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SASUSAKU - DESTINY por sasusaku28

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-¡Se cierra la sesión!

 

El martillazo de la juez puso final a uno de los momentos más malos e incómodos se su vida. Sakura se mantuvo sentada mientras sentía la mirada aprensiva y desagradable de su ahora ex-marido, Sasori. Cuando este salió de la sala, tanto su abogada como sus padres se acercaron a ella para felicitarle y animarle. 

 

Por fin había puesto fin a un matrimonio lleno de mentiras y falsedades. Había sido utilizada para aparentar cuando ella pensaba que había amor. O por lo menos lo hubo en un principio. 

 

Ahora que era libre de nuevo, podría comenzar de cero. Una vida nueva otra vez en su ciudad natal y con sus mejores amigos. Tuvo que dejarlo todo atrás por su matrimonio, que la obligó a cambiar de ciudad y lugar de trabajo, arrastrada completamente por su ex-marido. 

 

Estaba destrozada, sí. Sin embargo, sentía más el odio y el enfado por la traición que la pena por haber acabado completamente con una relación en la que había dado todo de sí misma. Eso le ayudaría a seguir adelante y a recomponerse de nuevo. 

 

Sus padres y ella se montaron en un tren de vuelta a casa. Estuvieron todo el día pendiente de ella, cuidándole y mimándole, incluso le ofrecieron que pasara la noche en su casa, en su habitación de antaño cuando vivía todavía con ellos. Sakura se lo agradeció pero prefirió irse a su nuevo apartamento, diciendo que era bueno que se fuera acostumbrando al lugar. Además, quería estar a sola y reflexionar sobre su nueva situación. 

 

Abrió la puerta de su apartamento, moderno y ya amueblado desde hace unas semanas, anticipando que viviría allí a partir de ahora. Tenía un ambiente cálido y hogareño, tan distinto al enorme y frío penthouse en el que había vivido con su ex y en el que él ni siquiera pasaba el suficiente tiempo como para disfrutarlo. 

 

Un pequeño maullido le dio la bienvenida y una pequeña bolita de pelo negro con ojos verdes salió corriendo por el pasillo al escucharle entrar. Se trataba de Haru, una pequeña cría de gato que había elegido con sus amigas cuando se reencontraron y ella les explicó su situación. Hinata, su mejor amiga, se puso de acuerdo con las demás y fueron con ella a una tienda de animales para que adoptara a un gatito, conociendo su amor por esos animales. Así tendría un poco de la compañía que siempre había querido en casa y un entretenimiento y alguien a quien cuidar. Y ya que no tenía ningún hijo aquel gatito paliaba un poco el dolor. 

 

Mientras cogía a Haru en brazos y le acariciaba entre arrumacos, su móvil sonó. Lo sacó del bolsillo de su chaqueta y vio que se trataba de un mensaje. De Sasori.

 

Espero que estés contenta. Eres una desgraciada que no sabe valorar lo que te he dado y lo que podríamos haber tenido. Buena suerte en encontrar una oportunidad mejor. La necesitarás. 

 

Sakura suspiró. No era nada nuevo, viniendo de aquel hombre. Bloqueó su numero y se propuso a cambiar a la mañana siguiente de móvil, para que no volviera a localizarle si conseguía un móvil nuevo.

 

-¿Valorar lo que me ha dado…? Ni siquiera me ha dado una familia, que era lo que más quería desde hace tiempo… -murmuró Sakura cavilando por lo que había leído en el mensaje, dejándose caer en el sofá con Haru encima. 

 

Aunque agradecía que no hubiera ningún hijo de por medio en aquella situación, porque no quería que estuviera implicado en algo como un divorcio y problemas entre sus padres. Y por suerte nunca fusionaron sus bienes y había podido acceder a los suyos propios para reconstruir de nuevo su vida en otro lugar. Su trabajo como médico e investigadora de prestigio le había permitido desvincularse completamente de muchos problemas. 

 

-Vamos a dormir, pequeño -dijo levantándose con el gatito en sus brazos. 

 

Dejó escapar un último suspiro, esperando que fuera el último en mucho tiempo.

