaba tocar su rostro y sus labios antes de irme, pero lo no hice, solo le di una última mirada antes de cerrar la habitación tras de mí y salir al aeropuerto antes de que despertara. Quizás no fue la mejor idea, ni lo más educado pero en verdad termia por todo lo que había pasado, si quería que aquello fuera solo un bello recuerdo debía retirarme antes de volverlo un episodio del cual me arrepentiría.

 

**

 

 

 

(L)

 

El sonido de mí alarma me despertó, tarde unos segundos en recordar donde estaba, cuando lo hice voltee a mi lado y ya no lo vi, creo que exagere pero me levante de inmediato y busque por el apartamento, me senté desolada en la sala, todo había sido un sueño? Sí, un sueño que todos pueden decir que fue real pero solo fue una ilusión que se esfumo, no pude evitarlo, unas lágrimas rodaron por mis mejillas, quise extender aquel momento lo más que pude y tan solo lo aleje más rápido, seguramente fui tan asfixiante que quiso irse antes de que se me ocurriera alguna otra forma de retenerlo.

 

Me vestí y salí del hotel, ya en el aeropuerto desayune algo sin muchas ganas, por un momento pensé en buscar su vuelo, quizás todavía no había salido pero decidí no hacerlo, decidí respetar su decisión y contener mis deseos de verlo una vez más.

 

Y así tome el vuelo que me llevaría una nueva parte de mi vida, aquella parada en Ámsterdam había sido solo una ilusión sin razón ni lógica alguna, sería solo un bello recuerdo, el hombre más guapo y agradable que he podido conocer, lamentablemente era tarde para los dos y las cosas eran como eran. Fue acertada esa despedida sin palabras pues no había más que decir.

Notas finales:

Que tal?


Eh pensado en hacer una segunda parte, la continuacion pero ustedes diran, comenten y pidan :D


 


Saludos

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