Fanfic Es
Fanfics en español

LA VOLUNTAD DE FUEGO por Camalalita

[Comentarios - 5]   Tabla de Contenidos

- Tamaño del Texto +

Notas del fanfic:

Primer libro: JEFE ENCUBIERTO

Segundo libro: EL PAIS DEL VIENTO

Los personajes no me pertenecen, son de el extraordinario Masashi Kishimoto.

Notas:

Espero que llene sus expectativas

Disfruten!!!!

Sasuke

Atado. Si, a una cama. Suspiro ruidosamente.

Tengo las muñecas bien atadas a la cabecera de la cama y sus ojos verdes me miran fijamente. Tenso la mandíbula tan duramente que me duele.

Luego de lo que pasó la noche de la redada tenía que regresar a la capital lo más pronto posible para encargarme yo mismo de hacer que Itachi fuera un verdadero fantasma. A los dos días ya estaba lejos de El País del Viento y allí la dejé. Sakura quería estar con su amiga y Temari estaba atada a Nara hasta que se recuperara. El único que viajó conmigo fue un silencioso Naruto que luego de llegar pidió permiso por unos días y desapareció.

Casi un mes después, esta mañana, recibí su sorpresiva llamada.

Sakura: Sasuke –Su voz casi un susurro hizo que me dolieran partes que no se habían despertado en un largo tiempo– Necesito verte, ven a mi apartamento hoy

Saboree en esa intensidad que demuestra el último beso que nos dimos. Sabía que Shikamaru ya había regresado a la ciudad hacía un par de días y supuse que con toda su comitiva. Habría sido más sencillo también hacerlo parecer muerto, pero dado que es una figura tan pública eso no resultó factible.

Sasuke: Nena, puedo ir a eso de las tres… si te sirve

Sakura: Está muy bien, gracias, te espero

La autosuficiencia con la que sonreí ahora me abofetea.

Sigo atado en posición horizontal, sus verdes ojos me miran con impotencia mientras un arma apunta directamente a su cabeza. También tiene las manos atadas, cerradas en puño y su rostro refleja frustración, miedo y furia.

Sasuke: Nena, yo sé que cada vez que intentamos una cita suceden cosas raras pero esto es absurdo

Ella valientemente intenta un amago de sonrisa.

Mis oscuros ojos echan chispas al tipo enmascarado que está a su lado.

Sasuke:Si te atreves a tocarla…

Dejo la frase a medias porque el hombre voltea su arma con silenciador hacia mí y dispara tres veces dando blanco en el cojín que está junto a mi cabeza. Luego pone el cañón caliente en el brazo de Sakura que gime del dolor.

Sasuke: Maldito, déjala –Gruño–

XXX: Detective Uchiha, le voy a hacer solamente una pregunta, según la respuesta que me dé podrán quedarse de visita o podría prolongar esto por horas

Me impresionó, esa voz no sólo es educada sino que es carente de toda emoción, estamos en serios problemas. Y también, para mi sorpresa, no me es desconocida.

Sasuke: Déjela ir y contestaré lo que me pida

XXX: Me temo que dada su terquedad necesito persuadirlo con algo tangible, por eso la señorita Haruno está acompañándonos

La agarra del cabello rosa haciéndolo un puño y obligándola a arrodillarse frente a la cama. Ella contiene las lágrimas y yo retuerzo mis muñecas, pero estas no se desatan.

XXX: ¿En qué instalación tienen a Orochimaru?

Mis labios se transforman en una línea apretada al darme cuenta quien está detrás de esto.

Como no digo nada zarandea fuertemente a Sakura hasta que se escucha un ruido en la puerta.

XXX: ¿A quién está esperando?

Sakura: A nadie

Oímos que la puerta del apartamento cede y una voz chillona entra.

Ino: ¡Frente de marquesina! ¡Sé que dijiste que no querías salir por eso traje suficiente arroz chino para cenar y desayunar!-

Otro tirón de cabello.

Sakura: Es mi mejor amiga, es inofensiva

El tipo la levanta entre tirones y la conduce hasta la esquina del cuarto en espera de que entre la mujer.

Cuando la rubia da un pie en la alcoba sus ojos se abren al verme en esta posición y su expresión es única.

Ino: Que diablos significa…

XXX: Señorita dese la vuelta y arrodíllese

Aterrorizada se queda sin un solo color en sus mejillas, levanta las manos y empieza a girarse para darle la espalda al atacante, pero en el último momento se vuelve para mirarlo.

Ino: Por favor no le haga daño, si quiere en la sala dejé el bolso, lléveselo pero suéltela

Cuando los ojos azules de esa mujer se topan con los oscuros del hombre por primera vez veo su vacilación. Los de la amiga de Sakura también se abren en una especie de reconocimiento pero por la misma sorpresa se queda como estatua.

El tipo arroja a Sakura hacia la cama, rodea a su amiga a quien no deja de contemplar y sale de la habitación. Supongo que desaparece del apartamento.

------------

Naruto

En tres semanas metido en los registros estatales y en los del orfanato en donde crecí apenas conseguí el nombre de una persona que quizá tenga alguna pista acerca de quienes fueron mis padres:

Hiruzen Sarutobi

Luego de comparar mi información con la de los demás huérfanos me di cuenta de que los archivos de todos los chicos eran diferentes, muy completos en las partes que describían el sitio donde fueron hallados, por quien, estado de salud, si se tenía alguna información de sus padres, entre otros. Pero al inicio de cada uno sólo decía NN y luego de un par de meses se les asignaba nombre y apellido. De mi solamente existía un resumen escueto, estado de salud, fecha en la que entré a los registros pero desde un primer momento tenía nombre y apellido. Lamentablemente ni siquiera existía una firma legible sobre quien había llenado estos datos.