 

 

+-.O.-+

 

 

Sakura entró en el hospital dando los buenos días a todo el que le saludaba. Por suerte, la mayoría de los compañeros con los que trabajaba antes de irse de la ciudad todavía seguían allí, así que se le hacía muy acogedor y cómodo volver a trabajar allí. 

 

Tsunade seguía siendo la directora del hospital y, como buena tía que era, le había dado una cálida bienvenida de vuelta e incluso su antiguo y querido consultorio. Por supuesto, su querida y mejor amiga, Hinata, seguía trabajando como enfermera allí, y no pudo estar más encantada de tenerle de vuelta a pesar de los acontecimientos. 

 

Llegó a su consultorio y empezó a prepararse para su día de trabajo. Ya le habían comentado que había algunas líneas de investigación puestas en marcha por algunos grupos del hospital y le interesaba echarles un vistazo en cuanto pudiera. También tenía que seguir con las que había iniciado en su antiguo hospital, pero estaban en contacto a través del correo electrónico y el móvil. Sin embargo, lo primero de todo eran los pacientes. 

 

Miró la lista que tenía para ese día y se fijó en que había algunos que ya conocía. Dio gracias mentalmente a la amabilidad de su tía y de la administración por hacerle aquel favor. Después de todo, nunca se había olvidado de los pacientes que dejó atrás cuando se fue. 

 

Comenzó la consulta y a media mañana hizo un descanso en la cafetería para tomar un café y algo para comer. Allí se encontró con su tía Tsunade y con varios de sus compañeros de trabajo, todos muy contentos de que estuviera allí de nuevo con ellos. Poco después llegó su mejor amiga Hinata.

 

-¡Hinata! -exclamó emocionada, dándole un efusivo abrazo. 

 

Ambas se sentaron en una de las mesas, para hablar un poco de cómo estaban. Como tenían que trabajar, quedaron en cenar juntas después de salir de trabajar y ponerse al día. Y es que haber estado en continua comunicación por mensaje de texto no era suficiente para ellas. Había sido duro haberse tenido que separar, después de que ambas habían podido empezar a trabajar en el mismo hospital y seguir juntas. Hinata era enfermera y ella se había especializado en medicina interna, y muchas veces habían sido asignadas para trabajar juntas. 

 

-Por cierto, estoy colaborando en un estudio que podría interesarte bastante… Seguro que tienes el paper en tu consulta; échale un vistazo, ya verás -comentó con cierto tono intrigante, guiñándole un ojo y saliendo corriendo a su próximo turno. 

 

Sakura, por supuesto, sintió una curiosidad tremenda. Y es que le encantaban los misterios, como buena investigadora que era. Pero todavía no había tenido tiempo de ver todos los estudios que le habían dejado.

 

Sin embargo, tendría que dejarlo para otro momento porque ahora le tocaba pasar la planta de los pacientes ingresados. 

 

Aunque no pudo quitarse aquella sensación de nervios durante el resto del día.

 

 

+.-O-.+

 

 

EL MÁS FAMOSO COMPOSITOR Y GENIO DEL PIANO, SASUKE UCHIHA, LLEGA A OSAKA PARA QUEDARSE

 

Como todo el mundo sabe, a pesar de ser un híbrido, Sasuke Uchiha…

 

 

-A pesar de ser un híbrido, ¿eh?…

 

Sasuke dejó de leer el periódico y lo dobló, haciéndolo a un lado, no queriendo ver más aquel titular sobre su persona. 

 

-Señor, estamos a punto de aterrizar -avisó amablemente una azafata.

 

-Gracias -respondió escuetamente, sin moverse, ya que tenía puesto el cinturón de seguridad. 

 

Acto seguido, miró por la ventanilla, observando los edificios y la vida que bullía en Osaka. Tendría que sentirse relajado y tranquilo, ya que iba a darse un descanso después de tanto trabajo de composición y tours que consistían en extenuantes conciertos; sin embargo, aquel titular le revolvía las entrañas. Y es que su condición de híbrido siempre suponía un gran “pero” en la sociedad actual. 

 

Odiaba que se hablara de eso. Y mucho más si le ponían a él como gran exponente. 

 

Aunque sabía que no se podía hacer nada cuando eras tan famoso. Tampoco cuando al fin y al cabo estas haciendo lo que más te gusta, y dentro de lo que cabe te lo reconocen. 

 

Suspiró. Era una situación complicada que los híbridos estaban haciendo frente como mejor podían, y estaban a punto de conseguirlo por fin. 

 

De momento se concentraría en descansar y trabajar sin preocupaciones ni agobios…

 

-¡Teme! -le llamó alguien, cuando ya estaba saliendo de recoger su maleta.

 

Y después ya se encargaría de matar a su mejor amigo.

 

-¿Qué haces aquí, dobe? -preguntó Sasuke con una ceja levantada.

 

-¿Así es cómo me saludas después de tanto tiempo? Menos mal que no te hago mucho caso -dijo el otro riendo y abrazándole con calidez. 

 

-No me hagas sacar las garras, zorro del demonio -dijo Sasuke, divertido, correspondiendo al abrazo. 

 

-Más quisieras, gatito grande -bromeó el rubio, separándose de él y mirándole con una sonrisa. 

 

Naruto era un híbrido de zorro al que conocía desde su infancia. Habían sido inseparables hasta que Sasuke se fue a estudiar al extranjero y sus caminos se separaron indefinidamente. Se habían reencontrado en varias ocasiones pero por muy poco tiempo. Casi todo el tiempo Naruto le cansaba con sus pesados mensajes de texto que no le quedaba otro remedio que contestar, pero que en el fondo, le agradecía, ya que no era muy dado a hacer amigos y era bastante desconfiado; así que tener al rubio hiperactivo pendiente de él y como apoyo le ayudaba bastante en su día a día. 

 

-He visto el titular de hoy -comentó Naruto, una vez dentro del coche. Miró la relación de Sasuke a través del espejo retrovisor mientras conducía. 

 

Se instauró un breve silencio. 

 

-¿Cómo va la campaña? -preguntó Sasuke, pasando de contestar y cambiando de tema, aunque tenía bastante que ver. 

 

-Mejor de lo que esperábamos. Los híbridos nos hemos ido integrando poco a poco entre los humanos y parece ser que el miedo general se ha ido disipando. Estamos consiguiendo bastante apoyo y, lo más importante, votos -explicó con una gran sonrisa Naruto. 

 

-Me alegro. Aunque no sé si sería buena idea que alguien tan idiota como tú llegara a ser senador -se burló Sasuke con una media sonrisa sarcástica, mirando por la ventanilla. 

 

-¡Oye, cuida tus palabras, maldito gato! -exclamó Naruto, haciendo reír a Sasuke. 

 

El híbrido de zorro había estudiado ciencia políticas y había tomado el mando del partido político que había fundado su padre antes de que él naciera. El partido político HH (Humanos&Híbridos) abogaba por una sociedad equilibrada en la que los humanos y los híbridos pudieran vivir juntos y sin problemas como la marginación, el racismo y el abuso. Había sido difícil pero estaban a punto de tener representación dentro de la esfera política del país, con Naruto Uzumaki como máximo representante. 

 

Todos esperaban un mundo mejor en el que vivir en paz y tranquilidad. 

 

-¡Vamos de copas! Por tu llegada y por nuestro futuro triunfo en las votaciones, ¿te parece? -sugirió Naruto, después de notar que el humor había subido.

 

-Creo que por una vez estamos de acuerdo en algo -aceptó Sasuke. 

 

Estaba dispuesto a comenzar una nueva etapa en su vida de la mejor forma posible. 

 

Notas finales:

¡HOLA A TODOS!

 

No sabéis lo emocionada que estoy de haber empezado a escribir esta historia :’)

 

Tengo casi toda la historia en mi cabeza casi de principio hasta final y la verdad es que ya tenía ganas de escribir un fanfic largo SasuSaku <3

 

Espero que salga tan bien como en “¡Un problemón muy llorón!” n-n

 

No sé si seré muy constante con las actualizaciones, ya que estoy entrando en la recta final de mi carrera universitaria y cada vez voy a tener menos tiempo para escribir, pero espero poder hacerlo cada vez que tenga un rato libre y a mi cabeza no le falte inspiración xP

 

Muchas gracias a todos por darle una oportunidad <3

 

¡Nos leemos! ^^

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