La única persona con poder suficiente para haber alterado estos archivos era el entonces director del orfanato. Por eso me encuentro a media hora de la capital en una hermosa finca buscando al “viejo”. Los recuerdos que tengo de él eran muy amables, a pesar de todas las travesuras que hacía y mi incapacidad de tener algo de orden (o aseo) este hombre siempre fue simpático, me miraba con sus ojos cafés, suspiraba y conversaba conmigo.

Timbré en la verja de la entrada, al rato salió una mujer mayor ataviada con un sobrero de paja grande con una cinta. Las arrugas de su rostro y su cabello café ya teñido del gris me trajeron viejas memorias. Solamente pocas veces había visto a las esposa del director Sarutobi, pero recuerdo que siempre me dio temor por su seriedad, supongo que en ese entonces, con mis ojos de niño, la veía atemorizante.

 Atrás de ella vi que había mucha actividad dentro de la casona, estaban celebrando algo. Eso facilitaría mi entrada pero me dificultaría el hablar a solas con el anciano.

La mujer entrecerró los ojos en señal de reconocimiento, extraño, fui sólo uno más de muchos que pasaron por el orfanato pero por alguna razón sentí de inmediato que ella sabía exactamente quién era, aunque no dijo nada.

Biwako: Si, buenas tardes...

Naruto: Estoy buscando a Hiruzen Sarutobi

Biwako: Como puede ver hoy estamos en una reunión familiar, quizá otro día…

Naruto: Señora Sarutobi, en verdad es importan lo que debo hablar con él. No me tardaré más de cinco minutos.

Ella lo dudó pero finalmente me abrió la reja, me indicó donde encontrar al viejo director.

Luego de cruzar la casa me dirigí a un patio interno lleno de flores bien cuidadas y uno que otro árbol frutal. En la parte central junto a una antigua fuente, sentado en una silla de madera estaba él. Había un muchacho junto acompañándolo, pero aunque estaban enfrascados en una amable conversación cuando hice notar su presencia el viejo cambió su expresión. El muchacho se levantó en señal de alerta pero él lo detuvo.

Hiruzen: No te preocupes Konohamaru, el señor es una persona que conozco muy bien

Los ojos azules del chico se volvieron al que debe ser su abuelo.

Hiruzen: Por favor déjanos solos, necesito charlar con él un rato

Di un paso más, coloqué mis manos en los bolsillos despreocupadamente para que el muchacho se relajara. Este asintió al anciano y nos dejó solos.

A pesar de la reunión dentro de la casa los sonidos del inmenso patio básicamente eran los de las aves que visitaban los pocos árboles.

Hiruzen: Naruto, por favor siéntate. Te he esperado desde hace muchos años.

------------------

Sakura

Luego de que el enmascarado saliera del apartamento Ino me desató las manos visiblemente afectada. Froté mis muñecas que estaban amoratadas por la presión de la cuerda y procedí a preguntarle a Sasuke donde estaban las llaves de las esposas. No me atrevía a verle la cara mientras buscaba en sus bolsillos, si no fuera por mí, si no me hubieran usado, él jamás habría llegado a esta situación.

Temía una mirada reprobatoria pero cuando aún seguía buscando la llave levanté mis ojos y me topé con una ceja enarcada y una sonrisa irónica que aprobaba totalmente la requisa que estaba haciendo. De inmediato mis mejillas se colorearon y el calor subió hasta la punta de mi cabello.

Sakura: ¡Ya dime en cuál de todos los bolsillos está la llave!

Sasuke: Es más divertido que la sigas buscando, me lo he ganado ne-na

Me sacó una sonrisa, quizá mi mente había olvidado lo mucho que me afecta este hombre pero mi cuerpo lo recuerda muy bien.

Finalmente lo liberé y pude suspirar tranquilamente.

Sasuke: ¿Estás bien, Sakura? –Susurró–

Sakura: Si… ahora lo estoy

Seguí frotando mis muñecas pero él las atrapó y delicadamente (Increíblemente suave para ser un hombre tan fuerte) empezó a masajearme donde tenía las marcas. Para no derretirme como mantequilla decidí poner atención más allá de la alcoba en la nerviosa Ino que paseaba de un lado a otro de la sala.

Sasuke: Ella sabe quién es el atacante –No era una pregunta– Lo reconoció a pesar del pasamontañas

Nos levantamos y con toda seguridad atrapé los hombros de mi mejor amiga para que nos miráramos de frente.

Sakura: ¿Ino, tu sabes quién era?

Sus ojos azules siempre tan vivos estaban apagados y llorosos. No me contestó pero no necesitaba una respuesta para saber que Sasuke tenía razón.

Ino: Cuando pasó lo del hermano de Temari y fuimos llevados a la casa del amigo del señor Nara conocí a un detective esa noche –Su voz temblaba y era apenas un murmullo– Luego de que te fuiste empezamos a salir, éramos muy diferentes pero a la vez, no sé, nunca me había sentido así con respecto a un hombre… él es tan bueno… tan paciente… nunca me habían tratado así…

Sakura: Cálmate Ino, no te estoy entendiendo nada ¿Me estás tratando de decir que el hombre que nos atacó hoy es el compañero de Sasuke?

Ino: Nos hablábamos casi a diario, aunque sea un mensaje pero de pronto hace como un mes simplemente desapareció. No me volvió a llamar ni nada, fui a su casa y las cosas estaban intactas como la última vez que estuvimos allí. Y no volví a saber nada de él hasta esta noche.

Sasuke: Sai

Ino volteó a mirar a Sasuke y las lágrimas no derramadas empezaron a brotar silenciosamente.

 

Notas finales:

Nos leemos a la próxima!!

Usted debe login (registrarse) para comentar.